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sábado, 2 de mayo de 2020

Memento Mori (Poveglia) - Reseña


Memento Mori 
 

Poveglia es un trío de Rock con influencias metaleras, de la ciudad de Buenos aires. Sus inicios datan del 2014 y llevan editados dos discos hasta el momento: Yersinia pestis (2015) y Memento mori (2017).

El trío está conformado por Martín Diz en Guitarra y voz, por Diego Zaccara en bajo y voz, y por Matías Macrett en la batería.
En este caso voy a hablar de Memento mori, su más reciente disco, que cuenta con tan solo cinco canciones que juntas sobrepasan la media hora. La duración que, creo, un disco actual debe tener. El nombre en latín significa “Recuerda que morirás”. Pero no es solo el título de esta obra, es el nombre que engloba el universo de este disco conceptual que nos habla sobre eso a lo que todos le tememos: la muerte.

1.Memento Mori 04:52
2.Cuerpoescombro 07:02
3.Horizonte de Sucesos 05:17
4.Nuncanadienada 06:34
5.Receptor Kappa 08:05


Memento mori, canción que le da nombre al disco, fue la elegida como carta de presentación; sin dudas una decisión más que acertada. Se trata de una obra instrumental con guitarras frenéticas que danzan junto a una batería tribal, que a su vez está condimentada por unos exquisitos arreglos percusivos. Esta canción de casi cinco minutos de duración resume casi a la perfección lo que es la banda. Pero solo resume, ya que no llega a mostrarnos todo lo que el trío puede dar; aún falta descubrir ese duelo de voces que Martol y Diego amalgaman tan bien.

Si tocas la batería es imposible que con esta obra no te den ganas de hacer la mímica golpeando tambores imaginarios (incluso si no tocas la batería, también puede lograr el mismo efecto). La batería y la percusión son elementos sumamente importantes que te van llevando por este camino de casi cinco minutos, sin dejarte ni siquiera detener la marcha, más que para tomar un poco de aire.
Si hablamos del bajo, podría describirlo de la misma forma: es un viaje de graves que no se detiene y que hace una sinapsis perfecta con la batería. Sin dudas hablamos de una base muy sólida, y si a eso le sumamos la gran variedad de climas de la guitarra, tenemos como resultado una canción digna de ser parte de la banda sonora de alguna película. ¿De qué tipo de película? Eso ya es algo demasiado subjetivo que tendrás que descubrirlo.

En Cuerpoescombro el trío se transformó en cuarteto, sumando a Hernán Bruno al mando del saxo. Esta es una canción bastante extensa que tranquilamente podría dividirse en actos o escenas. El primer acto es el que aporta toda la información y nos dice de que va esta canción, digamos que presenta la obra.

“Un diablo depredador
que se disfrazó”

Son las primeras líneas de letra que nos muestran en este disco, con la voz de su bajista Diego.
El segundo acto de esta canción, podía decir que se trata del desenlace, ocupa algo más de la mitad de su duración y es cien por ciento instrumental, sin voces y sin palabras que condicionen el viaje musical, cuyo protagonismo queda a cargo un nuevo elemento: del saxo de Hernán.
Horizonte de sucesos comienza con una línea de bajo que poco a poco va siendo invadida por delicadas melodías de guitarra y suaves golpes de tambores, hasta que sube un cambio sumando intensidad y se mantiene ahí por un momento.  Después la canción toma otro ritmo y nos muestran ese duelo de voces que Martín y Diego logran fusionar tan bien.

Posiblemente Nuncanadienada, cuarta canción del disco, sea la que más me guste. Y digo posiblemente porque todo depende del estado de ánimo que mande en el momento. En este momento lo es, pero se me hace difícil explicar el porqué. ¿Será por la melodía de la guitarra y esos contundentes golpes de batería? ¿Qué hace a esta canción diferente a las demás? Tiene una esencia épica que dibuja un racconto de imágenes en mi cabeza, y prosigue así hasta finalizar, ya que en esta canción no hay ningún drástico cambio de actos.

Y así llegamos hasta Receptor Kappa, la última y más larga canción del disco. Como dije anteriormente, en Poveglia no hay azar: así como dije que Memento mori era la canción indicada para abrir el disco, creo que Receptor Kappa es la ideal para cerrarlo. ¿Por qué? Para esto tendrás que prestarle atención a la letra. Pero yendo a lo estrictamente musical, el disco comienza poniéndote en una marcha frenética, acelerándote las pulsaciones, y termina envolviéndote casi en una calma absoluta, (al estilo Poveglia), no sin antes pasar por un océano de climas y sensaciones muy variados.


Lamentablemente Memento mori no cuenta con edición en formato físico, por lo tanto, el arte gráfico se limita a la tapa y contratapa que vemos en diferentes plataformas virtuales, pero bien podría estar ilustrada cada canción, incluso algunos versos, ya que nada en este disco tiene desperdicio. Se nota que las letras están muy trabajadas, que no hay palabras que puedan ser reemplazadas sin que el resultado final cambie su esencia o mensaje. El arte a cargo de Agustín Murias representa lo que la música y las letras nos transmite: oscuridad. Cada expresión artística podría valerse por sí misma y recibir una calificación excelente, pero van de la mano, y por eso este disco de Poveglia es una verdadera obra de arte mire por donde se lo mire.


Todas las canciones fueron compuestas por Poveglia.
Guitarra y voz: Martol.
Bajo, voz y percusión: Diego Zaccara.
Batería y percusión: Matías Macrett.
Saxo en Cuerpoescombro: Hernán Bruno.
Grabado en Romaphonic en una sesión en vivo, en Enero del 2017, y en estudio Átomo.
Grabado, mezclado y masterizado por Juan Manual Segovia.
Diseño gráfico a cargo de Julián Estrada.
Arte a cargo de Agustín Murias (Marea negra)

Escuchá Memento Mori en Youtube
Escuchá Memento Mori en Spotify
Escuchá Memento mori en Bandcamp















viernes, 18 de enero de 2019

¡Oh No! ¡Son seres humanos!




¿Nunca te has puesto a pensar a fondo en aquellos ídolos de siglos pasados? Más precisamente en lo que no es tan visible de ellos. Eso que siempre estuvo detrás de sus virtudes artísticas por las cuales los conocemos y admiramos. ¿No te pasa que a veces pensás que los verdaderos ídolos son de otra época? En caso de que sea así ¿Por qué?

Debido a la globalización y modernización del mundo en todos sus aspectos, se podría decir que hoy por hoy ser artista es mucho más fácil que hace un siglo porque se multiplicaron las herramientas, se acortaron los caminos y las distancias: hoy un artista independiente puede darse a conocer a todo el mundo desde Filipinas, sin siquiera moverse de su casa o de su estudio.

Se podría decir que se desmitificó al artista. Ya no son entes ni mentes superiores e inalcanzables. Pero claro, no se puede considerar Arte a cualquier vomito espontaneo que se cuelga en las redes. No se puede considerar artista a cualquiera que proclame serlo: un verdadero artista debe saber expresar y transmitir. Debe hacernos reflexionar, fantasear, divertir, inspirar, llorar, reír y mil etcéteras más. 

Está más que claro que las voces y las expresiones artísticas se han pluralizado muchísimo. Pero el hecho de que haya más expresiones, por simple inercia, conlleva que haya más basura metida entre el verdadero arte que sabe cumplir con su objetivo.

Este tema tal vez merezca un artículo aparte. Ahora es momento de hablar de lo que realmente nos compete en este artículo: Los artistas.

Por dichos motivos, el artista y el público ahora tienen más cercanía. Ahora el público es más protagonista que antes: puede hacer el aguante vía virtual, puede demostrarle su admiración directamente al artista y hasta puede manguearle discos, remeras y entradas.

Ahora, el artista que antes solo conocíamos en fotos o, de la mejor manera, a través de su arte, se volvió humano. Siempre lo fue, claro, solo que antes no sabíamos a donde iba de vacaciones, a qué banda iba a ver el próximo sábado, qué comió el último domingo o incluso sus inclinaciones políticas, sus gustos cinematográficos, la raza de su perro, el color de sus pantuflas, etcétera.

Un ídolo es una imagen de culto que es adorado por la deidad, demonio o espíritu que contiene o representa.

El público, por medio de las redes sociales, descubrió, muy a su pesar, que los artistas, que sus ídolos, son tan humanos como ellos. Y acá es donde afloraron sus defectos, sus ideologías de siglos pasados, sus buenas o malas actitudes y sus valores (o la falta de ellos). Y es en este mismo punto donde dejan de representar eso que tanto ansiábamos ser.

Los ídolos, como tal, ya no existen. Aprendimos a separar al artista de la persona, tomando el lugar de mayor importancia lo que cada uno es por dentro y para con el prójimo.

¡La tecnología mató el mito, mató a nuestros ídolos!

¿O será que el mito nunca existió y que nuestros ídolos siempre fueron tan humanos como nosotros?

lunes, 12 de junio de 2017

Las aventuras de Pompeya: Parte II



El reloj de pared, del que había estado pendiente durante la última media hora, dio las nueve. Totalmente hecho mierda finalizaba otra noche de arduo entrenamiento en el gimnasio y en el ring.
A cuatro meses de haber empezado a tomar clases de boxeo me sentía más ágil que Dhalsim. Sentía, además, que había adquirido una gran fuerza y veloces reflejos. Ansiaba poder encontrarme frente a una situación propicia, ante la provocación de algún desafortunado e irascible transeúnte que me dé la oportunidad de demostrar la dureza de mis golpes, la velocidad de mis piernas y mis infalibles reflejos. Debo reconocer que he llegado a provocar a más de uno amparado tan solo por una tonta excusa. Como aquella vez en Puerto Madero que me puse a mear los candados ante la mirada de la feliz pareja acababa de colocarlos como símbolo de su unión. Pero nunca nadie, ni siquiera aquel feliz novio, tuvo la desgracia de reaccionar.
Aquel día sería la excepción ya que no me encontraba con las fuerzas necesarias como para buscarle pelea a alguien. No estaba en condiciones de soportar un golpe, ni siquiera de lanzar uno.
Saqué mi mochila del locker y sin más vueltas, sin siquiera darme una ducha, me despedí de mis compañeros y del entrenador. Solo quería llegar hasta la comodidad de mi hogar, ducharme y descansar.

Emprendí, como siempre que volvía a pie, el camino más largo, pero menos transitado de todo Pompeya. Alrededor de la quinta manzana, a medida que me acercaba a una esquina, comencé a escuchar voces algo subidas de tono. Me reposé contra la pared y me acerqué lo más que pude. Supuse que se trataba de una discusión. Lo comprobé luego de escuchar que se insultaban a sus madres y hermanas. Entonces pensé ¿Qué persona con sangre en las venas permitiría que insulten el honor de la mujer que nos trajo al mundo? ¡Nadie! O al menos yo no. Y por lo visto uno de ellos tampoco porque escuché ese particular sonido seco y contundente de una trompada bien pegada. El que recibió el golpe emitió un leve gemido y al parecer le devolvió la trompada. En ese momento las voces se entremezclaron mucho y llegué a estar confundido hasta que me di cuenta de que eran tres personas y no dos. ¿Dos contra uno? Eso es injusto, mire por donde se lo mire. Me voy a tener que meter, pensé. Debería emparejar la pelea. Elongué un poco mis cansados músculos, suspiré profundo y salí de mi escondite quedando expuesto a tres metros de la trifulca. Traté de tomar una postura intimidatoria y, cuando me preparé para decir con voz de héroe, que lo dejen en paz... se me atoraron las palabras. ¡Eran tres contra uno! Y lo tenían acorralado. Los abusones detuvieron la golpiza y me lanzaron miradas desafiantes y hostiles.

-Seguí de largo amigo- Me dijo el más bajito.

A ese lo bajo de una- pensé.

-Ey ¿sos sordo? ¡Tomatelás!

Ése era más alto, pero bastante flacucho. Seguramente con un buen gancho en la boca del estómago lo dejo fuera de combate.

-¿Qué te pasa? ¡¿Querés cobrar vos también?! -Me dijo el gordo grandote mientras se me venía encima.

-No, no. Todo bien. -Dije extendiendo mis brazos para intentar detenerlo.

El gordo por suerte se detuvo.

-Quería preguntarles si les hace falta una mano. -Bromeé, forzando una leve sonrsisa. Pero nadie rió. -Sigo... derecho. -Les dije con voz temblorosa. Miré a los ojos al pibe que estaban golpeando. Éste ni siquiera dijo una palabra. Entonces agaché la cabeza y crucé la calle.
Caminé unos metros hasta que dejé de sentir sus miradas en mi espalda. Esperé a escuchar algún golpe para cerciorarme de que estén distraídos y me di vuelta. Estudié la situación y arremetí contra ellos con un ataque Kamikaze.

¡Plumm! Fue el sonido del gordo al caer noqueado por mi sorpresivo golpe en la mandíbula. Claro, primero tenía que sacarme de encima al más grandote.
Los otros dos se sorprendieron, me miraron de forma extraña y se me vinieron encima. El flaco alto me tiró un derechazo que esquivé sin esfuerzo alguno, quedando su estómago como blanco perfecto para mi gancho descalificador. No conforme con eso le doy un buen izquierdazo y lo hago morder el cordón. El más petiso se había detenido luego de ver caer a su amigo, me miró con el terror reflejado en sus ojos, y salió corriendo.
Soy un héroe, pensé inflando el pecho mientras lo veía doblar la esquina. Después giro la cabeza y lo veo al pobre pibe levantarse muy adolorido. Se limpió la sangre de la boca con el antebrazo. Y yo le pregunté.

- ¿Estás bien?

Y así nomás, de la nada, me dio un izquierdazo directo a la mandíbula. Y todo se me puso negro.


Desperté algunas horas después en un hospital con un terrible dolor en el mentón y en el lado izquierdo de la cabeza. Me preguntaba qué había pasado. No recordaba nada. Recién luego de unos minutos recordé que el pibe al cual había salvado de que le rompan la cabeza a trompadas era quién me había noqueado. Se me llenó el culo de preguntas. ¿Por qué me había pegado si lo acababa de salvar? ¡Es un desquiciado de mierda! ¿O acaso también será un pelotudo que va por la vida en busca de una oportunidad para demostrar sus dotes de boxeador?

martes, 23 de mayo de 2017

Las aventuras de "Pompeya"

        

          Siendo una hormiga más de la gran colonia de cemento llamada Buenos aires −o dicho en criollo: siendo un infeliz laburante del barrio de Pompeya− jamás creí que me fuera posible sentir amor por la mismísima madre naturaleza.
Mi atrofiada conciencia, programada por un sistema materialista, solo se limitaba a creer en el amor hacia un vehículo o, en su defecto, hacia una persona. Con estas creencias andaba por la vida hasta que, un jueves cualquiera, me llego una invitación con un boleto a la Patagonia. Por suerte era verano porque si no ni en pedo me voy al sur a cagarme de frio.

Aunque el motivo de aquella invitación no fuera razón para celebrar debo reconocer que me alegró mucho ya que necesitaba un cambio de aire. Al fin y al cabo, Susana era una tía lejana que ni siquiera, en mis 25 años de existencia, había conocido y por lo tanto no merecía llevarse de mi ni una lágrima, ni siquiera un sollozo.

El viaje fue largo pero provechoso ya que, con la mente despejada, pude darle otra oportunidad a Siddhartha, libro con el cual meses atrás me dormí a la quinta página. Claro que ahora no fue la excepción. Solo que ésta vez logré leer casi la mitad. ¡Provechosa lectura! Me ayudó a darme cuenta que el problema no era el stress.

Ya en la ciudad de el Chalten, saludé cortésmente a aquellos familiares que jamás en mi vida había visto y de los cuales mis difuntos viejos prácticamente no me habían hablado. (Por algo será ¿No?) Y haciendo un gran esfuerzo fingí estar afligido. Solo imploraba para mis adentros que se conformen con mi falsa cara de perro abandonado y que no esperen que derroche ni una lágrima en el duelo que comenzaba en una hora.

Las siguientes horas ni siquiera merecen la pena ser relatadas. Aunque en la vida de mis parientes haya significado mucho mi presencia en el velorio de Susana, en la mía fueron solo un relleno, minutos y minutos de recuerdos fácilmente olvidables.
Salvo por el chistoso momento en el que un tío canoso me agradeció entre lágrimas por haber ido. Fue difícil no exteriorizar lo que sentía. "¡Ja! Quedate tranquilo que si no me garpaban el viaje tiraba una bomba de humo y desaparecía como un político después de haber cargado sus arcas". Pero no tengo huevos. No soy tan hijo de puta. Mirá si les digo eso y resulta que me pierdo parte de la herencia. En ese momento no sabía que Susana era la tía más pobre que tenía. Por las dudas me dejé la careta puesta.
Por cierto, tengo serias dudas sobre si es común que en los velorios haya servicio de catering. No sé si es una costumbre de ricachones o qué, pero si es así espero volver pronto. ¡Muy rico todo!

Eran las ocho de la noche cuando el bodrio se terminó. La tía pocha ...o chocha, yo que sé, me acompañó hasta el cuarto de huéspedes de su lujosa casa y, formalismo va formalismo viene, me deseó buenas noches, y creo que yo también.

¡Al fin solo! Igualmente, no pensaba quedarme mucho tiempo en la habitación. Quién sabe si en uno de esos casos a la tía Cocha se le ocurría golpearme la puerta para preguntarme si necesitaba algo.
Entonces me di una ducha, agarré una colcha para tirar en el pasto y salí a disfrutar de la reinante calma de la Patagonia. Pasé por un almacén re concheto y compré unas cervezas y unas bolsas de papas fritas. De más está decir que me rompieron el orto con el precio. Pero bueno, con esto de los tarifazos uno se acostumbra.

Caminé y caminé en dirección al lago. Desde lejos podía ver la luna reflejada en él. ¡Qué hermosura! Qué bueno que es despejarse un poco y poder apreciar la belleza del cielo y del lago en vez de admirar en la calle culos y tetas como si fueran una pintura de Van Gogh. Jamás pensé que diría esto, pero bueno, será que la naturaleza me sensibiliza... o tal vez me emputece, que se yo. Hasta el aire es diferente.

Caminé en busca de un lugar en donde poder sentarme a tomar algo y observar la inmensidad del paisaje. Entonces vi un brillo opaco cerca de la costa. Se trataba de una gran roca que refractaba la luz de la luna. Aunque para mis ojos era nada menos que un asiento en primera fila para observar el paisaje.

Tiré la colcha sobre la roca y me puse cómodo. Abrí la primera lata y me relajé. Clima ideal, lugar ideal, la noche fue perfecta salvo por los mosquitos. Por suerte había pocos así que los dejé chupar un rato y después no me jodieron más.

Luego de bajarme las papas fritas y el pack de cerveza antes de que se calienten me recosté y obviamente me quedé dormido. Algunas horas más tarde me desperté con el feliz cantar de los pajaritos en libertad. Estaba amaneciendo. Qué bueno que los pungas no se van de vacaciones al sur sino ya me habrían afanado las zapatillas.

Me paré para estirar un poco las piernas y me recosté de nuevo para apreciar el amanecer patagónico. Comencé a sentir un hormigueo en el pecho. Lo primero que pensé fue "Si me da un infarto acá estoy en el horno". Pero por suerte se trataba de ese sentimiento de paz que éste paisaje hace nacer en mí. Ese sentimiento de paz que me ablanda el corazón y hace que me crea un poeta rodeado de musas.

Los picos de las montañas que demarcan mi horizonte fueron haciéndose cada vez más visibles a medida que la oscuridad iba cediendo su dominio. Supe entonces que era el momento de decir un hola y un adiós. Levanté la cabeza y, con una última y brillante mirada, me despedí de los infinitos astros que bendecían la eternidad del cielo. La transición caló hondo en mi pecho acelerándome el pulso y llenando de oxígeno mis pulmones. El lago, el gran y helado espejo de luces comenzó a salpicarme con los primeros destellos del sol. Los rayos comenzaron a adquirir volumen e intensidad. Ahora me pegaban en la cara. Momento ideal para cerrar los ojos y dejar que el corazón se ilumine con el calor del sol. Pasaron algunos minutos. Ahora el sol imponía su gran cuerpo de fuego detrás de las montañas. La temperatura seguía subiendo. Los rayos empezaron a quemarme y mi poeta interno se fue al carajo.

Hermoso amanecer. ¡Pero cómo pega el sol! Eso no quita que mi corazón se haya ablandado.

Ahora sí me despido del todo y emprendo la vuelta a la casa de la tía Coca. En el camino siento que los pájaros revolotean en torno a mí, que me siguen, que me cantan, que agradecen mi presencia. Los miro complacido y les regalo una sonrisa. Esto demuestra que la naturaleza no solo me sensibiliza, sino que además me vuelve pelotudo.
Llego, abro la puerta y me encuentro con la tía...Pocha. Le digo "Buen día tía Pocha" Y ella me dice buen día y después me corrige. Igualmente, en seguida me olvidé si era Pocha, Tota o Coca. Me convida unos mates y unos bizcochos. Yo le digo que me tengo que ir. Ella me dice que el micro sale a las doce del mediodía. Entonces pienso en alguna excusa para irme igual y no volver a verle la cara. Pero algo muy dentro de mí, en mi tiernizado corazón me dice que me quede y charle con ella. Y no solo que me quedé, sino que además hablamos por cuatro horas y encima de eso, no sé por qué, en un momento me emocioné y terminé llorando en su hombro. Luego de eso me despedí aliviado. Como si me hubiera sacado mil kilos de encima. Como si las lágrimas que había llorado hubieran sido toxinas que envenenaban mi ser. ¡Prometo nunca volver a olvidarme su nombre!


Estuve inmerso en un estado de paz hasta que, al subir al micro, me golpeé la cabeza. “¡La reputa madre que lo parió! ¡Qué lugar de mierda!” Puteé con énfasis logrando que se me caiga la careta. Y así, de golpe, como si fuera un flash de un fotógrafo desconsiderado recordé con cierto placer las palabras que me habían hecho quebrar: Luego de tres horas de charla la tía me había dicho que otra de sus hermanas (la que sí tiene plata) estaba muy enferma. Quedé en shock. No sabía qué decir, no soy bueno para esas cosas. Fue ahí que, con mi mejor cara de perro abandonado y enjugando unas bien logradas lágrimas, le dije "Hasta pronto tía Lola, hasta pronto"

sábado, 11 de marzo de 2017

Entrevista a Santiago Douton, de la banda Futbol







   ¿Quién es Santiago Douton? ¿Cuándo nace tu interés por la batería? y ¿Quiénes son tus mayores influencias? 

Toco la batería desde hace mucho, pero de manera más consiente y dedicada desde que me integre a Futbol, allá por el 2003.

Tengo muchas influencias a la hora de tocar incluso no solo de bateristas, pero por nombrar algunos músicos puedo decir que  Stewart Copeland es una gran inspiración y del ámbito local  el gran Javier Martinez

 

¿Qué significó haber aprobado el examen de letrista de SADAIC?

Luego de un tiempo de registrar los temas y hacer aportes, es sadaic el que te habilita a y llama a rendir el examen de compositor. Para mí fue un honor, es algo de lo que me siento orgulloso.

 

      Además de escribir y tocar la batería ¿Tenés alguna otra afición? ¿O algo a lo que le dediques una gran porción de tu tiempo?

Yo dejando de lado la música y la escritura soy sonidista, en tv, publicidad y cine. Gran parte de mis ingresos provienen de este oficio que realmente disfruto mucho.

 

      Hablemos un poco de la banda de la cual formas parte ¿Cuándo y cómo nace Fútbol?

Yo  a los chicos los conozco de toda la vida, del colegio. Tuvimos varias bandas en la adolescencia en las cuales compartimos formación y fechas . La banda la armaron ellos dos (Fede, y Gamaba) ya con el nombre de la banda y con el primer disco grabado. Yo me sume cuando decidieron hacer las primeras presentaciones.

 

      Eligieron como nombre de la banda una palabra que evoca una parte de la cultura argentina. Una palabra que encierra entre sus sílabas un concepto de popularidad y pasión. ¿Tiene esto algo que ver con la elección del nombre o fue puro azar?

Como te decía antes, yo no tome decisión en el nombre del grupo (ya estaba armado).  De lo que si estoy seguro es que no fue azar. Fue un nombre pensado. A mí en lo particular me gusta mucho el futbol, pero hay que saber que la música y el futbol no tienen nada que ver. Una cosa es un deporte y otra muy distinta una disciplina artística. Cuando esto se confunde hay problemas.  En nuestras canciones no hay una sola letra que haga referencia al futbol o a algo similar.

 

6-      ¿Cuáles son la influencias de tus compañeros y de la banda en general?

Nuestras influencias son variadas, (por suerte) desde la música académica y el tango (encarnado en la figura de Fede) hasta el punk español de fines de los 80 principios de los 90, el cine en general y la literatura (tanto histórica , como poética)

 

 

      ¿Cómo se lleva a cabo el proceso creativo en Fútbol?

Las canciones surgen tanto desde la melodía o de alguna letra, es indistinto. Se trabaja mucho en la sala y se prueba en vivo, en el proceso creativo aportamos ideas los tres.

 

   Un trío conformado por un baterista y cantante, un guitarrista y un violinista. Una formación atípica para lo que es el Rock. ¿En algún momento se les cruzó por la cabeza sumar a un cuarto integrante?

Hemos hecho algunas pruebas, yo soy de la idea de cuanto más son las cabezas que aporten mejor es el resultado. El año pasado hicimos un show con un tecladista invitado, a mí en lo personal me gustó mucho. Vamos a ver qué pasa este año.

 

¿Quiénes son los bateristas que más te gustan en la actualidad?

Son muchos, en su mayoría chicos jóvenes que  no los conozco y suben sus videos a la web tocando, y la rompen mal. Por suerte hoy tenemos esa posibilidad de ver muchísima gente con una técnica tremenda mostrando sus habilidades por internet.

 Recientemente lanzaron Favio, su cuarto disco de estudio ¿Qué balance haces hasta el momento sobre su repercusión?

Claramente es el mejor disco de Futbol, sobre todo por su sonido y ejecución, y hasta ahora tuvimos muy buena repercusión. El disco recién sale y es un camino largo. Te cuento cuando el disco tenga más recorrido, pero por ahora va muy bien

 

¿Cuál crees que fue la fecha más importantes de Fútbol, si es que hay una que esté por sobre las demás?

Me cuesta elegir una, todas tuvieron y tienen su importancia. Recuerdo la primera vez que la gente hizo pogo, fue genial se movían!! Bailaban!!!  Poder generar eso con lo que uno hace es tremendo. Y otra es haber tocado en el Senado de la Nación (en la sala de los vice presidentes) son dos fechas que siempre voy a recordar

 

 ¿Hay alguien a quién le quieras agradecer? ¿O hay algún mensaje o reflexión final que quieras dejarnos?

Agradecerles a ustedes, y recordar que el 24/3 (no cualquier fecha) tocamos en el emergente (el de acuña de Figueroa).




Esta entrevista fue publicada originalmente en Baterosargentinos.com

 


martes, 21 de febrero de 2017

#18: Carajo - Huevo. Fiesta clandestina en Groove. Febrero de 2017



Por primera vez desde que voy a la Fiesta clandestina a ver a Carajo se me complica la entrada. Anteriormente me habían pedido el DNI, pero luego de decirles mi edad me dejaron pasar sin problemas. A diferencia de aquella vez, el sábado me mantuvieron a un costado junto a otras personas por más o menos 20 minutos hasta que me dejaron pasar. Hasta donde sé, no corrieron con la misma suerte una madre con su hija que aparentaba ser menor de edad.


El show de la banda Huevo ya había comenzado aparentemente hacía pocos minutos, porque se extendió por una hora desde que pasé por la puerta.
La gente, muy respetuosa, los aplaudía después de cada tema y algunos, los que ya los conocían, la agitaron un poco.

Su sonido está fuertemente influenciado por el flaco Spinetta y sus bandas eternas, también encontré cosas de una banda actual, como Eruca sativa. Podría describir a Huevo como una banda de Rock con la mente abierta, ya que no se encierra en un solo género, tomando y transformando sonidos y melodías de otro “palo” como el folklore. Huevo es una banda que, te guste o no, sale de lo habitual y puede plasmar de manera impecable todo su arte porque está integrada por músicos muy talentosos, más allá de las facilidades de las que puedan gozar por tener un apellido con tanto peso en sus filas.
Yo particularmente destaco el solo de batería de Tomás Sainz en el tema Aeroscopia, que fue justo merecedor de un aplauso general, al igual que la banda cuando terminó su presentación.

 Esta noche en Groove, disfruté de uno de los mejores calentamientos gracias a la lista de temas que pasaron: Nirvana, Pantera, Megadeth, System of a down (Ganadores del pogo más grande), Coal Chamber, Korn, Metallica, Rage against the machine y Rammstein, entre otras. ¡Terrible!  ¿Cómo terminar un recital entero si ya estas recibiendo golpes, saltando y descargando toda la energía en la previa? Igualmente, no me prendí en todos los pogos que se armaron porque en uno, creo que en el de Toxicity, ligué un cabezazo en la mandíbula que casi me noquea. Quedé medio tonto por un rato, pero luego volví a agitarla como se debe.

Lo importante acá es que, tratándose de Carajo, siempre va a haber resto físico para agitarla.
En un momento, no sé exactamente a qué hora, se apagaron las luces. La amena y entretenida espera había terminado.

Corva saludó y luego nos hizo la pregunta que más que una respuesta concreta siempre espera una explosión de euforia:

¡¿Quieren ser Libres?!

Y así, de la mano de Corva, Tery y Andy, comenzó la fiesta Carajera que siguió de la mejor forma con Joder, una de las canciones que generalmente tocan más cerca del final. Pero ya sabemos que las listas que hace Carajo en la fiesta clandestina no suelen respetar un orden natural, por llamarlo de alguna manera. (Recuerdo en una fiesta clandestina del 2015 que arrancaron con Joder y que el tercer tema fue Sacate la mierda)

Las siguientes dos canciones fueron del último disco, Frente a frente: La venganza de los perdedores y Drama.

Llegó el momento de la segunda pregunta de Corva que siempre va apuntada a un público que tal vez pueda sentirse identificado con la letra de esta canción, o que simplemente le guste, y ya.

¿¡Hay un Chico granada ahí abajo!?

Claro que la respuesta fue la misma de siempre: euforia y agite.

Algunos de los trapos Carajeros que afuera habían desplegado los fanáticos se hicieron ver también adentro. El primero que vi fue el pequeño trapo blanco que tiene la leyenda “Pura vida” y luego uno negro que sostuve por unos segundos, pero no pude ver bien de cual se trataba, aunque creo que era el que tiene el logo del DVD Hoy como ayer (Inmundo´s). También dijeron presente la gente de Carajeros de sangre, Salvaje juventud y Resistencia Carajera.


Los siguientes temas, para el disfrute de los viejos seguidores y de los amantes de la faceta más cruda de la banda, fueron Ironía y Pura vida, del disco debut, allá por el 2002. Luego hicimos temblar un poco el piso de Groove con El error y más tarde ablandamos nuestra dureza metalera para corear Humildad: una letra con mensajes más esperanzadores como los que nos empezaron a mostrar con mayor frecuencia desde El mar de las almas.


Cuando escuchamos el latido de ese corazón que, según reza la letra de esta canción, mantiene encendido un fuego que no será nada fácil apagar, supimos que se trataba de Tracción a sangre, otra canción con una letra con mensajes muy positivos.



Había que cortar con tanta dulzura y mensajes esperanzadores, y que mejor manera de hacerlo que tocando dos temas escritos desde la tristeza, la melancolía y la resignación que, lejos de tirarte abajo, te ayudan a canalizar los sentimientos de angustia y a reflexionar un poco: El primero de ellos fue Triste, esa canción que Corva solía dedicarle a Gabriel Ruiz Díaz, hermano de Fernando y miembro fundador de Catupecu machu.

Cómo me gusta cantar con mis hermanos de sentimiento, que ni siquiera conozco, pero siento conocer cuando los veo tan sumergidos en el mismo estado en el que me encuentro yo.

“Buscando señales / tentado a perder y aún vencido no renunciar / que aquellos que nunca dan nada a cambio / jamás encontraran…¡¡felicidad!!”

La siguiente canción en cuestión es Luna herida, que tiene un trasfondo un poco más triste porque fue escrita directamente desde el dolor.

Como es sabido, los shows que Carajo brinda en la fiesta clandestina son más cortos, lo que significaba que estábamos acercándonos al final. Y si se trata del final, hablamos de canciones bien pesadas, canciones para descargar las últimas fuerzas. Por eso, la elegida fue la que más discordia genera entre los fanáticos y los seguidores de menor intensidad: Acido. Veo muchas discusiones sobre si Acido sí o sí Acido no. ¡Pero bien que en vivo todos se olvidan de dicha discordia y la agitan igual!!

Llegó uno de los momentos más esperados de cada recital, llegó el momento del tristemente célebre himno de Carajo.

“¿A que vinieron esta noche?” Preguntó Corva.

Respuesta eufórica Parte 3.

Y comenzó a sonar el punteo de Tery mientras todos preparábamos nuestras gargantas para desgarrarlas gritando cada verso de Sacate la mierda.

“Sin anestesia / la rebelión despierta / En la calle se manifiesta / La paciencia ya se acabó / y nace la violencia. / Miro la TV y odio lo que veo / HAY QUE METERLOS A TODOS PRESOS…”

Cuando terminaron los 4 minutos de descontrol, el trío se retiró del escenario, por lo que más de uno creyó que el show había terminado. Recuerdo a dos que se estaban yendo y pasaron al lado mío insultando y recriminando porque no habían saludado. Supuse que era la primera vez que iban a ver a Carajo, sino no se entiende el grado de desinformación de esos pibes. Pero bueno, lo cierto es que ni en pedo el recital había terminado. Era obvio que faltaba mínimo un tema. Yo pensé en El vago y en el Medley de Pantera, pero no. El trío me sorprendió a mí y estoy seguro que también sorprendió al 100 % de los presentes con lo que se tenían guardado.

Cuando comenzó a sonar la guitarra de Tery, todos los que nacimos en los 80´s, en los 90´s… y supongo que hasta en la última década, absolutamente todos, estallamos de emoción. ¡Al fin pude presenciar este momento! ¡¡Carajo haciendo Smell like teen spirit de Nirvana!! ¡¡¡La reputamadre!!!

¿Qué puedo decir de este momento? Primero, que fue algo soñado, puedo decir que vivirlo fue algo hermoso, y que ahora se transformó en uno de los recuerdos más inolvidables de mi vida en recitales.
Pero si creímos que las sorpresas se habían acabado nos equivocamos rotundamente. Esta vez Corva anticipó, con un poco de trampa, lo que se venía. Primero invitó al escenario a los chicos de Huevo, luego comenzó a decir que iban a hacer “un tema de cumbia… (En mi cabeza se abrió un gran signo de interrogación. Peeeeero)… al estilo de … Rage against the machine.” (El signo de interrogación fue asesinado por cuatro mil doscientos signos de exclamación) ¿¿Primero Nirvana y ahora Rage?? Limp bizkit había hecho lo mismo en el Luna park, pero solo tocaron fragmentos de dichas canciones.



Sobreviví a tantos pogos y tengo que sobrevivir a este, aunque sea el último.
Ni bien comenzó a sonar el bajo que Corva le cedió a Julián Lopez Pisani estallaron el resto de los presentes al caer en la cuenta de que Killing in the name sería la canción encargada de drenar hasta nuestra última gota de sudor.

Cuando iban pocos segundos de comenzado ese himno, se me salió una zapatilla. Pero no había ni tiempo ni espacio para calzármela de nuevo. ¡No me iba a perder ese momento solo por salvar algún que otro dedo! Así que sostuve la zapatilla y todo me chupó un huevo. Si me pisaron, ni me enteré.
Cuando terminaron su presentación, comenzó a sonar en los parlantes Bulls on parade de R.A.T.M por lo que mi “manija cósmica” no terminó de disiparse y volví a agitarla con todo. Cuando me doy cuenta estaba pogueando solo, mientras todos estaban esperando atrapar una de las tantas púas que volaban y uno de los palos que más tarde arrojó Andy.

Sin dudas fue una noche inolvidable, con un final a prueba de blanditos.

¡Gracias por tanto Carajo! ¡Gracias por tanto hermanos!


Nos vemos la próxima.

lunes, 20 de febrero de 2017

#17: Heavy noise edición verano. Psicosfera, Undermine, Montañas, Anomalía y Num. Sábado 11 de Febrero de 2016





Ni bien salí del laburo, emprendí a pie mi camino de más o menos quince cuadras, hasta el Roxy. Pero como aún era muy temprano aproveché para tomar una birra y comer algo cerca de la puerta. Hasta que en un momento escucho a los chicos de Undermine decir “Arranca Psicosfera” y me apuro a entrar.

Adentro me encontré con un público de aproximadamente treinta personas que, al cabo de quince minutos, según mis cálculos, se duplicó.

Los encargados de abrir tan tremenda fecha fueron el cuarteto instrumental oriundo de Morón: Psicosfera.

Ellos mismos definen su música como “Atmospheric Black Metal”. Lo de “Black Metal” está más que claro, pero, ¿Por qué atmosférico? ¿Tal vez pretenden que al escucharlos viajes imaginariamente hasta sobrepasar la estratósfera? ¿O, llevándolo a un terreno un poco menos metafísico, querrán decir que su sonido genera atmósferas? Da igual de qué manera quieras interpretarlo: las dos son totalmente válidas. Y de paso felicito a la persona que encontró las palabras perfectas para definirlos.

Siendo un poco más específico con respecto a su sonido, puedo decir que tienen guitarras bien distorsionadas, tiempos irregulares e influencias metaleras de todo tipo.

En 2015 editaron Alpha, su primer y único disco con el que podes comprobar si exagero con mi descripción.

Cuando, minutos después del arranque, preguntaron si se escuchaba bien, todos respondimos a coro “seeeee” (Si). No es que haya sido un simple cumplido, es que realmente el sonido era impecable. Lamentablemente, más tarde comenzarían a oírse demasiados acoples que sufrieron las otras 4 bandas.

Undermine se expresa a través de un Thrash potente, con guturales muy profundos a cargo del Uruguayo, con las veloces guitarras de Francisco Cañardo y Guido, los graves de Baka y los golpes de parches y platos de Alan Fritzler.


Técnica, fuerza y “Breakdown” es lo que le sobra a esta banda que hasta el momento ha editado un EP en 2012 llamado Trayendo solamente podredumbre y un LP homónimo editado el año pasado.
Luego de abrir su presentación, Baka hace un gesto invitando a la gente a acercarse un poco más para sacudir las cabezas bien pegados a la valla.

“Muchísimas gracias por el aguante. Vamos a dejarlos con los pibes de montañas que vienen de grabar y de portarse bien mal.”

El cierre estuvo a cargo del tema que abre el disco: T.N.Z.E.P

“¡Aguante el metal, papa!” Se despidió el Uruguayo.

Fueron cuarenta minutos, pero se me pasaron volando, tal vez será por la casi inhumana velocidad a la que tocan.

Antes de que se abra el telón, comenzó a sonar Atávico, del disco homónimo de Montañas, al que le engancharon el siguiente tema, para luego bajar un cambio con Páramo.

Como antes había mencionado el Uruguayo, de Undermine, los chicos de Montañas vienen de grabar lo que será el predecesor de su disco homónimo, lanzado hace ya tres años, y no perdieron la oportunidad de presentar una de las canciones que integrarán dicho material.

“Bueno loco, la verdad que zarpadas bandas hoy, eh. Es la primera fecha del año para nosotros”

Dijo Diego, la voz de una de las bandas que mejor representa el Sludge metal argento.

Más tarde presentaron el segundo tema nuevo, Constelaciones.

“Vamos con los últimos dos. Estaría bueno verlos más cerca, hay mucho espacio acá”

Esto significaba una cosa: que se acercaba el desenlace y había que dar el 110% de cada uno. Todos lo entendimos y nos preparamos de la mejor manera, más que nada cuando comenzó a sonar Corriendo con lobos y Diego, luego de oír nuestra respuesta, nos cedió el estribillo para que lo cantemos a coro.

“Esto es hermoso loco” 

Remarcó ya en el final del show, que finalizó con un aplauso general, y agradecimientos por doquier.

La cuarta banda de la noche fue Anomalía. Los mismos que me habían dejado con ganas de escribir sobre ellos el año pasado.

Con Ramiro Arias en voz, David Iapalucci en guitarra, Ariel Olarte a cargo de un Warwick de seis cuerdas y Javier Cuello en la batería que parece una nave, Anomalia traduce ira, desesperanza y otros sentimientos en forma de un metal-hardcore muy, pero muy expresivo, con una puesta en escena admirable.

En la primera parte de su presentación tocaron La miseria de vivir y Adiós alma perdida, de su disco Una vida en el infierno.

“Muchas gracias por el aguante y por la bienvenida. Nosotros somos Anomalía. Vamos a seguir con un poco de lo nuestro.” 

Se presentó Ramiro, antes de seguir con An old man´s tale.

“¿Y loco, como la vienen pasando? ¡Vamos la concha de la lora eh! Todavía queda Num. Muchas gracias Undermine, Montañas, y Psicosfera por formar parte de este escenario de la concha de la lora.” 
El siguiente tema fue el que le da nombre al disco: Una vida en el infierno.

“Los veo a todos muy parados acá adelante. Me gustaría ver un poquito de quilombo.” 

Desafió Ramiro al público. Y de más está aclarar que la gente se tomó muy a pecho el desafío armando un lindo quilombito cuando sonó Camino a la perdición.

“Espero que la estén pasando tan bien como nosotros. Favito (Favio Flores), muchas gracias por la invitación al festival. Y a todos ustedes por estar acá. Un aplauso para todos ustedes. Muchas gracias.”

Ya en el cierre parece que hay problemas con la guitarra de David Iapalucci. Cosa que confirmaron después de tomarse unos minutos para ver si podían resolverlo.

“Bueno lamentablemente quemamos un fusible del cabezal. Íbamos a tocar un tema más pero no se pudo”

Num es: Nacho Álvarez en voz, Juani De Abreu en bajo, Lucho Guglielmo en batería, en tanto que Gonzalo Varela y Julián Iturrieta son los encargados de las guitarras.

Luego de la presentación musical con un potente metal que coronaba una noche de oídos salvajemente violados, Nacho habló.

“Sonó hermoso todo, loco. Un aplauso para las bandas”

De su más reciente disco sonaron, entre otras, Magia negra y Destilar, siendo esta última mi favorita (junto a MiO) no solo por la composición y la ejecución, sino también por alguna que otra línea que grita Nacho con su desgarrada voz, como la siguiente:

“No te olvides de mí, soy la herida en tu corazón”

En el medio de las canciones que ya conocemos por pertenecer a sus dos discos editados (Num, del 2014 y Desarreglos, del 2015) presentaron también dos que probablemente formen parte de su nuevo material, una titulada Claustro y la segunda, creo, aún sin un nombre definido.

Estando Num en el escenario, el “Breakdown”, el pogo y la catarsis musical están más que garantizados.

No me canso de decirlo: el metal, el rock, el under en general en el país está viviendo un momento crucial en la historia. Está claro que yo solo puedo hablar de este presente, de una escasa franja de años ya que no viví la escena de los noventa, ni siquiera la de los 00. Pero puedo hablar de lo que leo, de lo que presiento y de lo que vivo ahora. Son muchos los indicios que demuestran que la escena hoy por hoy está más caliente que nunca: Salís una noche cualquiera a ver bandas y nunca dejas de sorprenderte con la calidad y la diversidad de estas. Dejar de sorprendernos podría traducirse tal vez como perder cierta motivación, cierto entusiasmo por seguir conociendo bandas. Nos estaríamos acostumbrando, con todo lo que esto implica teniendo en cuenta que somos animales de costumbre. Pero, por suerte, y gracias a los músicos que se toman su laburo seriamente y a un público fiel que siempre acompaña, la motivación no se acaba ni se va a acabar nunca y los engranajes de este motor seguirán girando.

¡Larga vida al metal!

miércoles, 18 de enero de 2017

Bateristas argentinos entrevista a Rolando Castello Junior.

Con motivos más que suficientes: 50 años de Batería & Rock y los 40 años de  Aeroblus, Rolando Castello Junior se presentará en La Trastienda el próximo sábado 28 de Enero.

El histórico baterista brasileño, ex Aeroblus, actualmente en Patrulha do espaco, repasará su extensa carrera y además presentará su nuevo proyecto: CaSch.

El show contará con invitados brasileños como Marta Benevolo y Ricardo y Marcelo Schevano.
Además contará con la presencia de grandes músicos y amigos argentinos, tales como Alejandro Medina, Sergio Ch, Gonzalo Villagra, Adrián Outeda, Alejandro Taranto, Tito Fargo, Pato y José Larralde y Gaby Roverano.

Desde Mondo sporco para Bateristas argentinos, no perdimos la oportunidad de intercambiar palabras con él ya entrada la madrugada del Lunes 16. A continuación, el resultado de dicha charla virtual.

PH: Santi Sombra
Chuzzo: Es un verdadero honor para mí y para Bateristas argentinos hacerle esta entrevista a una verdadera leyenda del Rock Iberoamericano. Gracias y bienvenido a Argentina y al portal de Bateristas argentinos.

Rolando Castello Junior: El honor también es mío por participar en Bateristas argentinos. Muchas gracias.

C: Sabemos que empezaste a estudiar música a los doce, trece años aproximadamente. ¿Cómo fue que te iniciaste en este largo y exitoso camino?

RCJ: Empecé en el rock influenciado por los Beatles y, en la música y en la bata, después de oír Day Tripper tocada por una banda argentina en el programa de televisión de Roberto Carlos. O sea que desde mi comienzo ya tenía una onda con Argentina.
Luego de eso, en seguida comencé a estudiar batería en un conservatorio. Así empecé en esta ruta.

C: ¿Cuál consideras que fue el momento más crucial en tu carrera? Ese momento en el que te diste cuenta que estabas para algo realmente grande.

RCJ: Es muy difícil decir un momento puesto que fueron varios, pero yo diría que mi ida a México en 1969 fue fundamental.

C: ¿Quiénes fueron tus referentes y/o influencias a lo largo de los años?

RCJ: Primeramente, Ringo Starr (Beatles) y Keith Moon (The who), después Ginger Baker (Cream), Mitch Mitchel (The Jimi Hendrix Experience), Carmine Appice (Vanilla Fudge, Cactus, Rod Stewart, etc. Autor del libro de batería Realistic Rock) y John Bonham (Zeppelin) y muchísimos otros bateros de Brasil e incluso de Argentina.


Medina, Castello Junior y Pappo. Aeroblus 1977. Fuente : El sitio de Pappo

C: Contanos como nació Aeroblus y el porqué de su disolución.

RCJ: Nació en São Paulo, cuando Alejandro Medina me invito a tocar con él y Pappo. La disolución se debió a que el disco se tardó mucho en salir y me fui a Brasil por un tiempo. Ahí recibí la invitación para tocar en Patrulha y por eso no pude volver más.

C: ¿Tuviste algún inconveniente con los militares durante aquel año en nuestro páís?

RCJ: Obvio, nos paraba la cana todo el tiempo. Incluso, este fue uno de los motivos por los que no tuve ganas de volver a Baires en aquel momento.

C: ¿Hay algún momento en particular de aquel año con Aeroblus que recuerdes más gratamente que los demás?

RCJ: Los ensayos diarios y la grabación de disco, fueron muy buenos momentos de creación y compañerismo.

C: Compartiste escenarios con grandes leyendas de la música y tuviste la suerte también de conocer la escena del Rock de Argentina y México, además de Brasil, claro. ¿Cuáles son las diferencias más grandes que notaste en estos mercados musicales?

RCJ: Fueron momentos distintos en todos estos países, yo diría que en México estaban muy avanzados en información y equipos: era más democrático el acceso a los instrumentos y esto generó más músicos y bandas muy buenas.
En Brasil y en Argentina esto era más limitado, pero la mayor diferencia estaba en la música, en las distintas influencias y culturas de estos países. En los tres había buenas bandas, pero solo en uno había un Pappo, y esto marcó una diferencia grande para ustedes. Y el otro aspecto radica en los distintos grados de profesionalización, en uno había mejor “management” que en otros.

C: ¿Y en cuanto al público existe una diferencia notoria?

RCJ: No, ninguna. Los chicos del rock son los mismos chicos del rock en cualquier lado. Nosotros, los músicos, le debemos todo a estos fans maravillosos, sean de donde sean.

C: ¿Sos de escuchar con frecuencia los discos de las bandas de las que formaste parte en el pasado?

RCJ: La verdad que no. Solo a veces, cuando estoy trabajando en una nueva producción de uno de esos discos, oigo algo. Pero, sobre todo por el laburo de producción, siempre busco estar en cosas nuevas, aunque me encanta el 99% de lo que he grabado.
Debo tener casi 70 discos grabados así que ni tiempo para escucharlos tendría.

C: Cuando empezaste a hacer música, hace nada menos que 50 años, no había tantos medios de difusión y no era para nada fácil grabar un material. La tecnología hoy por hoy permite que uno hasta pueda hacer de su garaje un estudio de grabación. ¿Crees que es más fácil ser músico hoy? ¿Cuáles son los pros y los contras del avance de la tecnología en el plano musical?

RCJ: Es mucho más fácil hoy, la gente tiene todo a su disposición. Es algo mucho más democrático, pero a la vez no se venden discos y no existe más la estructura de los grandes sellos. Así que los chicos de hoy no tendrán la posibilidad de experimentar el “suceso” (éxito, tracendencia) que teníamos en el pasado.

C: Me gustaría escuchar tu opinión en cuanto a cuál crees que fue la década más importante del Rock a nivel mundial y también a nivel Sudamericano.

RCJ: A nivel mundial, por las bandas que te nombré hace un rato, los años 60 y a nivel sudamericano los 70.

C: ¿Hay alguna banda de la actualidad que te gusta o de la que estás pendiente?

RCJ: Me gustan muchísimas bandas nuevas. Hay un centenar de buenas bandas en Brasil y Argentina que oigo con placer, pero, infelizmente, no estoy pendiente de ninguna.

C: Si uno repasa tu extensa carrera creería que te diste todos los gustos posibles. ¿Cuáles crees que fueron los puntos más altos de tu carrera? Y ¿Hay alguna cuenta que te quedó pendiente?

RCJ: Creo que sí, toqué con los grandes de México, Brasil y Argentina, gané y perdí mucha plata y en esto de la producción. La cuenta pendiente la tienen los medios y el mercado conmigo, yo no debo nada, puesto que di todo y algo más de mí.

C: ¿Cómo sigue el año para Patrulha do espaço?

RCJ: Seguirá como siempre es. Haremos unos cuantos recitales en las mismas ciudades de siempre, sacaremos una reedición en CD remasterizada con bonus del tercer disco y un CD compilado. Este año cumplimos 40 años como banda y estoy pensando seriamente en parar con la banda, nada decidido, pero ando con esta idea, con este “feeling”.

C: La pregunta obligada del portal ¿Cuál es tu set de batería preferido?

RCJ: Tengo varios sets prácticamente iguales. Los tengo en mi casa en Brasilia, un par en São Paulo que es de donde salimos a tocar y donde ensayamos y grabamos con la banda y con otros proyectos que tengo. Y También tengo un kit en Buenos Aires. Todos son iguales: dos bombos, en general de 22”, tres toms de 10”, 12” y 13” y dos chanchas de 16” y 18”. Todos son de marcas distintas, pero soy y siempre seré un gran fan de las batas Ludwig, aunque últimamente las DW me tienen muy interesado en sus kits.

C: Te agradezco por dedicarnos tu valioso tiempo, sabemos que desde que llegaste al país tuviste la agenda bastante ocupada. Gracias de nuevo por tu tiempo. Solo me queda por preguntarte ¿Cómo te preparas para el show del sábado 28 en la Trastienda y cuáles son las expectativas?

RCJ: Yo les agradezco la oportunidad.
A este recital de La Trastienda ya lo venimos ensayando desde el día 2 de enero en São Paulo, antes de venir a Baires. Los trabajos acá empiezan hoy Lunes 16 (Ayer) . Las expectativas son sobre todo las musicales y son las mejores posibles.
Muchas gracias y abrazo a todos.



Chuzzo para Mondo Sporco Blog (Mondo sporco facebook) y Bateristas argentinos.
Santi Sombra fotografía