viernes, 8 de noviembre de 2019

Entrevista con Alan Busnelli (Flannel): "Siempre que veo a artistas autogestivos me inspiran mucho a seguir en este camino y los tomo como influencia"


PH Aimé Vergara
Flannel es una banda formada a mediados de 2016 en Capitán Bermúdez, Santa Fe. En la actualidad forma con Leandro "Manija" Avecilla en guitarra, Frank "Manzo" Manzotti en batería y Alan "Zer0" Busnelli en bajo y voz.




Con motivo de su nueva visita a la ciudad de Buenos aires intercambiamos palabras con Alan, quién habló, entre otras cosas, de la escena musical en la provincia vecina.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Nehuén Tronconi: "La experiencia te lleva a hacer las cosas con más criterio y equivocarte cada vez un poco menos."


Nehuén Tronconi, oriundo del Partido de Avellaneda e hincha de Racing, es la voz del cuarteto de Rock 21 Gramos, a su vez que también desempeña el mismo papel en Baires Woman, banda tributo a The Doors, Pero, como es bien sabido en estos tiempos que corren, los mismos músicos también son los encargados de la prensa, del arte de los flyers y discos, del management y de la producción de fechas y ciclos. Es este último ítem es el que Nehuén lleva a cabo desde hace varios años, primero con el ciclo Llegando los monos, que se llevó a cabo en 8 ediciones, y actualmente con Fiesta siniestra, que demuestra un gran salto de calidad en cuando a lo que a producción de fechas refiere.

Está claro que hay motivos de sobra para intercambiar palabras con él. Así que, ahí vamos.

Entrevista por Chuzzo

PH: Santiago Russo

Sos una persona muy activa en el mundo de la música. Si no estás arriba del escenario, estás debajo, bancando a las bandas, y también produciendo fechas. No hay dudas que siempre estás viendo hacia adelante, construyendo y contribuyendo a la escena musical. ¿Hubo algún momento clave que te marcó el camino para desempeñarte de esta manera, o es algo que está directamente asociado a tu personalidad?

Es algo progresivo, y hoy en día puedo dedicarle más tiempo porque acomodé otras cosas en mi vida. La experiencia te lleva a hacer las cosas con más criterio y equivocarte cada vez un poco menos. No sé si hubo un momento clave, pero si una frase-consejo que me dijo Favio Flores me marcó el rumbo en cuanto a la producción: “No es negocio, es industria”. Ahí entendí muchas cosas.


La primera vez que vi a 21 Gramos fue en el 2012 en un teatrito que estaba en un subsuelo, creo que en calle Sarmiento. Después siguieron, Gier, El emergente, entre otros tantos lugares, hasta llegar al Roxy, y ahora Uniclub. Todo esto en diez años. ¿Cuál es el techo?

El techo siempre se lo pone uno. Lo importante es dar pasos cortos pero firmes y no quemar etapas. Tratar de estudiar, de aprender, de rodearse con gente que sabe, ser auto críticos, humildes y sobre todo creérnosla, pero bien. Eso sumado a ser real, porque la gente tarde o temprano se da cuenta si sos real o un personaje, y no hablo de caracterizar un personaje, sino de ser uno mismo o aparentar ser algo que no sos.

PH: VowPh


¿Cuáles son las diferencias que hay entre ser parte de una banda de canciones originales y ser parte de una banda tributo?

Esa es la principal diferencia, el hecho de escribir y componer. En mi caso al ser dos estilos muy distintos, disfruto los dos proyectos de distintas formas. 21 Gramos es mi banda y proyecto de prácticamente toda mi vida, y Baires Woman me ayuda a crecer como artista, a trabajar de músico, porque el mercado de bandas tributo es otro mundo y redituable, y hasta conocí a Gaby, que terminó siendo el violero de 21 Gramos. Sin dudas armar esa banda fue un acierto rotundo.


Somos todos conscientes de lo que cuesta “llegar”. Como buenos argentinos, siempre nos quejamos de los demás, de los lugares, de los productores, etcétera, pero es más que necesario detenerse a hacer auto crítica si en verdad queremos crecer ¿Cuáles son las falencias o fallas que ves más a menudo en las bandas? Y si querés opinar de los lugares, productores y público, es más que bienvenido.

Cómo bien dijiste, hoy ser músico es también ser productor, diseñador, vendedor, etcétera. Y hay muchas bandas que no tienen chip de laburo, que quieren todo servido y no se calientan por vender entradas. No es fácil, pero no hay que comerse el cuentito de que la pegas y te viene a ver todo el mundo. Hoy en día la relación con el público es clave. Eso por un lado, por el otro, hay bandas que no se calientan por el sonido y la estética, pero eso te lo da el tiempo. Lo importante es no parar de ensayar, tocar donde se pueda y estudiar.


¿Las mayores influencias en tu vida?

Mis amigos y compañeros de banda. A nivel artistas consagrados: Weiland, Morrison, El Indio, Luca, Plant, Layne, Vedder. Creo que la escena Grunge es la que más me moldeó, aunque fue algo inconsciente.
Lo bueno es que siguen apareciendo nuevas influencias que me siguen moldeando.


Hay una pregunta que ya es de manual para mí. Se la hago a casi todas las personas que entrevisto. ¿Cinco bandas que quieras recomendar? Y si no es mucho pedir, me gustaría que me digas el porqué. 

Colérico Buda, Rivothriller, Tierra Tribal, Senzu y Nasty Bomb. Todas son muy distintas, pero las cinco son bandas que trabajan bien el sonido y la estética, y tienen un mensaje o algo para decir.


PH: Santiago Russo
¿Cómo se viene el 2020 para tus proyectos?

El primer semestre voy a estar dedicado 100% al nuevo material de 21 Gramos. Después de grabar, a presentar y girar.
 Con Baires también vamos a grabar, seguramente una live session,  y a seguir tocando.
En cuanto a las producciones, al no tocar mucho con 21 la primera parte de año, seguramente surjan bastantes cosas interesantes.


¿Algo que quieras agregar?

Sean felices sin pisar a los demás, y la música es de todxs.




sábado, 22 de junio de 2019

CC Ambigú se vistió de fiesta: Paladar Negro, Tabú y H.M.A celebraron en nombre de la escena Under.


Durante la semana pasada anunciaron alertas meteorológicas muy fuertes: lluvia por muchos días seguidos y bastante frío, anticipando así la pronta llegada del invierno (Winter is coming).
Esto no detuvo a las personas a seguir haciendo sus tareas normalmente, mucho menos iba a detener a un grupo de gente muy particular que se reunió el pasado Viernes 14 de Junio para trasladar esos relámpagos a sus instrumentos musicales.

Reseña x Vic Yorke

Tres bandas se dieron cita en el Centro Cultural Ambigú (Perón 1829) para hacer de ese comienzo de fin de semana una experiencia íntima y única donde, además de deleitar con su música, se entendió perfectamente que esta gente transmite buena energía y la comparte con todo aquel que está a su alrededor.

Al correr los minutos, más gente iba llegando al lugar para poder disfrutar de lo que iba a ser Paladar Negro, Hombre Maquina Antisistema y Tabú en vivo; bandas que se mueven dentro del ambiente grunge y alternativo en la escena local de estos tiempos, donde catalogar un género musical es más difícil que intentar apreciarlo.

Ya todo estaba listo para empezar con la noche: Los equipos en su lugar, todo afinado milimétricamente, la gente atenta para cuando suene el primer acorde… Pero el sonido y el goce se hicieron esperar un poco mas debido a que hubo un factor que no se tuvo en cuenta: Existió la posibilidad de que el show se cancelara “gracias” a una nueva verificación del lugar por parte del municipio, ya que ese mismo día se le levantaba una clausura.
Pasado esto y habiéndolo “solucionado” (realmente no sé qué palabra usar acá), comenzó a sonar Paladar Negro quienes debutaban con su nueva formación: Cherry en batería, Pol en guitarra, Marge en voz y JJ en bajo. El primer tema fue Mentira, donde domina un riff muy atacante y oscuro, y la voz rasposa ayuda a dar énfasis en esa agresividad constante que seguiría en Animal – Coyote, el cual tiene una primera parte con letra y otra totalmente instrumentalmente descontrolada.
Extraño y Viento fueron los temas siguientes, una dupla que funciono bastante bien ya que el primero tiene bastante velocidad y el segundo sostiene esa misma energía pero mas lenta, del mismo modo que suele hacerlo Tool.

PH: Vic

Circulo apareció marcando el final de la primera mitad del setlist, donde dejaron bien claro que las melodías pesadas van a ir pisando más fuerte, dejándote un mensaje para que sepas que vas a tener que ir otra vez a ver a esta banda: “Vas a disfrutarlo esta vez, voy a provocarlo de nuevo…”.


La segunda tanda de temas arranco con Mana y lo siguió Camino, repitiendo la formula “veloz/lento” para el orden y marcando que puede funcionar una vez mas sin ser repetitivo. Este último tema también nos deja una línea muy importante a tener en cuenta: “El futuro es mio, voy a defenderlo…
Ya para el final, los temas que quedaban eran Pupi, Corea e Intro. Donde respectivamente fueron: “Conmovedoramente furioso”, “Instrumentalmente combativo” y “Prepotentemente detonante”.
Paladar Negro en vivo resulto ser esa banda que funciona tanto abajo como arriba del escenario, donde la amistad desborda por todos lados y que también te deja con ganas de un postre del mismo sabor.

A la voz de “Bueno, cuando quieras…” empezó a sonar Pesadas Cadenas de la Libertad de Hombre Maquina Antisistema. Este dúo de batería y guitarra conformado por Chuzzo y Nico, respectivamente, hizo vibrar el piso de lo que fue el intermedio de la fecha, ya poniéndote sobre la mesa un paneo del menú con el que se habían preparado para hacer explotar la noche.
Antihumano fue el tema siguiente, el cual no pierde un segundo para darnos trompadas con su agresividad y nos plantea el mal que le venimos haciendo al mundo siendo que deberíamos estar dándole las gracias por aun seguir estando con vida…
En el tema que vino luego, Ultrapresión, lamentablemente se hizo notar la falta de un segundo micrófono en el lugar ya que Chuzzo hace una segunda voz muy importante para la impronta del tema. De todos modos, sonó muy bien y se pudo disfrutar al máximo como cada vez que tocan en vivo.

PH: Cherry Boom

Acá tengo que ser lo más objetivo posible… Pero les aseguro que no voy a poder, ya que vinieron dos de los temas que mas me gustan: Insomnio y Cabeza de TV. Como ya dije alguna vez, Insomnio me lleva a lugares donde podría quedarme apreciando esa atmósfera que te relaja y te prepara para después tener que enfrentarte a un loop de doom y stoner del cual no te vas a poder desprender tan fácilmente… Algo así como si Deftones y Black Sabbath convivieran en un mismo cuerpo. Cabeza de TV, por otro lado, tiene una marea de redoble como intro que ya te hace ver por dónde va a venir la cosa: De momentos rápido como un tema punk y en otras partes bajando el ritmo, pero sin detener la marcha e instruyéndonos acerca de cuan anestesiada esta la sociedad por la gran caja boba llena de mentiras que solemos tener todos en nuestras casas: la TV. Acá también se perdió un poco de contenido por no tener otro micrófono, pero de a ratos Marge de Paladar Negro le alcanzo el único que había a Chuzzo y al menos algo se escuchó.

A esta altura del show llego la hora de un tema nuevo: Deux Ex Machina… Si nunca escucharon algo que les produzca tanta emoción y ganas de saltar compartiendo eso con gente que quieren, les recomiendo que vayan a ver a esta banda y les pidan este tema. Es impresionante la energía que lograron meter en tan solo 4 minutos. Si les gusta como toca Daron Malakian y John Dolmayan estoy seguro que esto no los va a defraudar.

Y para cerrar, como no podía ser de otra forma, Postapocalíptico logró ser una de las mejores maneras de hacerlo. El nombre sugiere bastante “noise” desde el comienzo, pero la realidad es que el tema va arando un campo bastante calmo hasta que te estalla la cabeza con el poder característico que pudimos vivir durante todo el show.

Dentro del setlist estaban Hombre Máquina y Siglo XXI, pero no los tocaron porque el tiempo estaba bastante apretado… A la 01:00 ya no podía sonar ningún acorde mas.

Sin dudas, Hombre Maquina Antisistema es una experiencia que no tenes que dejar que te la cuente nadie. Si leíste todo esto, no me hagas caso, pero anda a verlos para que veas que en una cosa si tengo razón: Vas querer volver a sentir todo eso cada vez que aparezca un flyer de ellos en las redes.

Llegó el turno de cerrar la noche, esta vez, de la mano de Tabú. Este trío formado por Lucas (voz y guitarra), Martin (batería) e Iv (del cual no sé el nombre, pero aun así toca el bajo) hicieron lo suyo con todas las energías que tenían y más aún.

Cuando arrancaron a tocar con Mundos Paralelos y Funeral sentí que el lugar estaba quedando chico, esta banda tendría que estar sonando en otros lugares además de ese centro cultural donde se detonaban las paredes conteniendo las ganas de gritar mil frases a otras miles de cabezas expectantes.
También me llevó a recordar mis primeros recitales de bandas under, donde podías escuchar muchísimas bandas emergentes de todos lados con géneros diversos y con influencias muy marcadas. Tal es así que cuando sonó El Perdido me fue inevitable repasar dos cosas: Una notable influencia de Nirvana y también recordar una banda que tuve en la secundaria llamada Kriptomanos, la cual también trataba de seguir los pasos de Kurt Cobain y de otras bandas de la escena de Seattle de los 90’s. Con esto (ni con ninguna de las bandas de la noche) no quiero decir que acuse a alguien de plagio o algo por el estilo, sino que esta bueno que haya bandas locales que te generen esa misma sensación que bandas de afuera que quizás no puedas ver nunca en tu vida.

PH: RiotGrl
Ya con Sueños, el tema siguiente, me encontré con un poco más de vuelo y no me decepcionó en ningún momento. A pesar de no haber escuchado nunca a la banda podía sentir que era algo que quisiera repetir otra vez; después tocaron Lithium, de los muchachos de Aberdeen, y me di cuenta que era un sello imborrable ese estilo noventoso que te lleva a la época de Bleach, como para no perder el hilo del legado que nos dejó Cobain.

Toxina y Circo del Horror fueron los temas que cerraron la noche, siguiendo la línea del grunge y alternativo característico que armonizó la velada. Lamentablemente hubieron dos temas que quedaron afuera debido al tiempo: Esta Noche y Tu Recuerdo, pero estoy seguro que no va a faltar oportunidad para poder escucharlos en vivo y volver a vivir los 90’s de la mano de estos muchachos.
Quisiera poder hablarles sobre las letras de Tabú, pero como no conocía a la banda y el sonido de la voz era un poco bajo, me fue difícil diferenciar un poco la línea de la voz.

Quiero mencionar que la fecha también fue motivo de festejo, ya que Marge cumplió años un día antes y Lucas cumplía años ese mismo día, así que los cantitos no se hicieron esperar y realmente la pasamos todos muy bien.

Algo que quisiera destacar también es la perseverancia por parte de las bandas, ya que la fecha se había postergado anteriormente y hubo que esperar sobre la marcha, ya con todo preparado, para ver si podían tocar.

Ya habiendo dado mi reporte (y esto, a modo muy personal) quiero decir que esta fecha fue muy importante para mí, un simple mortal que se dedico a admirar lo que hicieron estas tres bandas durante toda la noche. Quise ver como se desenvolvía todo y la verdad me llevo la mejor impresión que me hubiese podido imaginar, es difícil que hoy en día exista un poco de hermandad entre bandas y haber vivido eso me hace sentir que no todo está perdido.

También quiero aclarar que no suelo escribir este tipo de cosas, sentí la necesidad de hacerlo ya que siento a Paladar Negro como una banda en la que estoy (aunque no sea cierto) y el último integrante que entró fue Marge, quien es mi compañera y alguien a quien le tengo más que aprecio como persona y como música.

Otra de las razones por las que quise hacer esto es porque me gusta muchísimo Hombre Maquina Antisistema y alguien que se encarga de escribir sobre recitales (y muy bien, por cierto) es Chuzzo. En su blog Mondo Sporco y en la página de Bateristas Argentinos se pueden encontrar desde cuentos hasta entrevistas y reseñas musicales de su autoría. Entonces quise hacer mi humilde aporte ya que en esta ocasión a quien le toco estar del otro lado fue a él.

Me quedan varias cosas en el tintero, pero esto es el pantallazo más aproximado que puedo dar… Intenté no cargarlo de emociones, pero a veces eso se vuelve muchísimo más difícil.
Lo mejor que podemos hacer actualmente es seguir apoyando este tipo de movida, donde uno quizás no conoce que es lo que va a ir a escuchar… Pero se puede llevar una sorpresa enorme y al apoyar la cabeza sobre la almohada se nos va a dibujar una sonrisa tan grande que no se nos va a ir hasta saber cuándo será la próxima fecha de esa banda que no conocías.

Crónica: Víc Yorke
Podés ver sus historietas y dibujos en su página de facebook:



domingo, 19 de mayo de 2019

Noche de Rock Y Metal En Villa Constitución

 

Pareciera que se ha convertido en una necesidad primordial el hecho de tener que erradicarse en Buenos aires para hacer carrera en la música con el fin de vivir de ella. Por momentos pareciera que no hay otra alternativa. Lo cierto es que sí la hay, pero claro, el camino no es para nada fácil y requiere de inversión tanto monetaria como de tiempo, y también requiere un gran esfuerzo y mucha garra. Hay que construir puentes, rutas, lazos. Hay que burlar las distancias. Hay que enfocar la energía en lo que te genera real satisfacción. Hay que dedicarle la vida a lo que te da esa razón para vivirla. Esta reflexión me encontró escribiendo este artículo, que se trata de una reseña de lo que se vivió el Sábado 4 de Mayo en Villa Constitución, Santa fe, donde lxs trabajadorxs de este portal viajamos para hacer música y compartir una noche memorable junto a algunxs amigxs que estaban ahí aguardando concretar este encuentro.

El puente que se construyó en este caso unió Capital federal con San Nicolás de los Arroyos, con Villa Constitución.




Las bandas que participaron fueron cuatro: Dos de Santa fé (Fungo tartufo y Riel) y dos de Buenos aires (Poveglia y Hombre máquina antisistema)

No es lo ideal que quien haya participado de la fecha tocando sea quien escriba la reseña de lo allí vivido, pero hay varios motivos que me obligan a hacerlo. Primero, se trata de la primera vez que tocamos fuera de Capital Federal, y nada más ni nada menos que en otra provincia y junto a nuestros hermanos y referente de Poveglia. Pero no solo eso: una vez que llegamos a La posada de los muertos descubrimos que había varios factores más que nos daban la pauta que esta noche iba a ser maravillosa. Vale destacar el trato que recibimos por parte de German y Dolores, padre e hija, quienes se cargan este hermoso lugar al hombro. Y remarco lo de “hermoso lugar”, porque es difícil aburrirte ahí adentro, con tanto para ver: desde flyers de fechas, cuadros de bandas, hasta un gran cuadro con decenas y decenas de entradas de recitales, en su mayoría de Heavy metal. Si a esto además le sumamos dos proyectores, mesas de pool en el primer piso, una barra hermosa, y buena comida y birra a precios razonables, es difícil que no te enamores de La posada de los muertos.

El amplio escenario, que en unas horas iba a explotar de música para todos los gustos, se encuentra en un rincón, frente a una ventana que da a la calle. Y ya que estamos ubicados afuera y aprovechando que no lo mencioné, el cartel de “La posada de los muertos” se puede ver desde casi dos cuadras. Cuando nos acercamos nos encontramos con mesas recicladas para tomar algo al aire libre y las puertas abiertas, que te invitan a pasar.

La banda encargada de dar comienzo a la música en vivo fue el quinteto instrumental Fungo tartufo, quienes además hacían su primera presentación en vivo. Justamente por tratarse de su debut en vivo uno no esperaba que suenen tan impecable como sonaron. Pero desde el vamos podía notarse que estaban bien preparados, además de estar bien equipados también. El viaje musical que propusieron fue más que bien recibido por todxs y ya se vislumbra que el camino para este quinteto está bien marcado.

Fungo tartufo se conforma con Edu Marin, en la batería; Santiago Magni, en la guitarra; Francisco Filace, en las teclas; Ernesto Errecalde, en la guitarra, e Ignacio García, al mando del bajo.

La siguiente banda fue la recontra conocida de este portal: Poveglia, quienes debutaban en la provincia de Santa fe y lo hicieron con un show súper enérgico y cargado de adrenalina.

Pequeño detalle de color es que no venían ensayando. Aparentemente esto repercute para bien en el trío, porque los incita a dar el 200% a pura garra y corazón.

Tocaron canciones tanto de su primer disco Yersinia pestis (2015), como del más reciente Memento mori (2017). Si bien los que conocemos a este poderoso trío esperábamos las que al menos para mí son dos de sus mejores canciones (Memento mori y Receptor kappa) nos sorprendieron tocando algunas que hace años no escuchamos en vivo, como por ejemplo Persecución. 

Poveglia está conformada por Martol, en guitarra y voz, Saitam Macrett en batería, y Diego Zaccara en bajo y voz.

Siempre que toca Poveglia (o casi) llueve y esta vez no fue la excepción. Por suerte la lluvia cesó temprano y la gente eligió salir de sus casas para ir a disfrutar de una noche de música, tragos y amigxs. A esta altura el lugar tenía todas las butacas y silla ocupadas y ya se comenzaba a sentir el Thrash de Riel esperando explotar en el escenario.

Riel fue la segunda banda que jugó de local en esta noche y vaya que sí se notó, ya que un grupo de seguidores se plantaron frente al escenario a corear las letras, agitar la cabeza, hacer pogo y levantar el puño.

Riel se conforma con Nano en la voz, Coyote en la guitarra y los coros, Bruno Corvalán en la batería y Jassiel Berton en el bajo, y voz en una canción.

Su sonido, inmortalizado en sus dos discos editados: Anestesiados y Desembarco imperial, es un Thrash clásico, al estilo de Hermética, con letras contestatarias y comprometidas socialmente, mucha furia hecha música y lo más importante, mucha humildad.

De Hombre Máquina Antisistema, mi dúo, no puedo decir mucho ya que no hay material grabado y recién estamos dando nuestros primeros pasos.

Los inicios de este dúo se remontan hacia diciembre del 2016, pero no fue hasta casi dos años después que se dio el debut oficial en Noviembre del 2018. Está conformado por Nicolás Roldan (Guitarra y voz) y Chuzzo (Batería y voz).

Con respecto a esta fecha, la verdad que nos sorprendimos por cómo nos recibieron y por como recibieron nuestra música. Más allá de los aplausos y el respeto, hubo un grupo de gente que estuvo en todo momento frente al escenario dándonos aliento y levantando el puño. Sin dudas es un lindo recuerdo que nos traemos a Buenos aires y el cual nos obliga a volver algún día, ya sea para tocar o compartir otra noche de música y hermandad desde donde nos toque.

Más tarde, cuando la noche había llegado a su fin y solo quedaba retratarla en fotos, me di el tiempo para pensar e interpretar ese mensaje oculto que hay detrás de las palabras: Cuando la gente te hablaba tan cálidamente, como si te conocieran de antes, entre líneas te estaban diciendo “Acá son bienvenidos” o “Vuelvan cuando quieran”. La buena energía desbordaba el recinto, tanto por esto como por la música.

De esto se trata: de generar puentes. Puentes que van a seguir abriendo el paso, aunque la ruta sea larga y cueste tiempo y plata. El disfrute, la satisfacción de viajar para encontrarte con la misma buena energía que uno trata de repartir, no tiene precio y no hay tiempo ni plata que sea una perdida. Todo es una inversión para el arte y para el alma.


Este artículo salió publicado originalmente en Bateros argentinos.com

viernes, 15 de marzo de 2019

Le Temps presentó "Incuria" en un The Roxy Live Repleto

 

Según la RAE, el lenguaje es la “Facultad del ser humano de expresarse y comunicarse con los demás a través del sonido articulado o de otros sistemas de signos”. Partiendo de este punto, si uno se adentra en el universo de Le temps, no será para nada difícil darse cuenta que esta joven banda formada en el 2016 lleva el lenguaje a otro nivel, especialmente si escuchamos y sentimos su segundo disco Incuria. Y es que no se trata de un disco más. Se trata de una gran obra de arte conceptual que te atrapa y te envuelve, atando tus sentidos para llevarlos por un viaje introspectivo hacia una zona oscura, desoladora y abandonada, pero a su vez enérgica y revitalizante. Confuso ¿No? Bueno, prepárate para este viaje, porque de eso se trata Incuria, de cuestionártelo todo, de preguntarte qué es lo que estás sintiendo, de tatuarte en la cabeza una simple interrogante: ¿Quién soy?

 


La fiesta que a continuación voy a describir con palabras contó con una banda invitada cuyo “norte” se encuentra bien marcado y a una distancia tan larga como exitosa. Por ese camino están transitando los pibes de Gurí, una tremenda banda con un sonido impecable: clásico pero moderno, y autóctono pero con tintes de Rock Californiano. En donde no tienen contrastes en la potencia.

Creo que cometería un error al hablar de ellos y de su show acá. Creo que merecen un artículo completo y no uno o dos párrafos. Para ello tengo que ir a verlos y dedicarles las palabras que sean necesarias. Me lo plantearé como un objetivo a corto plazo.

Volviendo al Roxy, no caben dudas de que este trío preparó a la gente para lo que se estaba por venir. Pasó Gurí dejando el aire cargado de potencia y melodía, se viene Le temps.

 

Se abrieron los telones del Roxy y, fiel al disco, el show no comenzó con música, sino con una interpretación dramática llevada a cabo por Mariana Haedo. Si bien fue una versión resumida del disco, el efecto que generó fue el mismo: plantarte interrogantes en la conciencia para que la música y la poesía se encarguen del resto.

Ahora sí, Sergio (Guitarra y voz), Matías (Batería y coros) y Vane (Bajo y coros) salieron de las sombras y ocuparon sus lugares.

-          ¡¡Buenas noches!! – Saludó la voz del trío, a lo que el público respondió con una ovación.

Acto seguido Matías marcó el tempo en el hi hat y así comenzó Aprendí a estar solo, una canción que comienza con un sonido potente, pero que al momento de cantar la primera línea la melodía adquiere un tono inocente, tal vez con la intención de trasladarnos a nuestra niñez. Esta apreciación tiene más sentido si le prestamos atención a la letra.

“Uno de niño siempre busca su lugar…” “Nos enseñaron a siempre todo aceptar, como ovejas eran sus mentes”

Luego la canción toma un giro, pero para eso ya es necesario escucharla. Especial atención al solo de guitarra: no hay desperdicio.

El sonido que tiene esta banda ya no me sorprende, pero claro que en algún momento sí lo hizo, como aquella noche en la que los conocí en vivo (Crónica de aquella fecha Acá)

Luego de este comienzo tan enérgico fue el turno de la canción del momento, cuyo videoclip está girando por todos lados, recién salidito al mundo. Hablo de La soga.

Cuando llegó el momento del puente musical salió al escenario una misteriosa figura femenina con un antifaz y pelo de color rosa fluorescente para interpretar este pasaje mediante una danza. Estos detalles son los que agigantan la figura de Le temps, pero tranquilx que esto recién empieza.

“Queremos agradecerle a nuestra invitada especial Ceel Bloodist estamos muy contentos que salió nuestro segundo disco. Vamos a tocar muchos temas nuevos asique esperemos que se los hayan aprendido”

Tras solucionar unos leves problemas con la guitarra continuaron con Gusto a nada, una canción que sobrecargó de energía a todo el público que, a estas alturas, además de corear las letras y bailar, ya había filmado, captado fotos y compartido decenas de historias de Instagram.

¿Qué puedo decir de la canción que viene ahora? Para todo aquel que escuchó el disco no será ninguna novedad mencionar el hecho de que Le temps se destaca por tener hermosas melodías, un sonido excelente e interpretaciones magistrales, por eso me dirijo a todxs quellxs que aún no lo hicieron y además lxs invito a escucharlo. Pero a no conformarse con eso, porque este trío ofrece mucho más en un show en vivo: energía, la puesta en escena que vengo mencionando, pasión y sentimiento, mucho sentimiento, como el que transmite la siguiente canción: Finalmente te explicaré por qué.

Otra vez hay problemas con la guitarra. Sin embargo, este no es impedimento para sumergirnos a todxs en esta memorable obra de ocho minutos de duración, que bien podría durar quince minutos y no me aburriría.

Comienza el punteo de guitarra que se fusiona perfectamente con las notas graves de Vane y los finos detalles de platillos de Matías. De entrada, ya te das cuenta que esta balada, en su mantra y en su propio clímax, te va a erizar los pelos y anudar la garganta.

“No pertenezco a ningún lugar, solo así podría terminar” Grita Sergio desgarrando la voz.

En Tan diferente, además de la ejecución instrumental de estos tres monstruos, Sergio nos da muestra de su gran rango vocal, especialmente de lo alto que puede llegar.

“¡Gracias! Ahora vamos a tener una invitada. Ella es Güada (Guadalupe Amparo) de las Horrorwhite

Luego de recibirla con aplausos y de que ocupe su lugar frente a un hermoso piano, lookeada al estilo gotico, Sergio prosiguió:

“Muchos de los temas es la primera vez que los tocamos así que espero que les estén gustando. Este se llama Arruinado

Sin dudas que este fue uno de los momentos cumbre de la noche. Si bien Le temps se caracteriza por componer canciones enérgicas, poderosas y hasta bailables, esta se trata de una balada. Una balada con un piano que Guadalue ejecuta a la perfección, como si fuese una extensión más de su cuerpo. Si, las baladas bien hechas me pueden.

Al momento de tocar Fantaseo con mi muerte, Sergio presentó a un nuevo invitado.

“Ahora va a subir Claudito a bailar un poco. Y ustedes tienen que bailar también”

Claudito es Claudio Luzero, el bailarín más reconocido del Roxy. Al igual que el resto de la gente, él interpreta la música y baila canalizando su pasión, la única diferencia radica en que a su vez él hace de su baile un show. 

La borrachera es tal vez el tema más manijero del disco. Y fue, además, la canción donde tuvo gran protagonismo el público, a quién Sergio le cedió la voz para corear:

“La borrachera está hasta acá, por más que quiera no te puedo olvidar, uooh uooh”

Aparentemente llegó el momento de dar cierre a esta tremenda noche. Pero no. El trío amagó con abandonar el escenario, pero la gente pedía, exigía una más. Y así fue. Esta fue la noche de Incuria, pero no por eso iban a dejar de lado a Pastillas para amar mejor (2017), su primer disco, el cual da inicio a este universo. El punto final vino de la mano de La sangre del diablo.

“Ahora sí, eso fue todo”

La gente, luego de darlo todo sabiendo que se trataba del cierre, seguía pidiendo más, pero por esta noche el objetivo estaba más que cumplido. El mensaje había sido emitido por el trío y recibido por todxs lxs presentes, incluidxs una gran cantidad de fotógrafxs que retrataron cada momento.

La ovación final demuestra muchas cosas. Estamos en tiempos en los que la buena música por sí sola no es garantía de éxito: hay que trabajar mucho, hay que ser profesional, pero por sobre todo hay que ser generosx y humilde.

Que un artista o banda pueda llevarte a lo más alto, al punto máximo de euforia y pasión, pero que también te lleve bien abajo, a lo profundo de vos mismx, significa que el lenguaje musical va mucho más allá de la melodía, el pulso y el ritmo, significa que hay ondas sensoriales que están calando muy hondo y están estimulando algo más que tu cerebro. Le temps lo entendió todo, y también lo supo llevar a cabo a la perfección.


Este artículo salió publicado originalment en Bateros argentinos.com