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viernes, 30 de marzo de 2018

Poveglia, Epochal y Neantere en Casa Rincón: Crónica y cobertura fotográfica.


Casi bajo la autopista 25 de Mayo, medio oculta medio a la vista, sobre la calle del mismo nombre, se encuentra Casa Rincón. Como su nombre lo indica, por fuera, realmente parece una casa. Hasta allí llegamos Cherry y yo, poco antes que el reloj dé las 22:30 hs. Tocamos timbre y pasamos de una. Y remarco “De una” porque, un poco por costumbre y otro poco por distraídos, nos encaminamos hacia adentro sin anunciarnos y sin pagar la entrada, solo saludando al boletero. Segundos después nos vino a preguntar, muy amablemente, si estábamos acreditados. Fue ahí que caímos. Pero bueno, le dijimos nuestros nombres y no hubo problema. Entonces, desde este lugar, le pido nuevamente disculpas por esto.

Ya dentro del recinto, nos encontramos con poca gente, entre ellos los músicos de Poveglia, Epochal y Neantere, las tres bandas que nos iban a deleitar los sentidos esta noche. Y acá tengo que subrayar “los sentidos”, porque se trata de bandas que transmiten mucho más que vibraciones sonoras.

A medida que fueron pasando los minutos, más gente comenzó a llagar. Hasta que, a las 23:30, con el bajista en las sombras y el resto de la banda iluminada (por las luces, no por un ente imaginario, claro) Neantere, un trío de Post Rock, como se definen ellos, abrió esta hermosa fecha. Yo me acerqué hasta el escenario para segundear a Cherry con el vaso de birra, y allí me instalé, en una de las sillas que, más allá de que me moleste que estén tan cerca del escenario, finalmente terminé ocupando.


Neantere experimenta un sonido climático, logrado a través de una guitarra ambiental, con solos épicos, no por extraordinarios ni mucho menos, sino por llevarme audiblemente a los tiempos de la epopeya heroica. El sonido más denso y pesado es canalizado mediante el bajo y la batería, dando por resultado final esta simbiosis entre ambiental y rockera.


Esta se trata de la segunda vez que veo en vivo a esta banda, pero de la primera vez que logro apreciar su música de esta manera. ¿Será porque aquella primera vez no estaba concentrado, ansioso por la llegada de la misma banda que viene a continuación? Es probable.

El primer break de la noche llegó, y con él, también llegó el "hombre de la escalera". Bien podría tratarse de una película argentina de los años 50, pero no, se trata de quien se encargó de reparar el reflector que había sumido en las sombras al bajista de Neantere.

Sigue Epochal. Mi ansiedad me empieza a hacer temblar la pierna derecha mientras que me obliga a ingerir algo de alcohol.

Está empezando Epochal, la ansiedad crece.

Mi amigo Nico está acá al lado. Esto recién empieza, pero ya quiero que tenga las mismas sensaciones que yo tuve al presenciar por primera vez un show de ellos, allá por Agosto del 2016. Quiero que sienta eso que yo sentí y que luego me llevó a hacerle escuchar Awakening (2016), el disco de esta banda, para que la flashee. Me sentí como alguien cuando hace un regalo y no quiere que a la otra persona solo le guste, sino que le encante y que hasta le cambie la vida, por más exagerado que suene.
Es apenas la tercera vez que los veo en vivo. Pienso… si, por más loco que suene, es apenas la tercera. Pero es la primera vez que su música está acompañada por proyecciones. Me llevó unos minutos percatarme de ello porque, con el sentido de la audición, ya me alcanza para disfrutar, entonces cierro los ojos y me pierdo en los mundos que su música me hace imaginar. El arranque tuvo algún que otro desperfecto técnico, que para nada fue un problema mayor.


Daniel Bermúdez (Guitarra) presentó a la banda. “En el bajo, detrás de todo ese pelo está Nico Giorgetti.” Luego señala a Gustavo Cirigliano (Guitarra) “Gustavo jugando con los pedales” “…y Guille Carpintero en la batería.” Prosigue. 
Ellos, señores, son Epochal.

“Este es un tema nuevo, así que no podemos fallar” Dice Daniel.

Oigo un sonido de música clásica. Ni siquiera alcanzo a distinguir qué es, pero lo asocio rápidamente. Le pregunto a mi amigo “¿Que mierda es eso?”Es un convertidor de sonido” Me responde. “Ah” Le digo, y agarro mi celular para anotarlo.


El viaje siguió con Truth y Reality (Esta es la primera vez que nombro alguna de sus canciones ya que, para mí, Epochal, mejor dicho, su disco Awakening, es una obra completa indivisible, por llamarlo de alguna manera. Es decir, no reconozco canciones, solo viajo fuera de mi ser con esas melodías sin etiqueta.

Luego de tocar otras interpretaciones terminó su show que estuvo acompañado por una proyección de, por lo que alcancé a escuchar, una película perteneciente al expresionismo alemán. Cosa que nunca confirmé.


martes, 15 de noviembre de 2016

#12: Lunes o Sabbath en Club V: Cruzas, Poveglia, Ordamental y Epochal. 14 de Noviembre de 2016

Es sabido que, en cuanto a “noche”, Buenos aires no discrimina y tiene opciones para el agrado de todos. Si hablamos de un fin de semana las opciones son innumerables y aptas para cualquier gusto y bolsillo. Pero si lo que querés es ir a ver bandas un Lunes, ya sea porque sos un “manija” de mierda o porque tuviste el fin de semana ocupado con algún casamiento u otra celebración rara, también te podes dar el gusto. ¿Y si encima es gratis? ¿¿Y si además hay Happy hour hasta las 00?? Esa opción está todos los lunes en Club V, y se llama Lunes o Sabbath.

Por más increíble que sea para mí, nunca había ido a una de estas fechas, pero el pasado 14 de Noviembre aproveché para ver por primera vez a Cruzas, Poveglia, Ordamental y Epochal.

Lamentablemente, casi todo el trabajo cronístico que había hecho se perdió por culpa de mi obsoleto celular. Igualmente, a continuación decribiré, sin tanto detalle, algo de lo que pasó anoche en Club V. 


Los encargados de abrir la fecha, aproximadamente a las 22:30, fueron los Cruzas. Una banda de Rock con riffs bluseros con una gran dosis de Doom metal que viene pisteando desde hace nada menos que trece años. El cuarteto está conformado por Tacho en voz, Leke en guitarra, Wilson en bajo y Leo en batería.
Llevan editados cuatro discos/Ep: Viaje al exilio en 2008, En búsqueda en 2010, De una vida en 2013 y El zimple en 2014.




La segunda banda de la noche fue Poveglia, un trío de Rock conformado por Martol Diz en guitarra y voz, Matías Macrett en batería, y Diego Zaccara en bajo y voz. Fundada a finales del 2013, cuentan con un disco editado en 2015: Yersinia pestis.
Desplegaron fuerza y oscuridad (primero oscuridad y después fuerza) de la mano de Yersinia pestis, canción que le da nombre al disco. Otras canciones, como por ejemplo La configuración de los lamentos, cuentan con melodías, más que nada en el duelo de voces, que se acercan al Rock alternativo. La ciudad sin nombre y Las huellas son, entre otras, las interpretaciones que nos regalaron durante su media hora de show.



Ordamental, la banda con sangre más joven de la noche, ocupó el escenario pasadas las 00 hs. El trío de Rock psicodélico/stoner formado a mediados del 2014 en el barrio de La paternal demostró que el futuro de la movida está asegurado. En abril del pasado año lanzaron su primer EP homónimo que consta de 5 canciones que tuvimos la oportunidad de escuchar en esta fecha. Con influencias de Kuyss, el trío arma su rompecabezas musical con bases bien afianzadas en el Stoner. Canciones como Bonzo y Deux machina evidencian esto.





La banda encargada de cerrar la fecha fue Epochal, un cuarteto de Rock progresivo formado en 2013. Tulio Salvatierra ocupa su lugar detrás de la batería, Seba Delacruz se encarga de los graves, en tanto que Daniel Bermudez y Gustavo Cirigliano son los encargados de las 6 cuerdas.

Recientemente editaron Awakening, su primer LP, del cual hicieron, entre otras canciones, Disappearing, As reality ends y The truth. Los arreglos de guitarra tan precisos y variados, los riffs viajeros, los matices, la tremenda calidad en las interpretaciones… todo esto hace que suenen como una banda sonora de una película de ciencia ficción. Sin dudas es una de esas bandas que merecen ser apreciadas en vivo.