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jueves, 12 de enero de 2017

#15: Noiseground festival Día 2 en Vorterix. 20 de agosto de 2016

Tras 14 días, y una espera que se hizo eterna, llegó la noche más ruidosa llevada a cabo en el teatro Vorterix. El día dos (En un principio día uno) era una bomba a punto de estallar para sumergirnos en mares de melodías y desiertos de distorsión. En nombre de Bateristas argentinos y Mondo sporco me hice presente y, a continuación, te cuento qué pasó. 



El sol todavía seguía asomándose por el oeste cuando se dio la apertura de la mano de Montaña eléctrica. La gente no paraba de llegar. Pero, siendo realista, a las 17:30 me encontré con un teatro casi vacío.  Lo que repercutió en el sonido ya que el eco no dejaba apreciar con agudeza la original propuesta del quinteto; un Blues psicodélico con matices Jazzeros bien marcados por el protagonismo del saxo, hasta ritmos latinos interpretados a través de la percusión. 

PH: Santi Sombra

Pasadas las 18:30, los encargados de sacudir nuestros tímpanos fueron los Gripe. El power trío que viene pisteando desde hace diez años se presentaba por segunda vez en el festival. Su Rock visceral de difícil etiqueta está plasmado en sus tres discos editados hasta el momento: Relatos relocos (2007), Salud (2010) y La revolución permanente (2014). Pero a no conformarse con escucharlos en formato CD, porque el vivo que proponen es bien potente y tiene una crudeza que de otra forma no podríamos apreciar.

PH: Lita Pascual para Undershutter


La tercera banda de la noche fue Persona. El cuarteto de Ingeniero Maschwitz, con más de diez años de trayectoria encima, tocó ante un Vorterix que se encontraba cada vez más lleno. Su rock progresivo instrumental, hasta el momento materializado en un solo disco, está cargado de melodías suaves y profundos viajes lisérgicos. 

Una vez escuché a alguien decir que su música es “una purga para el cerebro”.  No sé si podría definirlo mejor.


PH: Lita Pascual para Undershutter

Llegó el momento del stoner más puro, llegó el momento de Sutrah. Por si hay algún despistado que no sabe quiénes son estos “jinetes del desierto”, hay que mencionar que el viaje a través tormentas de arena, con ellos, está asegurado. Con canciones que son verdaderas obras maestras de la música te van llevando y terminas tan sumergido en ella, que nunca te diste cuenta que se te pasaron diez minutos (Duración que, por ejemplo, alcanza la canción Sandoval, y que Mar del sud sobrepasa)

 Destaco, por sobre todas las cosas, el sonido impecable de la batería. ¡Estoy enamorado del ataque de ese redoblante!

Ya en el cierre, Juan Marcos agradeció al público, los organizadores y a las bandas amigas/colegas, demostrando que en el ambiente de la música prima la hermandad.

PH: Lita Pascual para Undershutter



Audion tuvo la mala suerte de ser una de las bandas que se vio obligada a luchar contra los problemas de sonido. La joven banda compuesta por dos ex Natas, estamos hablando de Walter Broide y Gonzalo Villagra, dio una muestra de solidez impresionante. Una fusión impecable entre voces, bases poderosas, riffs y melodías que, más allá de evidenciar un irrebatible presente, nos muestran que lo que se viene, con disco incluido, promete y mucho. Lamentablemente, como antes mencionamos, los problemas con el sonido, más precisamente con la guitarra de Dizzy Espeche, no nos dejaron disfrutar del trío en todo su esplendor.
PH: Lita Pascual para Undershutter


Eran las 20:50 cuando Banda de la muerte salió al escenario a patear cabezas durante la próxima media hora. Ejército de uno, Parte de mi historia y Dos huesos, entre otras canciones, conformaron su lista.

Particularmente los vi más enérgicos y sonrientes que de costumbre. Nunca los vi disfrutar tanto de un show como del de ésta noche. Tanto fue así que, más allá de la música, Xon sintió la necesidad de expresarse con un mensaje muy positivo. 
“Esa que está ahí es mi hija” Señaló hacia la parte superior del teatro. “Todos los días trato de enseñarle que tiene que hacer lo que le gusta y que tiene que disfrutarlo. No importa lo que pase, no importa a donde te lleve. Esto es así. Uno tiene que vivir la vida y disfrutarla.”
Además de todo esto, también se dieron el gusto de homenajear a Pappo´s blues haciendo su versión de Abelardo el pollo.

PH: Lita Pascual para Undershutter


Llegó el momento de la banda cordobesa Sur oculto. El trío de Rock Progresivo de casi veinte años, conformado por batería, bajo y piano, da mucho de qué hablar. Ellos fueron los merecidos ganadores de la mejor ovación espontanea de la noche.
Virtuosos en sus instrumentos y tremendamente avasalladores y contundentes como banda.
Su presentación duró un poco más de 40 minutos. Tiempo suficiente para hacer un recorrido por sus tres discos y dejarnos boquiabiertos con tan tremendo arte.
Pero hay algo que quiero recriminarles, y es lo siguiente: uno está cabeceando como un campeón, siguiendo un ritmo, y de golpe estos muchachos te cambian drásticamente el tempo. ¡Te hacen quedar en ridículo!
Ya en el cierre, el bajista Sebastián Teves agradeció por el apoyo, y yo noté en el tono de su voz algo que siempre es merecedor de respeto: Humildad.

PH: Lita Pascual para Undershutter

Se abrieron los telones. En el escenario: Los Antiguos. Debajo: El público. ¿El agite? Estuvo tanto arriba como abajo. No me canso de decirlo: ver a Los antiguos en vivo impresiona. Más allá de que suenan ajustadísimos y con mucha fuerza, impactan porque salen siempre a comerse el escenario y la noche. ¡Y vaya que si lo logran!
Arrancaron con C.O.C, y siguieron con H.P.V y La peste del sapo

Lita Pascual para Undershutter

“Este es un show muy especial para nosotros. Es el segundo que hacemos en el año en capital. Bienvenidos”

Fueron las primeras palabras del Pato Larralde, que estuvo sufriendo problemas con su micrófono. 

“Es muy importante que la convocatoria sea siempre el acto a comentar. Es lo más importante. Ustedes son la convocatoria y a nosotros nos dan muchísimas ganas de seguir cuando ustedes apoyan la movida”

Diría segundos más tarde. Y la verdad es que el agradecimiento es mutuo. Siempre es bien recibido cuando el que está arriba del escenario valora cada peso que la gente gasta para ir a verlos.

La lista siguió con Nervioso y ebrio, La gran campana, Los grises y La culpa al viento.

Por momentos pareciera que el resto de sus integrantes: Conforti (Guitarra), Iapalucci (Guitarra), Mow (Bajo) y Huija (Batería), especialmente los encargados de las cuerdas, están en su mundo, paseándose por el escenario. Pero nada más errado que eso: los 5 están en perfecta sintonía y logran una sinergia excepcional. Tanto es así que hasta uno llega a pensar que viven todos juntos en una sala 
de ensayo. ¡Unas bestias!


PH: Santi Sombra

El momento cumbre de la noche me lo guardo para el final. Pero puedo mencionar dos escenas que me quedaron grabadas en la retina. La primera se dio cuando el Pato se paró al borde del escenario y, al ver el constante agite de la gente, miró hacia su izquierda agarrándose la cabeza y mordiéndose en labio inferior. Un claro gesto de incredulidad y grato asombro que refleja lo maravilloso que fue este festival.
La segunda gran escena se dio cuando, cerca del cierre, Larralde se arrojó al público y se dio el gusto de surfear un rato.
PH: Santi Sombra

Anteriormente, en otra nota, yo había descrito algo como una “sensación”. Me tomé el atrevimiento de plantear una duda. Pero hoy, con más certezas que dudas, me corrijo: A Los Antiguos no se los va a ver, sino que se les va a rendir culto.

La lista fue completada con Senda de la luz fantasmal, Te lo vengo diciendo, El hombre que no se puede ir, Eslayer te va a matar, El inventor del mal, Hecho a mi medida y, a pedido de la gente, El sureño.

Ahora sí llegó la hora de hablar sobre la escena más hermosa, tal vez, de todo el festival. En el momento en el que todos creíamos estar ante el final de la noche, tuvimos la suerte de presenciar una postal por demás memorable. Los músicos de todas las bandas salieron abrazados al escenario portando enormes sonrisas. Una hermosa imagen que promete, que emociona, que nos da la pauta de que esto que está viviendo el Rock (o mejor dicho el Under) es algo más extraordinario de lo que algunos alcanzamos a percibir. Imagino que en unos diez años se va a estar hablando de este momento (que abarca una década, tal vez) de este punto de quiebre, como aquel que le abrió las puertas al under. Esas puertas que algunos capos de la industria todavía mantienen cerradas, a la espera de que la mágica señal del billete proyectada en el cielo les indique cuando destrabar.

PH: Santi Sombra



No caben dudas de que tenemos que sentirnos orgullosos por estar bancando ésta movida. Porque sí. Porque lo que se está logrando nos pertenece a todos: músicos, productores, staff, organizadores, los que pagamos la entrada, cronistas, fotógrafos…  todos.   

Es entonces que, ahora y más que nunca, el lema de nuestro portal, ese que reza que Somos uno, cobra más sentido.

Agradezco por la generosidad de permitirme usar sus fotos a:

Lita Pascual y Undershutter

Santi Sombra

Chuzzo para Bateristas argentinos y Mondo sporco
23-8-16




lunes, 31 de octubre de 2016

#11: Facufest: JB Larralde el proyecto, Undermine, Sauron, Banda de la muerte, Avernal y Poseidotica en Club V 30 de octubre de 2016

Hace más de cien años un filósofo alemán escribió, entre los pasajes de un libro, una de las frases referenciales al arte (o a la vida misma) más acertadas de la historia.

“Sin música la vida sería un error”

Esta famosa frase de Nietzsche ha llegado a ser empleada infinidad de veces. Algunas de manera un tanto banal, es decir por moda, pero otras veces cobra mucho sentido cuando la vida nos contextualiza esa reflexión con sucesos, como el que se dio la pasada noche del 30 de octubre en Club V. Hablo del Facufest, un festival “edición especial” de bandas cuyo fin era recaudar plata para el tratamiento de un colega/amigo/hermano de la escena under y de la vida.

“Decidimos juntarnos para hacer lo que más nos gusta: tocar fuerte y con todo nuestro corazón para mandarle a Facu lo mejor que tenemos para que salga adelante”
Decía en la información del evento de Facebook.



Las bandas que participaron fueron JB Larralde El proyecto, Undermine, Sauron, Banda de la muerte, Avernal y Poseidótica.

Los músicos aportaron lo suyo: Música y mucha energía. El público, por su parte, colaboró pagando la entrada y hasta comprando remeras de la fecha.

La banda encargada de abrir la fecha a las 19 hs fue el quinteto instrumental de rock psicodélico-visceral JB Larralde el proyecto. Para romper el hielo arrancaron con El proyecto, a mi gusto, una de las mejores cartas de presentación que una banda pueda tener. Para el cierre se guardaron lo que yo definiría como una canción a prueba de “pechofríos”: Rio abajo. Es imposible no sumergirte en alguno de los climas de esta obra.
En el final, más o menos media hora después de haber comenzado, JB Larralde levanta la guitarra en señal de poder, pero no de ese poder destructivo que suelen ostentar los políticos sino del poder más hermoso de todos: el de transmitir emociones con la música.
Tan solo unos minutos después ya estaba Undermine, con baterista suplente, en el escenario listos para romper cabezas y alguna que otra vertebra de la mano de su Thrash furioso que dejaron plasmado en un disco que lanzaron recientemente. Cuando terminaron su presentación el público quedó bastante manija, listos para Sauron.

La banda de los hermanos Larralde, Hernán Zicarelli y Claudio Fazio tocó los clásicos que todos conocemos entre los cuales estaba El color que calló del cielo  (Love a Lovecraft) y presentaron un tema nuevo, dejando para el cierre Humo eléctrico, una de las canciones que podemos escuchar en su último disco: El último árbol sobre la tierra.

A las 21:25, luego de más de media hora de reacondicionar el escenario, ya estaba Banda de la muerte para seguir rompiendo cabezas. Noté que entre sus filas no se encontraba Martín Garde y en su reemplazo estaba Santi Rua, de Poseidótica.
La lista de temas estuvo compuesta por siete canciones como Parte de mi historia, Ejército de uno, Te estas dejando mentir y El sol salió del sur, entre otras.

La fecha no era apta para “blandos”, y estoy seguro que, si había alguno, se tuvo que esconder cuando llegó el turno de Avernal.
Tocaron, entre otras canciones: Revelación de La quimera de la perfección (2016); Voracidad y Condenado al olvido, de El sangriento (2006); La resurrección de Miss Messias (2009) y Huacalera, del EP Requiem para los rebeldes Necrología Pt 1 (2011).

Los encargados de cerrar esta fecha tan especial fueron los Poseidotica quienes están de festejo por sus 15 años de rutas, en los que han lanzado cuatro discos: Intramundo, en 2005: La distancia, en 2008; Crónicas del futuro, en 2011, y El dilema del origen, en el 2015.Tambien lanzaron un DVD llamado En viaje hacia una nueva dimensión.
Como siempre, nos poseyeron con los climas y matices que expresan a través de sus instrumentos ganándose, como cada vez que lo hacen, un multitudinario aplauso.

Pero el más sentido aplauso de la noche no fue por la música, ni para una banda en particular ya que, en esta ocasión, todas fueron una sola. Todas fueron un solo instrumento destinado a tocarnos el corazón para contribuir con una buena causa. Es en estos momentos en los que el arte, más allá de la mística, puede curar. Porque el arte, cuando es compartido de esta forma, logra la unión que en tantos otros ámbitos (Como en la política, en la religión y en algunos deportes) no pueden, y nos une como seres humanos, dejando de lado cualquier pretexto egoísta e insensible. 

martes, 25 de octubre de 2016

#10: Montañas - Banda de la muerte - ¡Pendejo! en Uniclub 19 de octubre de 2016

18 de octubre 3:05 hs

A pesar de tener la certeza de que no voy a ganar, comparto el flyer del Club de la muerte tour.



19 de octubre 18:32 hs

Llego del laburo y me conecto a Internet. Tengo un mensaje. Abro la casilla y veo que me había escrito Nico Foresi, bajista de Banda de la muerte, comunicándome que había ganado La timba de la muerte.

19 de octubre 18:33 hs

Me dirijo a la cocina. Pongo a calentar agua. Espero que hierva y me la vuelco en la mano…

No, no estaba soñando. ¡Sí, gané la entrada!


Me acerco a la boletería de Uniclub con la incertidumbre de no saber si esta vez iba a poder entrar por lista. Saludo al boletero y le digo que había ganado una entrada en La timba de la muerte. Acto seguido le deletreo mi nombre. Él ojea una lista impresa y en seguida, por su gesto, me doy cuenta de que no estoy anotado. Resignado, saco la billetera decidido a invertir los pocos pesos que había guardado para la birra, cuando el boletero revisa en su celular y sin mediar palabras imprime el ticket y me lo da. ¡Atroden! Por estas cosas uno vuelve a creer en la humanidad.

Una vez adentro, me acerco a comprar los tan esperados calcos de Montañas. Pregunto cuanto salen y, no sé bien porqué, no sé si estaba tan mal vestido o qué, pero evidentemente al puestero le di lastima y me regaló dos. ¡Noche redonda! Y eso que todavía no arrancó.

Pasadas las 21 se plegaron los telones. Allí estaba Montañas. Esa misma banda cuyo sonido me había enamorado meses atrás cuando abrieron la primera noche del Noiseground en Niceto.
Ante un público más reducido que aquella vez, los Montañas desgarraron los oídos y golpearon directo al pecho con una perfecta sinergia entre distorsión y la cruda y profunda voz de Diega.
El factor sorpresa ya no jugaba en primera para mí: Ya los conocía muy bien y ya había experimentado esa espontanea sensación que te pone la piel de gallina. Pero ahora, luego de escuchar y re escuchar su disco, que aún no tengo pero que podemos encontrar colgado en Youtube, podía corear las canciones, seguir el tempo como un reloj, anticiparme a los cortes y sumergirme en sus mantras.

 Montañas en el Noiseground.


Los exponentes del Sludge metal argentino están ganando terreno. En esta oportunidad, además de tocar las canciones del mencionado disco homónimo del 2014, como Atávico y Atlántico entre otras, también presentaron una nueva que estará presente en la placa que lanzarán el siguiente año.
Para el cierre se guardaron el peso pesado, la canción que abre el disco y te ametralla con riffs sucios y poderosos: Corriendo con lobos.

¡Con Montañas tiemblan hasta las placas tectónicas!


Llegó el turno de los organizadores de la fecha: Banda de la muerte.
Un largo y melódico acople acompañado por 4 siluetas congeladas mantenía firme el suspenso, hasta que un golpe de batería rompió el trance y se dio comienzo al repertorio de la mano de Parte de mi historia.
Enérgicos como siempre, siguieron explorando canciones de sus tres discos. Pero también hubo lugar para un pequeño homenaje.

“Vamos con una de Pappo, para los que aún se acuerdan de el” Dijo Diego Curtolo como aquella vez en Vorterix, demostrando que El Carpo es una de sus grandes influencias.

Después de tocar Ejército de uno de su segundo disco: Pulso de una mente maldita, Diego se creyó una especie Cleopatra contemporánea y se bañó en cerveza tras arrojar la lata hacia arriba, dando así comienzo a Te estas dejando mentir.
Más cerca del cierre se despacharon con el tema más poguero. El tema que invita a todos a sumarse al descontrol para ver desde un horizonte imaginario como El sol sale del sur (El sol salió del sur). Acá, en el medio del quilombo, los que se bañaron en cerveza fueron varios.

Antes de que se concrete lo que gran parte del público esperaba, Diego se refirió a Pendejo como “Unos hermanos que nacieron en la concha del mundo”

Luego comenzó a sonar un arpegio suave, climático, profundo… que solo tiene la función de bajarnos un cambio y ponernos a tono. Todo esto tiene más sentido si se le presta atención a la letra de la canción en cuestión: La marcha del exilio.
Como era de esperarse, El pastuso salió de las sombras y se sumó a las filas de Banda de la muerte para recitar una parte de la canción.

“No me sigo escapando, no hay más tierras para andar. Ahora si te estoy buscando, hay un tema que cerrar. Es que tengo un prometido, que nunca más voy a sufrir como he sufrido. Sigo yendo hacia adelante: ¡Ya nos vamos a encontrar!”


 B.D.L.M presentando 8894 en el 2015


La gente nunca dejó de llegar: ahora Uniclub está repleto.

Entre el público reconozco a integrantes de Poseidótica, Avernal, Sick porky y Sutrah. Cubriendo la fecha hay alrededor de siete fotógrafos y quién sabe cuántos cronistas. (estas ratas escurridizas son muy difíciles de diferenciar)

Se viene ¡Pendejo!.

Si me apuran, describiría al cuarteto holandés como Stoner metal con huevos. Qué se yo, ya casi ninguna etiqueta define a muchas de las bandas emergentes. Pero hay algo que es seguro: es imposible que no quedes manija con esta banda. Tienen la fuerza de veinte camiones.  
No está de más mencionar que las letras, directas, sin mucha poesía, son en español. Y que entre los instrumentos se encuentra una trompeta con un sonido muy particular.
Tocaron las canciones más difundidas de sus dos discos, entre las que se encuentran: El amor y pereza (Descrito por El pastuso como “El amor al colchón”), Juanita (Con previo mensaje “La Juana no mata”), Uñero y Flotadores.

Tras tomarse un breve descanso (que podría describirse como un impulso para tomar más fuerza) El pastuso salió vistiendo un sobretodo y balanceando dos quemadores de incienso como los que se usan en las iglesias. A continuación, y para justificar dicho receso, descargaron sobre el escenario toda la fuerza con El verano del 96. La gente, por su parte, hizo lo propio agitando sin parar.




Sobre el final, el batero tira el palillo que va a parar directo a la frente de un desafortunado que ni se percató ya que estaba muy metido en la música. Pero sí se dieron cuenta dos de los que estaban pegados a la valla. Estos estiraron el brazo y lo agarraron al mismo tiempo. La disputa comenzó. La lucha fue pacífica hasta que uno se quedó con el trofeo y el otro se dio media vuelta olvidándose de su derrota. Pero la cosa no había terminado ahí ya que el ganador luego partió el palillo en dos y le obsequió una mitad a su contrincante. Una simple anécdota que pone un poco más de color a una fecha que fue tremenda y difícilmente se pueda repetir en un futuro cercano.

Sporco para Mondo sporco y Bateros argentinos.


viernes, 7 de octubre de 2016

#6: Banda de la muerte en Uniclub. Enero de 2016

Debajo de esa espesa oscuridad se encuentra un 75% de Banda de la muerte.
Para los amantes de la distorsión y del sonido crudo pero a la vez muy bien trabajado, Banda de la muerte puede llegar a representar una luz de vida en sus oídos.
Un sonido que es logrado por un bajo que, puesto al frente, te patea directo en el pecho, riffs potentes, una voz propia del Stoner y una impecable batería que de un salto te sube 100 BPM. Siempre es un lujo escuchar bandas que hacen cantar al mismísimo silencio con unos cortes tan precisos, casi quirúrgicos.

Resulta imposible encasillarlos dentro de un género específico. Con grandes influencia que provienen desde la escena Stoner, el Punk, el metal y hasta el Hardcore logran ensamblar un complejo rompecabezas con piezas provenientes de bandas con largo recorrido en el under Argento, como Motosierra y Jesus martyr.  La experiencia de cada miembro queda en evidencia una vez que se suben al escenario. Se nota que, no solo saben lo que hacen, sino que además está clarísimo que tienen plena conciencia de hacia donde apuntan.

Con tan solo siete años de existencia ya cuentan con tres giras por Europa. Se dieron el lujo de compartir escenario (y seguramente algunas birras) con grandes y legendarias bandas, como Orange Goblin y Uncle acid, en festivales de renombre.

Banda de la muerte te acomoda, te patea en el culo, te muestra la oscuridad, te sube las revoluciones... y como si fuera poco se llaman Banda de la muerte.

Hasta la fecha cuentan con tres discos.

2009 - Banda de la muerte
2012 - Pulso de una mente maldita
2015 - 8894

Sporco