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sábado, 22 de junio de 2019

CC Ambigú se vistió de fiesta: Paladar Negro, Tabú y H.M.A celebraron en nombre de la escena Under.


Durante la semana pasada anunciaron alertas meteorológicas muy fuertes: lluvia por muchos días seguidos y bastante frío, anticipando así la pronta llegada del invierno (Winter is coming).
Esto no detuvo a las personas a seguir haciendo sus tareas normalmente, mucho menos iba a detener a un grupo de gente muy particular que se reunió el pasado Viernes 14 de Junio para trasladar esos relámpagos a sus instrumentos musicales.

Reseña x Vic Yorke

Tres bandas se dieron cita en el Centro Cultural Ambigú (Perón 1829) para hacer de ese comienzo de fin de semana una experiencia íntima y única donde, además de deleitar con su música, se entendió perfectamente que esta gente transmite buena energía y la comparte con todo aquel que está a su alrededor.

Al correr los minutos, más gente iba llegando al lugar para poder disfrutar de lo que iba a ser Paladar Negro, Hombre Maquina Antisistema y Tabú en vivo; bandas que se mueven dentro del ambiente grunge y alternativo en la escena local de estos tiempos, donde catalogar un género musical es más difícil que intentar apreciarlo.

Ya todo estaba listo para empezar con la noche: Los equipos en su lugar, todo afinado milimétricamente, la gente atenta para cuando suene el primer acorde… Pero el sonido y el goce se hicieron esperar un poco mas debido a que hubo un factor que no se tuvo en cuenta: Existió la posibilidad de que el show se cancelara “gracias” a una nueva verificación del lugar por parte del municipio, ya que ese mismo día se le levantaba una clausura.
Pasado esto y habiéndolo “solucionado” (realmente no sé qué palabra usar acá), comenzó a sonar Paladar Negro quienes debutaban con su nueva formación: Cherry en batería, Pol en guitarra, Marge en voz y JJ en bajo. El primer tema fue Mentira, donde domina un riff muy atacante y oscuro, y la voz rasposa ayuda a dar énfasis en esa agresividad constante que seguiría en Animal – Coyote, el cual tiene una primera parte con letra y otra totalmente instrumentalmente descontrolada.
Extraño y Viento fueron los temas siguientes, una dupla que funciono bastante bien ya que el primero tiene bastante velocidad y el segundo sostiene esa misma energía pero mas lenta, del mismo modo que suele hacerlo Tool.

PH: Vic

Circulo apareció marcando el final de la primera mitad del setlist, donde dejaron bien claro que las melodías pesadas van a ir pisando más fuerte, dejándote un mensaje para que sepas que vas a tener que ir otra vez a ver a esta banda: “Vas a disfrutarlo esta vez, voy a provocarlo de nuevo…”.


La segunda tanda de temas arranco con Mana y lo siguió Camino, repitiendo la formula “veloz/lento” para el orden y marcando que puede funcionar una vez mas sin ser repetitivo. Este último tema también nos deja una línea muy importante a tener en cuenta: “El futuro es mio, voy a defenderlo…
Ya para el final, los temas que quedaban eran Pupi, Corea e Intro. Donde respectivamente fueron: “Conmovedoramente furioso”, “Instrumentalmente combativo” y “Prepotentemente detonante”.
Paladar Negro en vivo resulto ser esa banda que funciona tanto abajo como arriba del escenario, donde la amistad desborda por todos lados y que también te deja con ganas de un postre del mismo sabor.

A la voz de “Bueno, cuando quieras…” empezó a sonar Pesadas Cadenas de la Libertad de Hombre Maquina Antisistema. Este dúo de batería y guitarra conformado por Chuzzo y Nico, respectivamente, hizo vibrar el piso de lo que fue el intermedio de la fecha, ya poniéndote sobre la mesa un paneo del menú con el que se habían preparado para hacer explotar la noche.
Antihumano fue el tema siguiente, el cual no pierde un segundo para darnos trompadas con su agresividad y nos plantea el mal que le venimos haciendo al mundo siendo que deberíamos estar dándole las gracias por aun seguir estando con vida…
En el tema que vino luego, Ultrapresión, lamentablemente se hizo notar la falta de un segundo micrófono en el lugar ya que Chuzzo hace una segunda voz muy importante para la impronta del tema. De todos modos, sonó muy bien y se pudo disfrutar al máximo como cada vez que tocan en vivo.

PH: Cherry Boom

Acá tengo que ser lo más objetivo posible… Pero les aseguro que no voy a poder, ya que vinieron dos de los temas que mas me gustan: Insomnio y Cabeza de TV. Como ya dije alguna vez, Insomnio me lleva a lugares donde podría quedarme apreciando esa atmósfera que te relaja y te prepara para después tener que enfrentarte a un loop de doom y stoner del cual no te vas a poder desprender tan fácilmente… Algo así como si Deftones y Black Sabbath convivieran en un mismo cuerpo. Cabeza de TV, por otro lado, tiene una marea de redoble como intro que ya te hace ver por dónde va a venir la cosa: De momentos rápido como un tema punk y en otras partes bajando el ritmo, pero sin detener la marcha e instruyéndonos acerca de cuan anestesiada esta la sociedad por la gran caja boba llena de mentiras que solemos tener todos en nuestras casas: la TV. Acá también se perdió un poco de contenido por no tener otro micrófono, pero de a ratos Marge de Paladar Negro le alcanzo el único que había a Chuzzo y al menos algo se escuchó.

A esta altura del show llego la hora de un tema nuevo: Deux Ex Machina… Si nunca escucharon algo que les produzca tanta emoción y ganas de saltar compartiendo eso con gente que quieren, les recomiendo que vayan a ver a esta banda y les pidan este tema. Es impresionante la energía que lograron meter en tan solo 4 minutos. Si les gusta como toca Daron Malakian y John Dolmayan estoy seguro que esto no los va a defraudar.

Y para cerrar, como no podía ser de otra forma, Postapocalíptico logró ser una de las mejores maneras de hacerlo. El nombre sugiere bastante “noise” desde el comienzo, pero la realidad es que el tema va arando un campo bastante calmo hasta que te estalla la cabeza con el poder característico que pudimos vivir durante todo el show.

Dentro del setlist estaban Hombre Máquina y Siglo XXI, pero no los tocaron porque el tiempo estaba bastante apretado… A la 01:00 ya no podía sonar ningún acorde mas.

Sin dudas, Hombre Maquina Antisistema es una experiencia que no tenes que dejar que te la cuente nadie. Si leíste todo esto, no me hagas caso, pero anda a verlos para que veas que en una cosa si tengo razón: Vas querer volver a sentir todo eso cada vez que aparezca un flyer de ellos en las redes.

Llegó el turno de cerrar la noche, esta vez, de la mano de Tabú. Este trío formado por Lucas (voz y guitarra), Martin (batería) e Iv (del cual no sé el nombre, pero aun así toca el bajo) hicieron lo suyo con todas las energías que tenían y más aún.

Cuando arrancaron a tocar con Mundos Paralelos y Funeral sentí que el lugar estaba quedando chico, esta banda tendría que estar sonando en otros lugares además de ese centro cultural donde se detonaban las paredes conteniendo las ganas de gritar mil frases a otras miles de cabezas expectantes.
También me llevó a recordar mis primeros recitales de bandas under, donde podías escuchar muchísimas bandas emergentes de todos lados con géneros diversos y con influencias muy marcadas. Tal es así que cuando sonó El Perdido me fue inevitable repasar dos cosas: Una notable influencia de Nirvana y también recordar una banda que tuve en la secundaria llamada Kriptomanos, la cual también trataba de seguir los pasos de Kurt Cobain y de otras bandas de la escena de Seattle de los 90’s. Con esto (ni con ninguna de las bandas de la noche) no quiero decir que acuse a alguien de plagio o algo por el estilo, sino que esta bueno que haya bandas locales que te generen esa misma sensación que bandas de afuera que quizás no puedas ver nunca en tu vida.

PH: RiotGrl
Ya con Sueños, el tema siguiente, me encontré con un poco más de vuelo y no me decepcionó en ningún momento. A pesar de no haber escuchado nunca a la banda podía sentir que era algo que quisiera repetir otra vez; después tocaron Lithium, de los muchachos de Aberdeen, y me di cuenta que era un sello imborrable ese estilo noventoso que te lleva a la época de Bleach, como para no perder el hilo del legado que nos dejó Cobain.

Toxina y Circo del Horror fueron los temas que cerraron la noche, siguiendo la línea del grunge y alternativo característico que armonizó la velada. Lamentablemente hubieron dos temas que quedaron afuera debido al tiempo: Esta Noche y Tu Recuerdo, pero estoy seguro que no va a faltar oportunidad para poder escucharlos en vivo y volver a vivir los 90’s de la mano de estos muchachos.
Quisiera poder hablarles sobre las letras de Tabú, pero como no conocía a la banda y el sonido de la voz era un poco bajo, me fue difícil diferenciar un poco la línea de la voz.

Quiero mencionar que la fecha también fue motivo de festejo, ya que Marge cumplió años un día antes y Lucas cumplía años ese mismo día, así que los cantitos no se hicieron esperar y realmente la pasamos todos muy bien.

Algo que quisiera destacar también es la perseverancia por parte de las bandas, ya que la fecha se había postergado anteriormente y hubo que esperar sobre la marcha, ya con todo preparado, para ver si podían tocar.

Ya habiendo dado mi reporte (y esto, a modo muy personal) quiero decir que esta fecha fue muy importante para mí, un simple mortal que se dedico a admirar lo que hicieron estas tres bandas durante toda la noche. Quise ver como se desenvolvía todo y la verdad me llevo la mejor impresión que me hubiese podido imaginar, es difícil que hoy en día exista un poco de hermandad entre bandas y haber vivido eso me hace sentir que no todo está perdido.

También quiero aclarar que no suelo escribir este tipo de cosas, sentí la necesidad de hacerlo ya que siento a Paladar Negro como una banda en la que estoy (aunque no sea cierto) y el último integrante que entró fue Marge, quien es mi compañera y alguien a quien le tengo más que aprecio como persona y como música.

Otra de las razones por las que quise hacer esto es porque me gusta muchísimo Hombre Maquina Antisistema y alguien que se encarga de escribir sobre recitales (y muy bien, por cierto) es Chuzzo. En su blog Mondo Sporco y en la página de Bateristas Argentinos se pueden encontrar desde cuentos hasta entrevistas y reseñas musicales de su autoría. Entonces quise hacer mi humilde aporte ya que en esta ocasión a quien le toco estar del otro lado fue a él.

Me quedan varias cosas en el tintero, pero esto es el pantallazo más aproximado que puedo dar… Intenté no cargarlo de emociones, pero a veces eso se vuelve muchísimo más difícil.
Lo mejor que podemos hacer actualmente es seguir apoyando este tipo de movida, donde uno quizás no conoce que es lo que va a ir a escuchar… Pero se puede llevar una sorpresa enorme y al apoyar la cabeza sobre la almohada se nos va a dibujar una sonrisa tan grande que no se nos va a ir hasta saber cuándo será la próxima fecha de esa banda que no conocías.

Crónica: Víc Yorke
Podés ver sus historietas y dibujos en su página de facebook:



domingo, 19 de mayo de 2019

Noche de Rock Y Metal En Villa Constitución

 

Pareciera que se ha convertido en una necesidad primordial el hecho de tener que erradicarse en Buenos aires para hacer carrera en la música con el fin de vivir de ella. Por momentos pareciera que no hay otra alternativa. Lo cierto es que sí la hay, pero claro, el camino no es para nada fácil y requiere de inversión tanto monetaria como de tiempo, y también requiere un gran esfuerzo y mucha garra. Hay que construir puentes, rutas, lazos. Hay que burlar las distancias. Hay que enfocar la energía en lo que te genera real satisfacción. Hay que dedicarle la vida a lo que te da esa razón para vivirla. Esta reflexión me encontró escribiendo este artículo, que se trata de una reseña de lo que se vivió el Sábado 4 de Mayo en Villa Constitución, Santa fe, donde lxs trabajadorxs de este portal viajamos para hacer música y compartir una noche memorable junto a algunxs amigxs que estaban ahí aguardando concretar este encuentro.

El puente que se construyó en este caso unió Capital federal con San Nicolás de los Arroyos, con Villa Constitución.




Las bandas que participaron fueron cuatro: Dos de Santa fé (Fungo tartufo y Riel) y dos de Buenos aires (Poveglia y Hombre máquina antisistema)

No es lo ideal que quien haya participado de la fecha tocando sea quien escriba la reseña de lo allí vivido, pero hay varios motivos que me obligan a hacerlo. Primero, se trata de la primera vez que tocamos fuera de Capital Federal, y nada más ni nada menos que en otra provincia y junto a nuestros hermanos y referente de Poveglia. Pero no solo eso: una vez que llegamos a La posada de los muertos descubrimos que había varios factores más que nos daban la pauta que esta noche iba a ser maravillosa. Vale destacar el trato que recibimos por parte de German y Dolores, padre e hija, quienes se cargan este hermoso lugar al hombro. Y remarco lo de “hermoso lugar”, porque es difícil aburrirte ahí adentro, con tanto para ver: desde flyers de fechas, cuadros de bandas, hasta un gran cuadro con decenas y decenas de entradas de recitales, en su mayoría de Heavy metal. Si a esto además le sumamos dos proyectores, mesas de pool en el primer piso, una barra hermosa, y buena comida y birra a precios razonables, es difícil que no te enamores de La posada de los muertos.

El amplio escenario, que en unas horas iba a explotar de música para todos los gustos, se encuentra en un rincón, frente a una ventana que da a la calle. Y ya que estamos ubicados afuera y aprovechando que no lo mencioné, el cartel de “La posada de los muertos” se puede ver desde casi dos cuadras. Cuando nos acercamos nos encontramos con mesas recicladas para tomar algo al aire libre y las puertas abiertas, que te invitan a pasar.

La banda encargada de dar comienzo a la música en vivo fue el quinteto instrumental Fungo tartufo, quienes además hacían su primera presentación en vivo. Justamente por tratarse de su debut en vivo uno no esperaba que suenen tan impecable como sonaron. Pero desde el vamos podía notarse que estaban bien preparados, además de estar bien equipados también. El viaje musical que propusieron fue más que bien recibido por todxs y ya se vislumbra que el camino para este quinteto está bien marcado.

Fungo tartufo se conforma con Edu Marin, en la batería; Santiago Magni, en la guitarra; Francisco Filace, en las teclas; Ernesto Errecalde, en la guitarra, e Ignacio García, al mando del bajo.

La siguiente banda fue la recontra conocida de este portal: Poveglia, quienes debutaban en la provincia de Santa fe y lo hicieron con un show súper enérgico y cargado de adrenalina.

Pequeño detalle de color es que no venían ensayando. Aparentemente esto repercute para bien en el trío, porque los incita a dar el 200% a pura garra y corazón.

Tocaron canciones tanto de su primer disco Yersinia pestis (2015), como del más reciente Memento mori (2017). Si bien los que conocemos a este poderoso trío esperábamos las que al menos para mí son dos de sus mejores canciones (Memento mori y Receptor kappa) nos sorprendieron tocando algunas que hace años no escuchamos en vivo, como por ejemplo Persecución. 

Poveglia está conformada por Martol, en guitarra y voz, Saitam Macrett en batería, y Diego Zaccara en bajo y voz.

Siempre que toca Poveglia (o casi) llueve y esta vez no fue la excepción. Por suerte la lluvia cesó temprano y la gente eligió salir de sus casas para ir a disfrutar de una noche de música, tragos y amigxs. A esta altura el lugar tenía todas las butacas y silla ocupadas y ya se comenzaba a sentir el Thrash de Riel esperando explotar en el escenario.

Riel fue la segunda banda que jugó de local en esta noche y vaya que sí se notó, ya que un grupo de seguidores se plantaron frente al escenario a corear las letras, agitar la cabeza, hacer pogo y levantar el puño.

Riel se conforma con Nano en la voz, Coyote en la guitarra y los coros, Bruno Corvalán en la batería y Jassiel Berton en el bajo, y voz en una canción.

Su sonido, inmortalizado en sus dos discos editados: Anestesiados y Desembarco imperial, es un Thrash clásico, al estilo de Hermética, con letras contestatarias y comprometidas socialmente, mucha furia hecha música y lo más importante, mucha humildad.

De Hombre Máquina Antisistema, mi dúo, no puedo decir mucho ya que no hay material grabado y recién estamos dando nuestros primeros pasos.

Los inicios de este dúo se remontan hacia diciembre del 2016, pero no fue hasta casi dos años después que se dio el debut oficial en Noviembre del 2018. Está conformado por Nicolás Roldan (Guitarra y voz) y Chuzzo (Batería y voz).

Con respecto a esta fecha, la verdad que nos sorprendimos por cómo nos recibieron y por como recibieron nuestra música. Más allá de los aplausos y el respeto, hubo un grupo de gente que estuvo en todo momento frente al escenario dándonos aliento y levantando el puño. Sin dudas es un lindo recuerdo que nos traemos a Buenos aires y el cual nos obliga a volver algún día, ya sea para tocar o compartir otra noche de música y hermandad desde donde nos toque.

Más tarde, cuando la noche había llegado a su fin y solo quedaba retratarla en fotos, me di el tiempo para pensar e interpretar ese mensaje oculto que hay detrás de las palabras: Cuando la gente te hablaba tan cálidamente, como si te conocieran de antes, entre líneas te estaban diciendo “Acá son bienvenidos” o “Vuelvan cuando quieran”. La buena energía desbordaba el recinto, tanto por esto como por la música.

De esto se trata: de generar puentes. Puentes que van a seguir abriendo el paso, aunque la ruta sea larga y cueste tiempo y plata. El disfrute, la satisfacción de viajar para encontrarte con la misma buena energía que uno trata de repartir, no tiene precio y no hay tiempo ni plata que sea una perdida. Todo es una inversión para el arte y para el alma.


Este artículo salió publicado originalmente en Bateros argentinos.com

viernes, 15 de marzo de 2019

Le Temps presentó "Incuria" en un The Roxy Live Repleto

 

Según la RAE, el lenguaje es la “Facultad del ser humano de expresarse y comunicarse con los demás a través del sonido articulado o de otros sistemas de signos”. Partiendo de este punto, si uno se adentra en el universo de Le temps, no será para nada difícil darse cuenta que esta joven banda formada en el 2016 lleva el lenguaje a otro nivel, especialmente si escuchamos y sentimos su segundo disco Incuria. Y es que no se trata de un disco más. Se trata de una gran obra de arte conceptual que te atrapa y te envuelve, atando tus sentidos para llevarlos por un viaje introspectivo hacia una zona oscura, desoladora y abandonada, pero a su vez enérgica y revitalizante. Confuso ¿No? Bueno, prepárate para este viaje, porque de eso se trata Incuria, de cuestionártelo todo, de preguntarte qué es lo que estás sintiendo, de tatuarte en la cabeza una simple interrogante: ¿Quién soy?

 


La fiesta que a continuación voy a describir con palabras contó con una banda invitada cuyo “norte” se encuentra bien marcado y a una distancia tan larga como exitosa. Por ese camino están transitando los pibes de Gurí, una tremenda banda con un sonido impecable: clásico pero moderno, y autóctono pero con tintes de Rock Californiano. En donde no tienen contrastes en la potencia.

Creo que cometería un error al hablar de ellos y de su show acá. Creo que merecen un artículo completo y no uno o dos párrafos. Para ello tengo que ir a verlos y dedicarles las palabras que sean necesarias. Me lo plantearé como un objetivo a corto plazo.

Volviendo al Roxy, no caben dudas de que este trío preparó a la gente para lo que se estaba por venir. Pasó Gurí dejando el aire cargado de potencia y melodía, se viene Le temps.

 

Se abrieron los telones del Roxy y, fiel al disco, el show no comenzó con música, sino con una interpretación dramática llevada a cabo por Mariana Haedo. Si bien fue una versión resumida del disco, el efecto que generó fue el mismo: plantarte interrogantes en la conciencia para que la música y la poesía se encarguen del resto.

Ahora sí, Sergio (Guitarra y voz), Matías (Batería y coros) y Vane (Bajo y coros) salieron de las sombras y ocuparon sus lugares.

-          ¡¡Buenas noches!! – Saludó la voz del trío, a lo que el público respondió con una ovación.

Acto seguido Matías marcó el tempo en el hi hat y así comenzó Aprendí a estar solo, una canción que comienza con un sonido potente, pero que al momento de cantar la primera línea la melodía adquiere un tono inocente, tal vez con la intención de trasladarnos a nuestra niñez. Esta apreciación tiene más sentido si le prestamos atención a la letra.

“Uno de niño siempre busca su lugar…” “Nos enseñaron a siempre todo aceptar, como ovejas eran sus mentes”

Luego la canción toma un giro, pero para eso ya es necesario escucharla. Especial atención al solo de guitarra: no hay desperdicio.

El sonido que tiene esta banda ya no me sorprende, pero claro que en algún momento sí lo hizo, como aquella noche en la que los conocí en vivo (Crónica de aquella fecha Acá)

Luego de este comienzo tan enérgico fue el turno de la canción del momento, cuyo videoclip está girando por todos lados, recién salidito al mundo. Hablo de La soga.

Cuando llegó el momento del puente musical salió al escenario una misteriosa figura femenina con un antifaz y pelo de color rosa fluorescente para interpretar este pasaje mediante una danza. Estos detalles son los que agigantan la figura de Le temps, pero tranquilx que esto recién empieza.

“Queremos agradecerle a nuestra invitada especial Ceel Bloodist estamos muy contentos que salió nuestro segundo disco. Vamos a tocar muchos temas nuevos asique esperemos que se los hayan aprendido”

Tras solucionar unos leves problemas con la guitarra continuaron con Gusto a nada, una canción que sobrecargó de energía a todo el público que, a estas alturas, además de corear las letras y bailar, ya había filmado, captado fotos y compartido decenas de historias de Instagram.

¿Qué puedo decir de la canción que viene ahora? Para todo aquel que escuchó el disco no será ninguna novedad mencionar el hecho de que Le temps se destaca por tener hermosas melodías, un sonido excelente e interpretaciones magistrales, por eso me dirijo a todxs quellxs que aún no lo hicieron y además lxs invito a escucharlo. Pero a no conformarse con eso, porque este trío ofrece mucho más en un show en vivo: energía, la puesta en escena que vengo mencionando, pasión y sentimiento, mucho sentimiento, como el que transmite la siguiente canción: Finalmente te explicaré por qué.

Otra vez hay problemas con la guitarra. Sin embargo, este no es impedimento para sumergirnos a todxs en esta memorable obra de ocho minutos de duración, que bien podría durar quince minutos y no me aburriría.

Comienza el punteo de guitarra que se fusiona perfectamente con las notas graves de Vane y los finos detalles de platillos de Matías. De entrada, ya te das cuenta que esta balada, en su mantra y en su propio clímax, te va a erizar los pelos y anudar la garganta.

“No pertenezco a ningún lugar, solo así podría terminar” Grita Sergio desgarrando la voz.

En Tan diferente, además de la ejecución instrumental de estos tres monstruos, Sergio nos da muestra de su gran rango vocal, especialmente de lo alto que puede llegar.

“¡Gracias! Ahora vamos a tener una invitada. Ella es Güada (Guadalupe Amparo) de las Horrorwhite

Luego de recibirla con aplausos y de que ocupe su lugar frente a un hermoso piano, lookeada al estilo gotico, Sergio prosiguió:

“Muchos de los temas es la primera vez que los tocamos así que espero que les estén gustando. Este se llama Arruinado

Sin dudas que este fue uno de los momentos cumbre de la noche. Si bien Le temps se caracteriza por componer canciones enérgicas, poderosas y hasta bailables, esta se trata de una balada. Una balada con un piano que Guadalue ejecuta a la perfección, como si fuese una extensión más de su cuerpo. Si, las baladas bien hechas me pueden.

Al momento de tocar Fantaseo con mi muerte, Sergio presentó a un nuevo invitado.

“Ahora va a subir Claudito a bailar un poco. Y ustedes tienen que bailar también”

Claudito es Claudio Luzero, el bailarín más reconocido del Roxy. Al igual que el resto de la gente, él interpreta la música y baila canalizando su pasión, la única diferencia radica en que a su vez él hace de su baile un show. 

La borrachera es tal vez el tema más manijero del disco. Y fue, además, la canción donde tuvo gran protagonismo el público, a quién Sergio le cedió la voz para corear:

“La borrachera está hasta acá, por más que quiera no te puedo olvidar, uooh uooh”

Aparentemente llegó el momento de dar cierre a esta tremenda noche. Pero no. El trío amagó con abandonar el escenario, pero la gente pedía, exigía una más. Y así fue. Esta fue la noche de Incuria, pero no por eso iban a dejar de lado a Pastillas para amar mejor (2017), su primer disco, el cual da inicio a este universo. El punto final vino de la mano de La sangre del diablo.

“Ahora sí, eso fue todo”

La gente, luego de darlo todo sabiendo que se trataba del cierre, seguía pidiendo más, pero por esta noche el objetivo estaba más que cumplido. El mensaje había sido emitido por el trío y recibido por todxs lxs presentes, incluidxs una gran cantidad de fotógrafxs que retrataron cada momento.

La ovación final demuestra muchas cosas. Estamos en tiempos en los que la buena música por sí sola no es garantía de éxito: hay que trabajar mucho, hay que ser profesional, pero por sobre todo hay que ser generosx y humilde.

Que un artista o banda pueda llevarte a lo más alto, al punto máximo de euforia y pasión, pero que también te lleve bien abajo, a lo profundo de vos mismx, significa que el lenguaje musical va mucho más allá de la melodía, el pulso y el ritmo, significa que hay ondas sensoriales que están calando muy hondo y están estimulando algo más que tu cerebro. Le temps lo entendió todo, y también lo supo llevar a cabo a la perfección.


Este artículo salió publicado originalment en Bateros argentinos.com

domingo, 9 de diciembre de 2018

Pulpo negro presentó "La creación. La destrucción. El fin" en Club V

En el almanaque de los conocedores del Metal argentino y más que nada de la escena emergente, el Sábado 1 de Diciembre relucía un gran marco garabateado debido a lo que esa noche iba a suceder en Villa crespo. Con intenciones de atenuar la ansiedad, pero claramente con un efecto contrario, los muchachos de Pulpo negro lanzaron un adelanto del disco que estaba esperando toda Latinoamérica unida. La canción elegida fue Donde no crece la hierba, y fue lanzada al mundo el 21 de Noviembre.

Tan solo dos días después la promesa se cumplió. Algo a lo que no estamos tan acostumbrados lxs argentinxs: La creación. La destrucción. El fin. Fue lanzado en Bandcamp con un número de descargas gratuitas que VO-LA-RON en aproximadamente una hora y media.

Al fin el día de la presentación oficial llegó. Y claro, desde Bateros argentinos fuimos a hacerle el aguante y cubrir la fecha.

 


Llegamos bien temprano, para la prueba de sonido de las bandas. Esta vez quisimos ser testigos de todos los preparativos.

Los músicos de Pulpo negro estaban acomodando las piezas, afinando sus instrumentos, mientras el Pollo, sonidista de Club V, iba y venía ajustando las perillas y poniendo cada cosa en su lugar para el deleite de los cientos de oídos que en unas horas iban a copar el recinto.

Un detalle que he mencionado otras veces (y lo seguiré haciendo), es el hecho de que los músicos usen remeras de otras bandas under/emergentes, demostrando el aguante y la banca que hay, hasta en los más mínimos detalles.

El momento se acercaba. Tras la prueba de Pulpo negro siguió la prueba de Atilio.

Ahora sí. Las puertas se abrieron y la gente comenzó a ocupar sus lugares.

 

Atilio es una joven banda cuyos integrantes vienen pisteando desde hace años en bandas como Sobre tus cenizas, Mantis satana, Orquesta de Diablos, Lo Bruto, Pornobot, Sanador y Tony fluye. Ellos son: Lucas Fluye (Guitarra) Lea Almendro (Bajo y coros), Rodrigo Ioio (Batería) y Juan Ignacio Orcajada (Voz).

Su sonido tiene la crudeza del sludge y las métricas del rock progresivo. Juan Ignacio Orcajada es poseedor de una gran cantidad de recursos vocales que aprovecha al máximo no solo para cantar y generar matices sino también para interpretar lo que dicen las letras. Como por ejemplo en el final de una canción que él presentó de esta manera:

“Vamos a continuar con un temita que habla de un ser que se fue, pero volvió”

Dicha canción se llama Mongo, y no digo más. Hay que escucharla para entender de lo que hablo.

Otro punto a destacar es el sonido de los platos ya que tienen muy poco sustain debido a su estado: están hechos mierda. Esto logra darle un sonido aún más característico a la joven banda.

Otra de las canciones que conformó su lista fue Pañal de dinosaurio, en donde el vocalista pega unos gritos que me recordaron al dios de las cuerdas vocales: Mike Patton. Otra muestra de su gran rango y técnica vocal.

Ya cerca del final agradecieron a diestra y siniestra y dejaron un pequeño y contundente mensaje sobre algo que estaba sucediendo en esos momentos en otro punto de la capital.

 “Queremos pedir un aplauso para Pulpo negro que presenta su segundo disco. Y para Bren prod y Picaporters… y que el G20 la chupe”

Para el cierre dejaron las canciones que todavía no tiene registro alguno ya que estarán incluidas en su próximo EP.

De esta manera, y con todo el apoyo del público, Atilio va cerrando su primer año de existencia y se prepara para lo que será su segundo registro discográfico.

 

Picaporters viene sonando en la movida desde hace más de una década, con los pistones aceitados y un motor que ruge y no detiene la marcha.

El trío Platense está integrado por Juan Pablo Herrera Morales (Bajo y Voz), Lucas Barrué (Guitarra) y Juan Pablo Vázquez (Batería), y suena deyutamadre.

Comenzaron su show sumergiéndonos en una base climática, pero…:

El roble viejo, canción que da inicio también a su último disco.

Su sonido tiene la densidad del Stoner con una gran dosis de Rock setentoso. Ganchero, psicodélico y con climas que te hacen bajar varios cambios y te preparan para el golpe. Música tanto para apretar los dientes y sacudir la cabeza, como para disfrutar tirado en el campo, con whisky en mano, contemplando en cielo estrellado.

Entre las influencias setentosas se puede apreciar algo de Black Sabbath y Pink Floyd en el sonido. En cuanto a la voz puedo notar un dejo de Ricardo Soulé, de Vox dei. Picaporters tiene todas sus influencias situadas en la década del setenta, pero su sonido en líneas generales se siente actual y original, al estilo Picaporters.

De Elefantes, su disco debut, allá por el 2013, tocaron Amantes instantes, Sol de metal y Emergiendo en ondas. Se trata de tres canciones que sobrepasan los siete minutos de duración y juegan con los efectos y las melodías, dejando de lado un poco esa oscuridad que caracteriza a su más reciente disco, llamado El Horror oculto.

La canción con la que se despidieron esta noche es la misma con la que le dan cierre al mencionado disco. Se llama War is over, y es una joyita con tintes Bluseros.

“Se viene Pulpo negro laputaqueloparió”

Y se despidieron con un mensaje final, resultado del apoyo incondicional de siempre:

“Los amamos a todos”

 

Con un punteo suave que va de a poco sumando peso, cuerpo y distorsión, comienza La orden del pulpo negro. Pero este es solo el preludio, ya que el golpe de gracia, con los graves bien al frente, vino después de la mano de El dios asesino.

“Buenas noches, somos Pulpo negro”

Saludó Max, la voz del cuarteto, con el puño en alto.

Siguiendo el orden del disco, la tercera canción fue la que días atrás lanzaron como adelanto, Donde no crece la hierba, y una de las que el público más disfrutó. Y hablando justamente de esto, para saber cuáles canciones completan lo más alto del top, habrá que esperar hasta el final.

Pulpo negro es, quizás, uno de los principales exponentes del Metal emergente nacional. Lo cual no es ninguna sorpresa ya que la vienen peleando desde hace diez años. Y suenan tan bien gracias a los machaques, riffs y solos de Pablo Krause y Damian Masulli, en tanto que Sebastián Persec te mantiene encerrado en una pared de graves con el toque justo de distorsión, y Pablo Iacovone es un reloj que te ametralla con su doble pedal y golpes de tambores, como también te sorprende con arreglos tan precisos. Por su parte Max, se carga el escenario al hombro y además de ser la voz de la banda logra transmitir eso mismo que te están haciendo llegar con su música.

Durante toda la noche la banda agradeció al por mayor a la gente. Pero, igual que la gente de Atilio, también hubo un momento para la crítica hacia quienes gobiernan el país. Max se refirió a ellos como:

“Estos hdp que se gastaron la plata para hacer esta gilada”

La música siguió con El indefectible anhelo de la nada.

Noto algunas miradas cómplices y sonrisas entre la gente. Estas son nada menos que señales de identificación por estar disfrutando, cada uno a su manera, de la misma música. Algunos filman, otros hacen pogo, otros corean las letras y agitan la cabeza, otros solo observan atentos, mientras hay algunas personas del público que se encargan de retratar en video dichas formas de disfrute. Se siente esa unión entre el público que está integrado tanto por conocidos como también por desconocidos: tratándose de música, la unión se hace fácil.

“Todo Pulpo negro queremos agradecerle a Fernando Candado de estudio Samurai por el disco”

Agradeció Max al responsable de las consolas en la grabación del disco.

Solo para morir otra vez es una de esas tantas canciones del Pulpo que te deja algo más que melodías y riffs resonando en la cabeza. Tratándose de una banda comprometida con la realidad, sus letras están cargadas de mensajes contestatarios y reflexiones, pero en este caso, la frase que se inmortalizó en forma de eco tiene un mensaje tan claro como poético.

“No se puede volver de la muerte

si el espíritu ha muerto también”

 

La lista siguió con Humo de revolver, canción que estuvo a punto de formar parte de su primer disco, y Lilith: Todo el horror, hasta que llegó el momento de anunciar al invitado de la noche:

“En este momento queremos invitar a un hermano a cantar con nosotros”

Emiliano Lovotti, de Los drágula) agarró el micrófono y, al igual que en el disco, sumó su voz para hacer La ira de los apóstoles.

A quien el cielo quiere destruir, Nómade y Rey de los esclavos mantuvieron expectante e inquieto al público hasta que el final pautado llegó con Hordas, la canción que cierra El arte de matar, su primer disco (Festejo de primer aniversario ACÁ) cuyos versos son coreados con toda la fuerza:

“No es la tormenta 
es el océano cayendo…”

Pero el desenlace vino mucho después y hasta con sorpresas incluidas, por lo que esto que acababa de suceder se transformó nada menos que en el clímax.

A pedido de la gente sonó El atlante, de su primer disco.

“Bueno, este tema lo vamos a hacer por ustedes, porque no estaba en la lista”

Incluso después de haber sido parte del pogo más grande de la noche, nadie quería que esto terminara, ni la banda ni mucho menos el público, por lo que se despacharon con Demonios, el que tal vez sea su mayor himno. Y no solo eso, aún faltaba el condimento final que terminó de coronar una noche perfecta:  un invitado de lujo subió al escenario y compartió el micrófono con Max, para gritar, en un coro masivo, los versos de la canción. Se trata de Santiago Pérez, de El triángulo.

“Un anochecer 
Visiones de odio 
Hasta enloquecer 
Ciego de poder”

Pulpo negro lo hizo de nuevo: otra vez grabó un tremendo disco y lo presentó de manera magnífica en un lugar tan mítico como lo es Club V, rodeado de gente que vive y respira metal, y siempre, siempre tira para adelante. Nosotros desde nuestro humilde lugar tuvimos el privilegio de retratarlo con estas palabras y estas postales. Pero, ¡Ojo! que en Enero lanzamos la cobertura grabada en video, a cargo de Cherry Boom para su canal de Youtube. 

Que siga el metal. Que siga el aguante. Y larga vida al Pulpo.


Este artículo salió publicado originalmente en Bateros argentinos.com

jueves, 22 de noviembre de 2018

Carroña Sharong y 21 Gramos por segunda vez la rompieron en The Roxy live.

“Las segundas partes nunca fueron buenas” Esta frase, extraída (y tal vez sacada de contexto) de la célebre obra de Miguel de Cervantes, Don Quijote de la mancha, se viene empleando desde hace siglos en todos los ámbitos que se nos puedan ocurrir. Podemos discutir si se trata de una frase hecha o de un refrán, pero si hay algo en lo que todos vamos a estar de acuerdo es que, en muchos casos nos predispone de mala manera ante esa “segunda parte”, y también vamos a coincidir en que sí hay secuelas que superan o al menos están a la altura de la primera parte. Y este es un caso que lo demuestra.


viernes, 30 de marzo de 2018

Poveglia, Epochal y Neantere en Casa Rincón: Crónica y cobertura fotográfica.


Casi bajo la autopista 25 de Mayo, medio oculta medio a la vista, sobre la calle del mismo nombre, se encuentra Casa Rincón. Como su nombre lo indica, por fuera, realmente parece una casa. Hasta allí llegamos Cherry y yo, poco antes que el reloj dé las 22:30 hs. Tocamos timbre y pasamos de una. Y remarco “De una” porque, un poco por costumbre y otro poco por distraídos, nos encaminamos hacia adentro sin anunciarnos y sin pagar la entrada, solo saludando al boletero. Segundos después nos vino a preguntar, muy amablemente, si estábamos acreditados. Fue ahí que caímos. Pero bueno, le dijimos nuestros nombres y no hubo problema. Entonces, desde este lugar, le pido nuevamente disculpas por esto.

Ya dentro del recinto, nos encontramos con poca gente, entre ellos los músicos de Poveglia, Epochal y Neantere, las tres bandas que nos iban a deleitar los sentidos esta noche. Y acá tengo que subrayar “los sentidos”, porque se trata de bandas que transmiten mucho más que vibraciones sonoras.

A medida que fueron pasando los minutos, más gente comenzó a llagar. Hasta que, a las 23:30, con el bajista en las sombras y el resto de la banda iluminada (por las luces, no por un ente imaginario, claro) Neantere, un trío de Post Rock, como se definen ellos, abrió esta hermosa fecha. Yo me acerqué hasta el escenario para segundear a Cherry con el vaso de birra, y allí me instalé, en una de las sillas que, más allá de que me moleste que estén tan cerca del escenario, finalmente terminé ocupando.


Neantere experimenta un sonido climático, logrado a través de una guitarra ambiental, con solos épicos, no por extraordinarios ni mucho menos, sino por llevarme audiblemente a los tiempos de la epopeya heroica. El sonido más denso y pesado es canalizado mediante el bajo y la batería, dando por resultado final esta simbiosis entre ambiental y rockera.


Esta se trata de la segunda vez que veo en vivo a esta banda, pero de la primera vez que logro apreciar su música de esta manera. ¿Será porque aquella primera vez no estaba concentrado, ansioso por la llegada de la misma banda que viene a continuación? Es probable.

El primer break de la noche llegó, y con él, también llegó el "hombre de la escalera". Bien podría tratarse de una película argentina de los años 50, pero no, se trata de quien se encargó de reparar el reflector que había sumido en las sombras al bajista de Neantere.

Sigue Epochal. Mi ansiedad me empieza a hacer temblar la pierna derecha mientras que me obliga a ingerir algo de alcohol.

Está empezando Epochal, la ansiedad crece.

Mi amigo Nico está acá al lado. Esto recién empieza, pero ya quiero que tenga las mismas sensaciones que yo tuve al presenciar por primera vez un show de ellos, allá por Agosto del 2016. Quiero que sienta eso que yo sentí y que luego me llevó a hacerle escuchar Awakening (2016), el disco de esta banda, para que la flashee. Me sentí como alguien cuando hace un regalo y no quiere que a la otra persona solo le guste, sino que le encante y que hasta le cambie la vida, por más exagerado que suene.
Es apenas la tercera vez que los veo en vivo. Pienso… si, por más loco que suene, es apenas la tercera. Pero es la primera vez que su música está acompañada por proyecciones. Me llevó unos minutos percatarme de ello porque, con el sentido de la audición, ya me alcanza para disfrutar, entonces cierro los ojos y me pierdo en los mundos que su música me hace imaginar. El arranque tuvo algún que otro desperfecto técnico, que para nada fue un problema mayor.


Daniel Bermúdez (Guitarra) presentó a la banda. “En el bajo, detrás de todo ese pelo está Nico Giorgetti.” Luego señala a Gustavo Cirigliano (Guitarra) “Gustavo jugando con los pedales” “…y Guille Carpintero en la batería.” Prosigue. 
Ellos, señores, son Epochal.

“Este es un tema nuevo, así que no podemos fallar” Dice Daniel.

Oigo un sonido de música clásica. Ni siquiera alcanzo a distinguir qué es, pero lo asocio rápidamente. Le pregunto a mi amigo “¿Que mierda es eso?”Es un convertidor de sonido” Me responde. “Ah” Le digo, y agarro mi celular para anotarlo.


El viaje siguió con Truth y Reality (Esta es la primera vez que nombro alguna de sus canciones ya que, para mí, Epochal, mejor dicho, su disco Awakening, es una obra completa indivisible, por llamarlo de alguna manera. Es decir, no reconozco canciones, solo viajo fuera de mi ser con esas melodías sin etiqueta.

Luego de tocar otras interpretaciones terminó su show que estuvo acompañado por una proyección de, por lo que alcancé a escuchar, una película perteneciente al expresionismo alemán. Cosa que nunca confirmé.


sábado, 9 de septiembre de 2017

Le Temps y Carroña Sharong Detonaron Niceto Club

 

Finalmente, el momento llegó. Pasaron 5 años desde la primera vez que los vi en vivo en un teatrito que quedaba en el subsuelo de alguna galería sobre calle Sarmiento. Fue en el marco de un festival de bandas amigas y todavía muy nuevitas. Recuero que además de ellos también tocaron los 21 gramos y, si mal no recuerdo, una banda llamada Revolver.

Pasaron cinco años e incontables fechas a las que solía asistir con frecuencia durante el 2012 y el 2013. Fui testigo de su crecimiento, de cambios en la formación y del lanzamiento de su EP, llamado Nada, allá por el 2013. EP que Gera, bajista y voz del trío, me regaló, como si fuese un premio por hacerme presente en sus presentaciones. Yo lo tomé como tal, pero también entendí, un tiempo después, que estaba en deuda con ellos. Ya no alcanzaba solo con ir a verlos. Lamentablemente con el correr de los años comencé a ausentarme, pero nunca me olvidé de esa deuda.

Pasaron cuatro años y, mientras ellos estrenaban su primer LP Hasta que el sol se apague, yo empezaba a escribir crónicas musicales más decentes, ya no en mi blog, sino en Bateros argentinos. Quería escribir sobre ellos. Debía hacerlo. Cabe mencionar que los fui a ver a Club V hace menos de dos meses, pero no sentí que el marco de esa fecha fuera propicio para escribir algo acorde. Sabía que tenía que esperar, porque el tiempo a veces pone las cosas en su lugar. Y así fue: Carroña Sharong tocaría junto a Le temps en el Roxy. No me lo podía perder.




 

Las puertas se abrieron pasadas las 00 hs. El show de Carroña sharong comenzó alrededor de las 00:15 con

Carroña sharong es: Gera (Bajo y voz)

Miguel Cuccurullo (Batería)

Pablo Díaz Ogni (Guitarra)

Como mencioné anteriormente, este año estrenaron su primer LP, y aprovecharon esta fecha, no solo para presentarlo a lo grande, sino también para mostrar de nuevo su primer video clip: Último en la tierra.

La lista estuvo compuesta por cinco canciones de su disco “Hasta que el sol se apague”, tales como: Tarde, Agorafobia, Diciembre, Último en la tierra (con la proyección del video clip a sus espaldas) y Renacer, además de un tema nuevo llamado Vos.

Fue una velada que compartieron junto a viejos y nuevos amigos, y más allá de que su show fue cortito, fue contundente y por demás inolvidable. Seguramente en este año, y después de esta fecha tan importante, las puertas comiencen a abrirse para este trío de Grunge/Rock alternativo.

En el final de su presentación, el baterista Miguel arrojó las baquetas al público cayendo una de ellas adelante mío. La agarré sin esfuerzo alguno, pero veo que una mano sale de la nada y también la agarra al grito de “Déjamela, loco. Por favor” Y bueno, después de hacerlo sufrir un rato, la solté y lo dejé ir feliz con su trofeo. Al fin y al cabo yo también me fui con el mío: El disco de Carroña.

Exactamente a la 1:00 hs comenzó a sonar algo detrás del telón. El gran manto rojo se abrió y ahí estaban ellos, sonando como lo saben hacer: Señoras y señores Le temps. Como quedó en evidencia en la introducción que hice, mi gran motivación para asistir a esta fecha se llamaba “Carroña sharong”, pero no puedo desmerecer el hecho de que tocaban junto a una banda que viene creciendo de una manera increíble. Aunque muchos no lo crean, Le temps tiene tan solo dos años de vida… si, dos. ¿Como se explica entonces que tengan tanto reconocimiento y aguante siendo tan jóvenes? No es fácil de explicar, pero tampoco es tan difícil, y menos todavía si los ves en vivo: ¡Lo que suenan es tre-men-do! Tienen todo lo que debe tener una banda que apuesta muy fuerte a futuro: Buen sonido, puesta en escena, buenas composiciones, originalidad, sangre en las venas y mucha banca.

Debido a su corta existencia cuentan con un solo disco editado este mismo año: Pastillas para amar mejor. Por lo tanto, la lista de temas no podía ser muy variada. Al margen de que el disco en sí es bastante variado. Sin embargo, además de Despierto, Cotard, Ajedrez, Distintos y La razón, entre otros, también presentaron el video clip de una nueva canción. Se trató de La borrachera.

Ninguna fiesta es completa si no hay un clásico despertando la nostalgia en el público. En esta oportunidad se dieron el gusto de tocar dos: I believe in miracles, de los Ramones, y Aces of spades, de Motorhead, luego de que Brian, el bajista, desafiara a la gente preguntándole si tenían sangre en las venas.

Como si el tema La borrachera no fuera lo suficientemente pegadizo, también lo tocaron en vivo y de esa forma se despidieron del público, no sin dejar de agradecerle a los colegas de bandas alternativas que asistieron y que siempre se bancan entre sí.

De esta manera pasaron por el escenario del Roxy dos bandas que vienen repuntando. Una de ellas viene bien desde abajo, y la otra comenzó ya con un margen más amplio de posibilidades. Posibilidades que hay que saber aprovechar y sacarles el jugo. Está claro que Le temps sabe hacerlo de la misma manera que sabe sonar fuerte e impecablemente bien.


Este artículo salió publicado originalment en Bateros argentinos.com

jueves, 7 de septiembre de 2017

Proyecto Qasar Presentó "Conspiranoia" en Niceto Junto a Poveglia y Enmarte

 

Corría el año 2004 cuando, en algún lugar del Oeste de Buenos aires, comenzó a gestarse un proyecto musical influenciado por Pez, The mars volta, Astor Piazzola y Radiohead. Con el correr de los años se fueron consolidando y adquirieron, de esta manera, su estilo propio, alejándose un poco de aquellas influencias que habían servido para plantar un concepto y un punto de partida.

Es así que, en 2008, llegó el primer LP inmortalizado por la banda: Un álbum homónimo que consta de ocho canciones. Dos años después lanzarían Prosopagnosia, en 2013 grabarían Donde los pájaros temen Sessions y, finalmente, tras diez años en los escenarios lanzarían su mejor obra: Un disco doble llamado Donde los pájaros sienten temor: Paranoia y Donde los pájaros sienten temor: Conspiranoia. Siendo este último lanzado de manera oficial este año. Su presentación sería en Niceto Lado B, el sábado 2 de septiembre, junto a Poveglia y Enmarte.





Los encargados de abrir la noche, a las 21:20 hs, fueron los viejos conocidos de Poveglia. Quienes se encuentran despidiendo su primer disco Yersinia pestis, para darle lugar a su próxima obra llamada Memento mori.

Tocaron, entre otras canciones, La configuración de los lamentos, Las huellas, La ciudad sin nombre y El centro del universo. Todas pertenecientes al primer disco. Más allá de que vienen tocando canciones de Memento mori, se están guardando sus seis canciones para presentar el disco de manera oficial en Club V, el 14 de octubre.

Poveglia es: Diego Zaccara - Bajo y voz.
Martín Diz- Guitarra y voz.
Matias Macrett- Batería.

Una hora después fue el turno de la banda del sur de Buenos aires: Enmarte. Su Rock psicodélico y progresivo es el indicado para ir marcando el camino de lo que se venía más tarde.

En el año 2011 editaron su disco homónimo y en la actualidad se encuentran presentando Alerce, su segundo álbum.

Su música climática, cambiante y con melodías vocales bastante altas, era acompañada de proyecciones que mostraban texturas de todo tipo, como si se estuviese filmando un cuerpo gigante con mucho zoom. Más tarde también aparecieron una serie de cuatro o cinco símbolos geométricos que seguramente no están hechos al azar.

Enmarte es: Eugenio Mazzitelli: Voz
Braian Nicassio: Batería
Diego Pérez: Guitarra
Pablo Torres: Bajo

Estamos a una hora de la medianoche cuando Proyecto Quasar rompe el silencio que había quedado al apagarse la música de fondo.

“Nunca rompas el silencio si no es para mejorarlo” Había dicho alguna vez un tal Beethoven. Tranquilo “Beto”, que a esto lo tienen bien en claro estos pibes.

Escuchando el disco en cuestión, o cualquier disco de la banda, podemos experimentar todo tipo de viajes lisérgicos, metafísicos, matemáticos, atmosféricos y mil “etcéteras” más. Pero verlos en vivo tiene un plus: podemos ver a los ejecutores de todas estas sensaciones plasmadas a través de los instrumentos, podemos también ver las proyecciones que nos dicen cosas sin decirlas, dejando a nuestra interpretación ese rompecabezas audiovisual con el cual nuestra mente juega a armar y desarmar.

 

Sección Flashmind

En esta sección que no inauguré acá pero que recién ahora acabo de bautizar como Flashmind (Pensamiento, sentimiento o sensación placentera intensa y súbita producida por el efecto de una droga la música) voy a retratar una escena propia de la edad media en la que un bufón tenía la arriesgada función de hacer reír al Rey después del banquete.

Solo tenemos que reemplazar al bufón por una banda de músicos. Entonces la función de la banda sería entretener al Rey hasta que se duerma, se relaje, haga la digestión o lo que sea. Un dato a tener en cuenta es que, en varios casos, si el bufón no hacía reír al Rey, este lo mandaba a matar no solo a él, sino también a la persona que lo trajo hasta ahí.

¿A donde quiero llegar con toda esta introducción infumable? A que: si a mí me diesen la difícil tarea de elegir a una banda para llevar ante un Rey, llevaría a Proyecto Quasar.

No hay remate…

 

Volviendo al mundo real tengo que decir que Proyecto Quasar actualmente está integrada por:

Emanuel Loyola: Guitarra y voz.

Ignacio Ponzone: Teclados y secuencias

Mariano Potichkin: Batería y coros

Maximiliano Lanchini: Guitarra

Alan Ferreira: Bajo

Las canciones del disco en cuestión son: Conspiranoia, Silencio, Ser, Brisa, Respira y Hada del misterio. Además, tocaron canciones de sus otros discos, como: Diez cuervos (Paranoia), Donde los pájaros (Paranoia) y Piel (Prosopagnosia).

En vivo son un mar de melodías suaves, con oleadas de machaques y golpes de batería esquizofrénicos, con altos y bajos marcando presencia sin estorbarse. Una descarga visceral de melodías y ritmos. Visceral y cerebral. Porque lo que tienen de espontaneo lo tienen de orquestado. Claro que esta música no nace en el instante, pero en algún momento tuvo que haber sido creada de manera natural, y es esa naturalidad la que no se pierde y por la que uno se siente tan en paz con esta música: Es como si cantara el alma para calmarnos ante una inminente tempestad.

 

Este artículo salió publicado originalmente en Bateros Argentinos.com

lunes, 4 de septiembre de 2017

Club Calavera: Against - Pulpo negro - Pigwalk - Transmutar

 

El viernes 1 de septiembre estaba al caer, y con él, una oleada de ruido y metal para contribuir con una noche de oídos aturdidos y cabezas zamarreadas.

Llegué a Club V apenas minutos pasada la media noche y me di cuenta, por la cantidad de gente que se encontraba afuera, que aún no había empezado. Sin embargo, y por suerte, me apuré a entrar. Y digo “por suerte” porque tan solo cinco minutos después arrancó esta nueva edición del Club calavera, con Transmutar.

 


 

De entrada, mis oídos fueron bendecidos con un sonido solidísimo y de excelente fusión entre bajo y batería. Y, segundos más tarde, descubrí en los altos de la voz de El turco, que esto era algo groso: Rock pesado de la vieja escuela con riffs metaleros y una base tan sólida que bien podría enderezar a La torre de Pisa.

Tuvieron invitados que contribuyeron a saciar la sed de agite tocando temas de su EP Mutar como: La inmensidad, Mutar y Música. Además de homenajear a Pappo con su versión de Sucio y desprolijo.

Transmutar es: Turco Anuar (Voz)

Fer Rama (Guitarra y coros)

Robi Sposito (Bajo y coros)

Facu Molero (Batería)

El turco dedicó unas palabras un tanto generalizadas, pero que a buen entendedor no hace falta explicar. Habló de las cosas malas que pasan en el país. Más tarde sí se animaría a ser un poco más específico y habló con nombre y apellido de “las cosas malas que pasan en el país”: La desaparición de Santiago Maldonado.

A la una de la madrugada, por si hacía falta una inyección más fuerte de metal, comenzó el show de Pigwalk.

Los oriundos de Venado tuerto tienen un disco editado: En seco por matrero (2016)

Pigwalk es: Tomy: Voz

Eduardo "Dr Caos" Venturelli: Guitarra

Marcos "Markee" Napolitano: Bajo y Coros

Santiago "Tato" Benitez: Bateria

Después de saludar a la gran cantidad de personas que asistieron, Tomy preguntó:

 ¿Quieren algo más metalero?

Y así, arengando para que los del fondo salten un poco, comenzó a sonar Tren de las 4 am.

Poco antes de las dos de la madrugada, llegó el turno de Pulpo negro (Crónica del festejo por el primer aniversario de su disco Acá). La banda de Metal formada en 2008 dio el puntapié inicial con el tema que abre su disco El arte de matar (2016): Pantano. Luego seguirían con Demonios, un tema más al palo, ideal para sacudir las mechas.

Pulpo negro es: Max Jones (voz)

Pablo Krause (Guitarra)

Damian Masulli (guitarra)

Sebastián Persec (bajo)

Pablo Iacovone (Batería)

Against, una de las bandas de metal que más promete y cumple en la escena under, sabe sonar bien al palo.

Recientemente se desayunaron la excelente noticia de que van a ser una de las bandas teloneras, junto a Avernal, de nada menos que Sepultura, el próximo 20 de octubre.

En Agosto formaron parte del mítico festival alemán Wacken Open Air, junto a bandas como Megadeth, Status quo, Europe, Kreator, Accept, Avantasia, Alice Cooper, Marilyn Manson y Amon amarth, entre tantas otras bandas de gran renombre.

Con un curriculum como este no hace falta presentación. Pero mejor pongámosle nombre y apellido a las personas que ejecutan los instrumentos del cuarteto metalero.

Against es: Fede Gervan (Bajo)

Gustavo Radrizzani (Batería)

Ivan Monastirsky (Guitarras y Voz)

Sebastian Radrizzani (Guitarras y Voz)

Alzando mi odio

Celebró por un club v lleno. Lo llamó su casa. Solo de bajo. Invitado violero de plan 4



Este artículo salió publicado originalmente en Bateros argentinos.com