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martes, 22 de agosto de 2017

Montañas presentó Cargados de furia los cuerpos resisten, su segundo disco, en The Roxy.

 

Llegando a finales del 2016 Montañas entraba en el estudio para grabar su segundo material (Primer Larga duración). En mayo del corriente año, tras una espera que, ansiedad latente, se hizo larga, lanzaron al mundo Cargados de furia los cuerpos resisten.

El nombre del disco, directo y poético, nos invita a interpretarlo. Eso, sumado al exquisito arte de tapa, nos daban la pauta de que el contenido iba a ser otra obra de arte, al igual que aquella que contiene su EP homónimo, lanzado en 2014, y el cual, después de tanto tiempo, ya tengo en mis manos.

A principios de Junio se anunció la fecha para presentar el disco. Ellos mismos la describieron como “La fecha más importante de la historia de Montañas”. Sería en el Roxy y con Los drágula como invitados especiales.

 


Las puertas del lugar se abrieron a las 20 hs y tan solo quince minutos después, cuando yo estaba cabeceando con Dam that river de Alice in chains, se oye al baterista marcar el tiempo en el hihat. Los telones se abrieron dando comienzo al show de Los dragula.

El trío metalero de Lanús está conformado por Nicolás Rivas, al mando de un bajo de cinco cuerdas, Diego Frandolich, a cargo de una guitarra de siete cuerdas y la voz aguda, y Emiliano Lovotti, quien se encarga de los parches y de la voz grave y gutural.

Luego de tocar su potente repertorio, entre los cuales se destacaron algunas canciones que Lovotti definió como "Una canción de amor" (De amor al bardo auditivo, en todo caso) se despidieron agradeciendo encarecidamente a la gente que se había acercado temprano para ver su presentación y, por supuesto, a sus amigos de Montañas por haberlos invitado.

 

A las 21:10 hs comenzaron a oírse sonidos de tormentas que perduraron por, más o menos, un minuto. Luego el telón se abrió y la presentación oficial se hizo realidad: Cargados de furia los cuerpos resisten, ahora, es de la gente.

Acompañado de proyecciones que mostraban viajes a través de galaxias, constelaciones y un cielo estrellado, dieron el puntapié inicial con Constelaciones y, más tarde, con Cargados de furia. Tracks 6 y 4 del disco.

“Saben que para nosotros tocar en un lugar así es un flash” Expresó Diego Neri, la voz de este cuarteto de Sludge metal luego de haber visto la cantidad de gente que había concurrido a esta fecha tan importante.

La formación de la banda es completada por Ramiro Suárez en guitarra, además de ser la voz en Atado a mis huesos, Emilio Paravisi en batería y, finalmente, Andrés Villanueva a cargo del bajo.

 

La tercera canción de su show fue una de su EP homónimo lanzado en el 2014, Atavico. Luego continuaron con El ultimo planeta, La espera, con un amigo de la banda tocando el cello, yTodo el dolor.

“Muchos temas del disco ya lo venimos tocando desde hace un par de años. Este se llama La perdida y es la primera vez que lo vamos a tocar” Dijo Diego antes de tocar esta obra de más de siete minutos de duración. Más tarde presentaría el siguiente tema con un mensaje de aliento:

“El Rama en este nuevo disco canta un tema. Aguante eso loco, que la gente se anime a cantar” Dicho tema es Atado a mis huesos y contó con la colaboración de un amigo de la banda a cargo del bombo legüero.

Mientras estaba sonando Perro del infierno, uno de los fierros de la batería de Emilio aparentemente se desarmó o se rompió. Nunca llegué a entender muy bien lo que pasó. Igualmente fue un problema que para muchos pasó desapercibido.

Ennio es una de las canciones que pertenecen a su EP, pero que claramente no podían faltar esta noche. Luego tocaron Eterna la muerte, para luego volver a tocar una del EP, tal vez el clásico de la banda que a futuro podría convertirse en su himno: Corriendo con lobos.

“Este tema, ya saben, es para los pibes que están acá, que vienen siempre”

La gran oscuridad fue marcando el final de esta gran fiesta. Cierre que, al menos en primera instancia, fue con Todo el poder. Pero, una vez finalizada dicha canción, y gracias al empuje del público, se pudo sacar un poco más de poder para tocar una más.

 “Gracias amigos. Sin ustedes esto no sería posible” Se había despedido Diego, pero…

 “¿Hay tiempo para uno más?” Luego del OK recibido desde la cabina de sonido Diego hizo otra pregunta con respuesta más que obvia:

“¿Hacemos una de los Ramones?”

Y así fue nomás. El cierre definitivo estuvo a cargo de Commando, de los mencionados The Ramones.

Andrés Villanueba, bajista de la banda, dejó el bajo apoyado, no sé si porque la manija lo superaba o porque se vio envuelto en un problema que no pudo resolver a tiempo, y decidió prescindir de los graves para el cierre. En su lugar decidió convertirse en uno más del público y agitarla, primero desde arriba del escenario y luego debajo, donde hizo un poco de pogo junto a la gente que lo terminó levantando y llevando en andas durante un momento.

Cargados de furia los cuerpos resisten tuvo una presentación que cumplió con las expectativas y estuvo a la altura del mismo.

 


Este artículo fue publicado originalmente en Bateros argentinos.com (2017)

 

lunes, 20 de febrero de 2017

#17: Heavy noise edición verano. Psicosfera, Undermine, Montañas, Anomalía y Num. Sábado 11 de Febrero de 2016





Ni bien salí del laburo, emprendí a pie mi camino de más o menos quince cuadras, hasta el Roxy. Pero como aún era muy temprano aproveché para tomar una birra y comer algo cerca de la puerta. Hasta que en un momento escucho a los chicos de Undermine decir “Arranca Psicosfera” y me apuro a entrar.

Adentro me encontré con un público de aproximadamente treinta personas que, al cabo de quince minutos, según mis cálculos, se duplicó.

Los encargados de abrir tan tremenda fecha fueron el cuarteto instrumental oriundo de Morón: Psicosfera.

Ellos mismos definen su música como “Atmospheric Black Metal”. Lo de “Black Metal” está más que claro, pero, ¿Por qué atmosférico? ¿Tal vez pretenden que al escucharlos viajes imaginariamente hasta sobrepasar la estratósfera? ¿O, llevándolo a un terreno un poco menos metafísico, querrán decir que su sonido genera atmósferas? Da igual de qué manera quieras interpretarlo: las dos son totalmente válidas. Y de paso felicito a la persona que encontró las palabras perfectas para definirlos.

Siendo un poco más específico con respecto a su sonido, puedo decir que tienen guitarras bien distorsionadas, tiempos irregulares e influencias metaleras de todo tipo.

En 2015 editaron Alpha, su primer y único disco con el que podes comprobar si exagero con mi descripción.

Cuando, minutos después del arranque, preguntaron si se escuchaba bien, todos respondimos a coro “seeeee” (Si). No es que haya sido un simple cumplido, es que realmente el sonido era impecable. Lamentablemente, más tarde comenzarían a oírse demasiados acoples que sufrieron las otras 4 bandas.

Undermine se expresa a través de un Thrash potente, con guturales muy profundos a cargo del Uruguayo, con las veloces guitarras de Francisco Cañardo y Guido, los graves de Baka y los golpes de parches y platos de Alan Fritzler.


Técnica, fuerza y “Breakdown” es lo que le sobra a esta banda que hasta el momento ha editado un EP en 2012 llamado Trayendo solamente podredumbre y un LP homónimo editado el año pasado.
Luego de abrir su presentación, Baka hace un gesto invitando a la gente a acercarse un poco más para sacudir las cabezas bien pegados a la valla.

“Muchísimas gracias por el aguante. Vamos a dejarlos con los pibes de montañas que vienen de grabar y de portarse bien mal.”

El cierre estuvo a cargo del tema que abre el disco: T.N.Z.E.P

“¡Aguante el metal, papa!” Se despidió el Uruguayo.

Fueron cuarenta minutos, pero se me pasaron volando, tal vez será por la casi inhumana velocidad a la que tocan.

Antes de que se abra el telón, comenzó a sonar Atávico, del disco homónimo de Montañas, al que le engancharon el siguiente tema, para luego bajar un cambio con Páramo.

Como antes había mencionado el Uruguayo, de Undermine, los chicos de Montañas vienen de grabar lo que será el predecesor de su disco homónimo, lanzado hace ya tres años, y no perdieron la oportunidad de presentar una de las canciones que integrarán dicho material.

“Bueno loco, la verdad que zarpadas bandas hoy, eh. Es la primera fecha del año para nosotros”

Dijo Diego, la voz de una de las bandas que mejor representa el Sludge metal argento.

Más tarde presentaron el segundo tema nuevo, Constelaciones.

“Vamos con los últimos dos. Estaría bueno verlos más cerca, hay mucho espacio acá”

Esto significaba una cosa: que se acercaba el desenlace y había que dar el 110% de cada uno. Todos lo entendimos y nos preparamos de la mejor manera, más que nada cuando comenzó a sonar Corriendo con lobos y Diego, luego de oír nuestra respuesta, nos cedió el estribillo para que lo cantemos a coro.

“Esto es hermoso loco” 

Remarcó ya en el final del show, que finalizó con un aplauso general, y agradecimientos por doquier.

La cuarta banda de la noche fue Anomalía. Los mismos que me habían dejado con ganas de escribir sobre ellos el año pasado.

Con Ramiro Arias en voz, David Iapalucci en guitarra, Ariel Olarte a cargo de un Warwick de seis cuerdas y Javier Cuello en la batería que parece una nave, Anomalia traduce ira, desesperanza y otros sentimientos en forma de un metal-hardcore muy, pero muy expresivo, con una puesta en escena admirable.

En la primera parte de su presentación tocaron La miseria de vivir y Adiós alma perdida, de su disco Una vida en el infierno.

“Muchas gracias por el aguante y por la bienvenida. Nosotros somos Anomalía. Vamos a seguir con un poco de lo nuestro.” 

Se presentó Ramiro, antes de seguir con An old man´s tale.

“¿Y loco, como la vienen pasando? ¡Vamos la concha de la lora eh! Todavía queda Num. Muchas gracias Undermine, Montañas, y Psicosfera por formar parte de este escenario de la concha de la lora.” 
El siguiente tema fue el que le da nombre al disco: Una vida en el infierno.

“Los veo a todos muy parados acá adelante. Me gustaría ver un poquito de quilombo.” 

Desafió Ramiro al público. Y de más está aclarar que la gente se tomó muy a pecho el desafío armando un lindo quilombito cuando sonó Camino a la perdición.

“Espero que la estén pasando tan bien como nosotros. Favito (Favio Flores), muchas gracias por la invitación al festival. Y a todos ustedes por estar acá. Un aplauso para todos ustedes. Muchas gracias.”

Ya en el cierre parece que hay problemas con la guitarra de David Iapalucci. Cosa que confirmaron después de tomarse unos minutos para ver si podían resolverlo.

“Bueno lamentablemente quemamos un fusible del cabezal. Íbamos a tocar un tema más pero no se pudo”

Num es: Nacho Álvarez en voz, Juani De Abreu en bajo, Lucho Guglielmo en batería, en tanto que Gonzalo Varela y Julián Iturrieta son los encargados de las guitarras.

Luego de la presentación musical con un potente metal que coronaba una noche de oídos salvajemente violados, Nacho habló.

“Sonó hermoso todo, loco. Un aplauso para las bandas”

De su más reciente disco sonaron, entre otras, Magia negra y Destilar, siendo esta última mi favorita (junto a MiO) no solo por la composición y la ejecución, sino también por alguna que otra línea que grita Nacho con su desgarrada voz, como la siguiente:

“No te olvides de mí, soy la herida en tu corazón”

En el medio de las canciones que ya conocemos por pertenecer a sus dos discos editados (Num, del 2014 y Desarreglos, del 2015) presentaron también dos que probablemente formen parte de su nuevo material, una titulada Claustro y la segunda, creo, aún sin un nombre definido.

Estando Num en el escenario, el “Breakdown”, el pogo y la catarsis musical están más que garantizados.

No me canso de decirlo: el metal, el rock, el under en general en el país está viviendo un momento crucial en la historia. Está claro que yo solo puedo hablar de este presente, de una escasa franja de años ya que no viví la escena de los noventa, ni siquiera la de los 00. Pero puedo hablar de lo que leo, de lo que presiento y de lo que vivo ahora. Son muchos los indicios que demuestran que la escena hoy por hoy está más caliente que nunca: Salís una noche cualquiera a ver bandas y nunca dejas de sorprenderte con la calidad y la diversidad de estas. Dejar de sorprendernos podría traducirse tal vez como perder cierta motivación, cierto entusiasmo por seguir conociendo bandas. Nos estaríamos acostumbrando, con todo lo que esto implica teniendo en cuenta que somos animales de costumbre. Pero, por suerte, y gracias a los músicos que se toman su laburo seriamente y a un público fiel que siempre acompaña, la motivación no se acaba ni se va a acabar nunca y los engranajes de este motor seguirán girando.

¡Larga vida al metal!

miércoles, 4 de enero de 2017

#14: Noiseground festival: Día 1 en Niceto. 7 de agosto de 2016

Se aproximaba el día tan esperado por los fieles seguidores del Stoner, del metal y del rock en general del under argentino. Lamentablemente, tres días antes, recibimos un baldazo de agua fría: por un problema en la habilitación, el teatro Flores no podría albergar el festival. Riesgo de suspensión. Por suerte, tras una serie de corridas y trabajo contra-reloj se logró mantener la fecha del día dos, que pasaría a realizarse en Niceto. El día uno no corrió con la misma suerte y se transformó en el día dos. La cita obligada será el 20 en Vorterix.


Por desgracia este inconveniente repercutió de manera negativa en la lista del día dos. La banda chilena Yajaira no pudo adecuarse al cambio y debió bajarse del festival. Una pena.

El reloj marcaba que habían pasado dos minutos de las 19 horas. Un gran grupo de gente había copado medio Niceto para ver el debut de Montañas en el festival.
La banda de sludge metal ocupó su lugar en el escenario.

“¡Buenas noches!” Saludó Diego, la voz del cuarteto, segundos antes de que comiencen a ametrallarnos con riffs cortantes y poderosos.
Se me erizó la piel al escuchar, al sentir, lo que estaban haciendo los Montañas arriba del escenario. Ya había escuchado su EP homónimo, pero la realidad es que en el vivo está la posta; y hoy la llevan ellos. Riffs sucios y potentes, una voz que transmite demasiado y una solidez de banda que evidencia talento y mucho trabajo.
Dicen que la fe mueve montañas, pero a ver si puede con éstas.

Llegó el turno de Elefante guerrero psíquico ancestral. Sí, es posible que se te complique recordar el nombre de la banda de un día para el otro, pero en cuanto a la puesta en escena, es imposible que pasen por tus sentidos sin dejar rastro alguno en tu memoria sensitiva.


Ph: Mariano Corvatta
Por primera vez E.G.P.A se presentaba en el Noiseground. Una oportunidad más que especial para demostrarle, a un público con mucha pista, de qué están hechos.

Comenzó el viaje auditivo acompañado de animaciones de Anthony Scheppard (Lo recomiendo mucho) proyectadas a sus espaldas. Su música, con sus propios toques lisérgicos, nos trasladó por un momento a la década del 70, cada vez más presente en la escena under actual. Tan solo media hora después, tras haberse expresado solo con una música cargada de climas, solos, riffs y groove, mucho groove, pudimos conocer sus voces. El trío agradeció el cálido recibimiento y apoyo de la gente, y se despidió para darle el lugar a Sauron.

Luego de ajustar los últimos detalles J.B Larralde se cargó la guitarra y Hernan Zicarelli el bajo, mientras Claudio Fazio aguardaba preparado tras la batería el momento del puntapié inicial. Sauron, o al menos un parte de la banda, comenzó a sonar con El árbol caído II. El pato Larralde se hizo esperar. Luego de uno o dos minutos salió con botella de vino en mano, y Niceto explotó en un solo grito.

PH: Cuervo Deth
El cuarteto nacido a principio de los noventa contaba con poco más de media hora para brindarle su arte a todos los presentes. Luego de tocar Madura el limón, Pato Larralde alzó la voz.

“Gracias por venir a pesar de todos los contratiempos

Siguieron con El color que calló del cielo, Cruces, Por costumbre y Conjuro.
Y las palabras de agradecimiento siguieron haciéndose presentes.

  “Gracias al plantel formula 1 que trabaja con nosotros. No los nombro porque seguro me olvido de alguno”.

El cierre estaba próximo; se me pasó volando. Hicieron Humo eléctrico, de su último disco El último árbol sobre la tierra.
Pasaron 23 años de ruta por el escenario del Noiseground, pasó Sauron.

Llegó el turno de Sick porky; el tridente de guitarras, las tres hachas, los 6. El sexteto juega de local cuando se trata del Noiseground, ya que vienen participando desde el primero. Esta vez, aprovechando los 10 años de su primer LP Ancestral, optaron por rendirle homenaje a aquel disco. 

Por cuestiones de tiempo fueron 8 canciones sobre un total de 11. Fue una buena oportunidad para escuchar todo lo que la banda “craneó” en sus inicios, durante más o menos 9 años.
Hubo problemas con el bajo y alguno que otro con la mezcla. Pero poco les importó a ellos; mantuvieron a la gente expectante y fervorosa. Nos fascinaron con su profesionalismo producto de casi dos décadas de trabajo que hasta el momento ha parido tres discos y dos EP.  ¡Larga vida al chancho!

El escenario quedó vacío. La atmósfera se vio envuelta en un sonido de distorsión y acople que nunca supe si fue provocado intencionalmente o no. Se sentía un clima tenso como cuando algunos animales presienten que se aproxima una gran tormenta. Se viene Avernal.

“6 de Agosto del 2016…” Anoto en mi bitácora. “…Vi a Avernal en vivo por primera vez” ¡Terrible! Dejemos de mirar tanto para el norte teniendo bandas de este calibre en nuestro suelo.
Se abrió la ronda más grande de la noche. Algunos hacían pogo, otros cabeceaban hasta que sus vertebras crujían, otros coreaban las letras llevando sus gargantas al límite, y yo… yo simplemente meneaba la cabeza. Mi sentimiento era de incredulidad. “¿Esto es real? ¿Estoy viendo a una banda Under?” Perdón si me deshago en elogios, pero siento la imperiosa necesidad de expresar lo que me provocó ver a Avernal en vivo.

Foto de su cuenta de Facebook. PH: Penumbra

La banda de Death metal viene de sacar su séptimo disco La quimera de la perfección. No quedan dudas de que le hacen honor a dicho nombre. Y yo que siempre creí que la perfección sería aburrida…
En cuanto a la lista se destacan canciones como La tormenta después de la calma, Voracidad, Habitante de cadáveres y la elegida para el cierre Huacalera.
¡Bru-tal!
 No me quiero extender demasiado. Ya tendré otra oportunidad para dedicarle dos o tres párrafos más.
Se viene The Shrine.

Foto de su cuenta oficial de Facebook
Llegó el momento del exponente internacional de la noche: The Shrine. El trio californiano de “Rock and roll psicodélico violento” (así lo denominan ellos) pisó por primera vez nuestro suelo. Y qué mejor lugar para hacerlo que en el Noiseground.

“This is fucking amazing” Dijo Josh Landau tras el cálido recibimiento que tuvieron. Luego, tras algunos inconvenientes con sus instrumentos, supieron devolver esa calidez, pero en forma de música; un punk rock stoner, por llamarlo de alguna forma. Además de una propuesta musical diferente, los Californianos aportaron un poco de desfachatez a la noche. Más tarde se los vería en sus puestos de Merchandising sacándose fotos con los fanáticos.

La joven banda de tan solo 8 años viene tocando techo desde hace un tiempo. Seguramente los volveremos a ver en unos años, cuando se puedan dar el gusto de tocar para un público propio.
Se aproxima el desenlace.




Hablar de Poseidotica ya es hablar del Noiseground. El cuarteto, quien se encuentra festejando sus 15 años, se ha dado el lujo de tocar en todas las ediciones del festival.
Ya era Lunes y el deber llamaba. Pero sin embargo el número de gente no disminuyó tanto. Y es que se trataba nada menos que de Poseidotica. Brindaron el show más largo de la noche sobrepasando la hora de duración.

PH: Emilianors fotografía

Martín Rodríguez surfeó, en varias oportunidades, levantando el bajo cual bandera de guerra sobre la batería de Walter Broide. En tanto que Hernán Miceli y Santi Rúa eran los encargados de sumergirnos en el viaje a través de las cuerdas de sus guitarras. 



Sonaron: Sueño narcótico, Dimensión Vulcano, El alma de las máquinas, Elevación, y, entre otras, El dilema del origen, que te hace sentir un depredador acechando a tu presa... bueno che, cada uno con su mambo.
Reconozco que la primera vez que los vi en vivo me costó dejarme llevar por su música. Pero a la larga sus melodías, climas y cambios constantes de tempo, pasan sin pedir permiso. Sin siquiera darte cuenta estás sumergido en su mundo, sintiendo las emociones que manda el oído.

El cierre de una fecha para recordar se dio en la madrugada del Lunes. Y era tiempo de volver a casa para descansar, levantarse temprano al otro día y vestirse de laburante. La música, y de este nivel, siempre sirve para desconectarnos un poco de las duras realidades del día a día. ¡Y todavía falta una fecha! Será el 20 de Agosto en el teatro Vorterix. Allí seremos testigos de otra gran demostración de que el under está en su mejor momento de la mano de Los antiguos, Banda de la muerte, Sur oculto, Sutrah, Audion, Gripe, Persona y Montaña eléctrica.

martes, 25 de octubre de 2016

#10: Montañas - Banda de la muerte - ¡Pendejo! en Uniclub 19 de octubre de 2016

18 de octubre 3:05 hs

A pesar de tener la certeza de que no voy a ganar, comparto el flyer del Club de la muerte tour.



19 de octubre 18:32 hs

Llego del laburo y me conecto a Internet. Tengo un mensaje. Abro la casilla y veo que me había escrito Nico Foresi, bajista de Banda de la muerte, comunicándome que había ganado La timba de la muerte.

19 de octubre 18:33 hs

Me dirijo a la cocina. Pongo a calentar agua. Espero que hierva y me la vuelco en la mano…

No, no estaba soñando. ¡Sí, gané la entrada!


Me acerco a la boletería de Uniclub con la incertidumbre de no saber si esta vez iba a poder entrar por lista. Saludo al boletero y le digo que había ganado una entrada en La timba de la muerte. Acto seguido le deletreo mi nombre. Él ojea una lista impresa y en seguida, por su gesto, me doy cuenta de que no estoy anotado. Resignado, saco la billetera decidido a invertir los pocos pesos que había guardado para la birra, cuando el boletero revisa en su celular y sin mediar palabras imprime el ticket y me lo da. ¡Atroden! Por estas cosas uno vuelve a creer en la humanidad.

Una vez adentro, me acerco a comprar los tan esperados calcos de Montañas. Pregunto cuanto salen y, no sé bien porqué, no sé si estaba tan mal vestido o qué, pero evidentemente al puestero le di lastima y me regaló dos. ¡Noche redonda! Y eso que todavía no arrancó.

Pasadas las 21 se plegaron los telones. Allí estaba Montañas. Esa misma banda cuyo sonido me había enamorado meses atrás cuando abrieron la primera noche del Noiseground en Niceto.
Ante un público más reducido que aquella vez, los Montañas desgarraron los oídos y golpearon directo al pecho con una perfecta sinergia entre distorsión y la cruda y profunda voz de Diega.
El factor sorpresa ya no jugaba en primera para mí: Ya los conocía muy bien y ya había experimentado esa espontanea sensación que te pone la piel de gallina. Pero ahora, luego de escuchar y re escuchar su disco, que aún no tengo pero que podemos encontrar colgado en Youtube, podía corear las canciones, seguir el tempo como un reloj, anticiparme a los cortes y sumergirme en sus mantras.

 Montañas en el Noiseground.


Los exponentes del Sludge metal argentino están ganando terreno. En esta oportunidad, además de tocar las canciones del mencionado disco homónimo del 2014, como Atávico y Atlántico entre otras, también presentaron una nueva que estará presente en la placa que lanzarán el siguiente año.
Para el cierre se guardaron el peso pesado, la canción que abre el disco y te ametralla con riffs sucios y poderosos: Corriendo con lobos.

¡Con Montañas tiemblan hasta las placas tectónicas!


Llegó el turno de los organizadores de la fecha: Banda de la muerte.
Un largo y melódico acople acompañado por 4 siluetas congeladas mantenía firme el suspenso, hasta que un golpe de batería rompió el trance y se dio comienzo al repertorio de la mano de Parte de mi historia.
Enérgicos como siempre, siguieron explorando canciones de sus tres discos. Pero también hubo lugar para un pequeño homenaje.

“Vamos con una de Pappo, para los que aún se acuerdan de el” Dijo Diego Curtolo como aquella vez en Vorterix, demostrando que El Carpo es una de sus grandes influencias.

Después de tocar Ejército de uno de su segundo disco: Pulso de una mente maldita, Diego se creyó una especie Cleopatra contemporánea y se bañó en cerveza tras arrojar la lata hacia arriba, dando así comienzo a Te estas dejando mentir.
Más cerca del cierre se despacharon con el tema más poguero. El tema que invita a todos a sumarse al descontrol para ver desde un horizonte imaginario como El sol sale del sur (El sol salió del sur). Acá, en el medio del quilombo, los que se bañaron en cerveza fueron varios.

Antes de que se concrete lo que gran parte del público esperaba, Diego se refirió a Pendejo como “Unos hermanos que nacieron en la concha del mundo”

Luego comenzó a sonar un arpegio suave, climático, profundo… que solo tiene la función de bajarnos un cambio y ponernos a tono. Todo esto tiene más sentido si se le presta atención a la letra de la canción en cuestión: La marcha del exilio.
Como era de esperarse, El pastuso salió de las sombras y se sumó a las filas de Banda de la muerte para recitar una parte de la canción.

“No me sigo escapando, no hay más tierras para andar. Ahora si te estoy buscando, hay un tema que cerrar. Es que tengo un prometido, que nunca más voy a sufrir como he sufrido. Sigo yendo hacia adelante: ¡Ya nos vamos a encontrar!”


 B.D.L.M presentando 8894 en el 2015


La gente nunca dejó de llegar: ahora Uniclub está repleto.

Entre el público reconozco a integrantes de Poseidótica, Avernal, Sick porky y Sutrah. Cubriendo la fecha hay alrededor de siete fotógrafos y quién sabe cuántos cronistas. (estas ratas escurridizas son muy difíciles de diferenciar)

Se viene ¡Pendejo!.

Si me apuran, describiría al cuarteto holandés como Stoner metal con huevos. Qué se yo, ya casi ninguna etiqueta define a muchas de las bandas emergentes. Pero hay algo que es seguro: es imposible que no quedes manija con esta banda. Tienen la fuerza de veinte camiones.  
No está de más mencionar que las letras, directas, sin mucha poesía, son en español. Y que entre los instrumentos se encuentra una trompeta con un sonido muy particular.
Tocaron las canciones más difundidas de sus dos discos, entre las que se encuentran: El amor y pereza (Descrito por El pastuso como “El amor al colchón”), Juanita (Con previo mensaje “La Juana no mata”), Uñero y Flotadores.

Tras tomarse un breve descanso (que podría describirse como un impulso para tomar más fuerza) El pastuso salió vistiendo un sobretodo y balanceando dos quemadores de incienso como los que se usan en las iglesias. A continuación, y para justificar dicho receso, descargaron sobre el escenario toda la fuerza con El verano del 96. La gente, por su parte, hizo lo propio agitando sin parar.




Sobre el final, el batero tira el palillo que va a parar directo a la frente de un desafortunado que ni se percató ya que estaba muy metido en la música. Pero sí se dieron cuenta dos de los que estaban pegados a la valla. Estos estiraron el brazo y lo agarraron al mismo tiempo. La disputa comenzó. La lucha fue pacífica hasta que uno se quedó con el trofeo y el otro se dio media vuelta olvidándose de su derrota. Pero la cosa no había terminado ahí ya que el ganador luego partió el palillo en dos y le obsequió una mitad a su contrincante. Una simple anécdota que pone un poco más de color a una fecha que fue tremenda y difícilmente se pueda repetir en un futuro cercano.

Sporco para Mondo sporco y Bateros argentinos.