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| PH Aimé Vergara |
viernes, 8 de noviembre de 2019
Entrevista con Alan Busnelli (Flannel): "Siempre que veo a artistas autogestivos me inspiran mucho a seguir en este camino y los tomo como influencia"
miércoles, 9 de octubre de 2019
Nehuén Tronconi: "La experiencia te lleva a hacer las cosas con más criterio y equivocarte cada vez un poco menos."
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| PH: Santiago Russo |
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| PH: VowPh |
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| PH: Santiago Russo |
sábado, 22 de junio de 2019
CC Ambigú se vistió de fiesta: Paladar Negro, Tabú y H.M.A celebraron en nombre de la escena Under.
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| PH: Vic |
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| PH: Cherry Boom |
Acá tengo que ser lo más objetivo posible… Pero les aseguro que no voy a poder, ya que vinieron dos de los temas que mas me gustan: Insomnio y Cabeza de TV. Como ya dije alguna vez, Insomnio me lleva a lugares donde podría quedarme apreciando esa atmósfera que te relaja y te prepara para después tener que enfrentarte a un loop de doom y stoner del cual no te vas a poder desprender tan fácilmente… Algo así como si Deftones y Black Sabbath convivieran en un mismo cuerpo. Cabeza de TV, por otro lado, tiene una marea de redoble como intro que ya te hace ver por dónde va a venir la cosa: De momentos rápido como un tema punk y en otras partes bajando el ritmo, pero sin detener la marcha e instruyéndonos acerca de cuan anestesiada esta la sociedad por la gran caja boba llena de mentiras que solemos tener todos en nuestras casas: la TV. Acá también se perdió un poco de contenido por no tener otro micrófono, pero de a ratos Marge de Paladar Negro le alcanzo el único que había a Chuzzo y al menos algo se escuchó.
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| PH: RiotGrl |
domingo, 19 de mayo de 2019
Noche de Rock Y Metal En Villa Constitución
Pareciera que se ha convertido en una necesidad primordial
el hecho de tener que erradicarse en Buenos aires para hacer carrera en la
música con el fin de vivir de ella. Por momentos pareciera que no hay otra
alternativa. Lo cierto es que sí la hay, pero claro, el camino no es para nada
fácil y requiere de inversión tanto monetaria como de tiempo, y también
requiere un gran esfuerzo y mucha garra. Hay que construir puentes, rutas, lazos.
Hay que burlar las distancias. Hay que enfocar la energía en lo que te genera
real satisfacción. Hay que dedicarle la vida a lo que te da esa razón para
vivirla. Esta reflexión me encontró escribiendo este artículo, que se trata de
una reseña de lo que se vivió el Sábado 4 de Mayo en Villa Constitución, Santa
fe, donde lxs trabajadorxs de este portal viajamos para hacer música y compartir
una noche memorable junto a algunxs amigxs que estaban ahí aguardando concretar
este encuentro.
El puente que se construyó en este caso unió Capital federal
con San Nicolás de los Arroyos, con Villa Constitución.
Las bandas que participaron fueron cuatro: Dos de Santa fé (Fungo tartufo y Riel) y dos de Buenos aires (Poveglia
y Hombre máquina antisistema)
No es lo ideal que quien haya participado de la fecha
tocando sea quien escriba la reseña de lo allí vivido, pero hay varios motivos
que me obligan a hacerlo. Primero, se trata de la primera vez que tocamos fuera
de Capital Federal, y nada más ni nada menos que en otra provincia y junto a
nuestros hermanos y referente de Poveglia. Pero no solo eso: una vez que
llegamos a La posada de los muertos descubrimos que había varios factores más
que nos daban la pauta que esta noche iba a ser maravillosa. Vale destacar el
trato que recibimos por parte de German y Dolores, padre e hija, quienes se cargan
este hermoso lugar al hombro. Y remarco lo de “hermoso lugar”, porque es
difícil aburrirte ahí adentro, con tanto para ver: desde flyers de fechas,
cuadros de bandas, hasta un gran cuadro con decenas y decenas de entradas de
recitales, en su mayoría de Heavy metal. Si a esto además le sumamos dos
proyectores, mesas de pool en el primer piso, una barra hermosa, y buena comida
y birra a precios razonables, es difícil que no te enamores de La posada de los
muertos.
El amplio escenario, que en unas horas iba a explotar de
música para todos los gustos, se encuentra en un rincón, frente a una ventana
que da a la calle. Y ya que estamos ubicados afuera y aprovechando que no lo
mencioné, el cartel de “La posada de los muertos” se puede ver desde casi dos
cuadras. Cuando nos acercamos nos encontramos con mesas recicladas para tomar
algo al aire libre y las puertas abiertas, que te invitan a pasar.
La banda encargada de dar comienzo a la música en vivo fue
el quinteto instrumental Fungo tartufo, quienes además hacían su primera
presentación en vivo. Justamente por tratarse de su debut en vivo uno no esperaba
que suenen tan impecable como sonaron. Pero desde el vamos podía notarse que
estaban bien preparados, además de estar bien equipados también. El viaje
musical que propusieron fue más que bien recibido por todxs y ya se vislumbra
que el camino para este quinteto está bien marcado.
Fungo tartufo se conforma con Edu Marin, en la batería; Santiago
Magni, en la guitarra; Francisco
Filace, en las teclas; Ernesto
Errecalde, en la guitarra, e Ignacio
García, al mando del bajo.
La siguiente banda fue la recontra conocida de este portal:
Poveglia, quienes debutaban en la provincia de Santa fe y lo hicieron con un
show súper enérgico y cargado de adrenalina.
Pequeño detalle de color es que no venían ensayando.
Aparentemente esto repercute para bien en el trío, porque los incita a dar el
200% a pura garra y corazón.
Tocaron canciones tanto de su primer disco Yersinia pestis (2015), como del más
reciente Memento mori (2017). Si
bien los que conocemos a este poderoso trío esperábamos las que al menos para
mí son dos de sus mejores canciones (Memento
mori y Receptor kappa) nos
sorprendieron tocando algunas que hace años no escuchamos en vivo, como por
ejemplo Persecución.
Poveglia está conformada por Martol, en guitarra y voz, Saitam
Macrett en batería, y Diego Zaccara
en bajo y voz.
Siempre que toca Poveglia (o casi) llueve y esta vez no fue
la excepción. Por suerte la lluvia cesó temprano y la gente eligió salir de sus
casas para ir a disfrutar de una noche de música, tragos y amigxs. A esta
altura el lugar tenía todas las butacas y silla ocupadas y ya se comenzaba a
sentir el Thrash de Riel esperando explotar en el escenario.
Riel fue la segunda banda que jugó de local en esta noche y
vaya que sí se notó, ya que un grupo de seguidores se plantaron frente al
escenario a corear las letras, agitar la cabeza, hacer pogo y levantar el puño.
Riel se conforma con Nano
en la voz, Coyote en la guitarra y
los coros, Bruno Corvalán en la
batería y Jassiel Berton en el bajo,
y voz en una canción.
Su sonido, inmortalizado en sus dos discos editados: Anestesiados y Desembarco imperial, es un Thrash clásico, al estilo de Hermética,
con letras contestatarias y comprometidas socialmente, mucha furia hecha música
y lo más importante, mucha humildad.
De Hombre Máquina Antisistema, mi dúo, no puedo decir mucho
ya que no hay material grabado y recién estamos dando nuestros primeros pasos.
Los inicios de este dúo se remontan hacia diciembre del
2016, pero no fue hasta casi dos años después que se dio el debut oficial en
Noviembre del 2018. Está conformado por Nicolás
Roldan (Guitarra y voz) y Chuzzo
(Batería y voz).
Con respecto a esta fecha, la verdad que nos sorprendimos
por cómo nos recibieron y por como recibieron nuestra música. Más allá de los
aplausos y el respeto, hubo un grupo de gente que estuvo en todo momento frente
al escenario dándonos aliento y levantando el puño. Sin dudas es un lindo
recuerdo que nos traemos a Buenos aires y el cual nos obliga a volver algún
día, ya sea para tocar o compartir otra noche de música y hermandad desde donde
nos toque.
Más tarde, cuando la noche había llegado a su fin y solo
quedaba retratarla en fotos, me di el tiempo para pensar e interpretar ese
mensaje oculto que hay detrás de las palabras: Cuando la gente te hablaba tan
cálidamente, como si te conocieran de antes, entre líneas te estaban diciendo “Acá son bienvenidos” o “Vuelvan cuando quieran”. La buena
energía desbordaba el recinto, tanto por esto como por la música.
De esto se trata: de generar puentes. Puentes que van a
seguir abriendo el paso, aunque la ruta sea larga y cueste tiempo y plata. El
disfrute, la satisfacción de viajar para encontrarte con la misma buena energía
que uno trata de repartir, no tiene precio y no hay tiempo ni plata que sea una
perdida. Todo es una inversión para el arte y para el alma.
Este artículo salió publicado originalmente en Bateros argentinos.com
viernes, 15 de marzo de 2019
Le Temps presentó "Incuria" en un The Roxy Live Repleto
Según la RAE, el lenguaje es la “Facultad del ser humano de
expresarse y comunicarse con los demás a través del sonido articulado o de
otros sistemas de signos”. Partiendo de este punto, si uno se adentra en el
universo de Le temps, no será para
nada difícil darse cuenta que esta joven banda formada en el 2016 lleva el
lenguaje a otro nivel, especialmente si escuchamos y sentimos su segundo disco Incuria. Y es que no se trata de un
disco más. Se trata de una gran obra de arte conceptual que te atrapa y te envuelve,
atando tus sentidos para llevarlos por un viaje introspectivo hacia una zona
oscura, desoladora y abandonada, pero a su vez enérgica y revitalizante. Confuso
¿No? Bueno, prepárate para este viaje, porque de eso se trata Incuria, de
cuestionártelo todo, de preguntarte qué es lo que estás sintiendo, de tatuarte
en la cabeza una simple interrogante: ¿Quién soy?
La fiesta que a continuación voy a describir con palabras
contó con una banda invitada cuyo “norte” se encuentra bien marcado y a una
distancia tan larga como exitosa. Por ese camino están transitando los pibes de
Gurí, una tremenda banda con un
sonido impecable: clásico pero moderno, y autóctono pero con tintes de Rock
Californiano. En donde no tienen contrastes en la potencia.
Creo que cometería un error al hablar de ellos y de su show
acá. Creo que merecen un artículo completo y no uno o dos párrafos. Para ello
tengo que ir a verlos y dedicarles las palabras que sean necesarias. Me lo
plantearé como un objetivo a corto plazo.
Volviendo al Roxy, no caben dudas de que este trío preparó a
la gente para lo que se estaba por venir. Pasó Gurí dejando el aire cargado de
potencia y melodía, se viene Le temps.
Se abrieron los telones del Roxy y, fiel al disco, el show
no comenzó con música, sino con una interpretación dramática llevada a cabo por
Mariana Haedo. Si bien fue una
versión resumida del disco, el efecto que generó fue el mismo: plantarte interrogantes
en la conciencia para que la música y la poesía se encarguen del resto.
Ahora sí, Sergio
(Guitarra y voz), Matías (Batería y
coros) y Vane (Bajo y coros)
salieron de las sombras y ocuparon sus lugares.
-
¡¡Buenas
noches!! – Saludó la voz del trío, a lo que el público respondió con una
ovación.
Acto seguido Matías marcó el tempo en el hi hat y así
comenzó Aprendí a estar solo, una
canción que comienza con un sonido potente, pero que al momento de cantar la
primera línea la melodía adquiere un tono inocente, tal vez con la intención de
trasladarnos a nuestra niñez. Esta apreciación tiene más sentido si le
prestamos atención a la letra.
“Uno de niño siempre
busca su lugar…” “Nos enseñaron a siempre todo aceptar, como ovejas eran sus
mentes”
Luego la canción toma un giro, pero para eso ya es necesario
escucharla. Especial atención al solo de guitarra: no hay desperdicio.
El sonido que tiene esta banda ya no me sorprende, pero
claro que en algún momento sí lo hizo, como aquella noche en la que los conocí
en vivo (Crónica de aquella fecha Acá)
Luego de este comienzo tan enérgico fue el turno de la
canción del momento, cuyo videoclip está girando por todos lados, recién
salidito al mundo. Hablo de La soga.
Cuando llegó el momento del puente musical salió al
escenario una misteriosa figura femenina con un antifaz y pelo de color rosa
fluorescente para interpretar este pasaje mediante una danza. Estos detalles
son los que agigantan la figura de Le temps, pero tranquilx que esto recién
empieza.
“Queremos agradecerle
a nuestra invitada especial Ceel
Bloodist estamos muy contentos que salió nuestro segundo disco. Vamos a
tocar muchos temas nuevos asique esperemos que se los hayan aprendido”
Tras solucionar unos leves problemas con la guitarra continuaron
con Gusto a nada, una canción que
sobrecargó de energía a todo el público que, a estas alturas, además de corear
las letras y bailar, ya había filmado, captado fotos y compartido decenas de
historias de Instagram.
¿Qué puedo decir de la canción que viene ahora? Para todo
aquel que escuchó el disco no será ninguna novedad mencionar el hecho de que Le
temps se destaca por tener hermosas melodías, un sonido excelente e
interpretaciones magistrales, por eso me dirijo a todxs quellxs que aún no lo
hicieron y además lxs invito a escucharlo. Pero a no conformarse con eso,
porque este trío ofrece mucho más en un show en vivo: energía, la puesta en
escena que vengo mencionando, pasión y sentimiento, mucho sentimiento, como el
que transmite la siguiente canción: Finalmente
te explicaré por qué.
Otra vez hay problemas con la guitarra. Sin embargo, este no
es impedimento para sumergirnos a todxs en esta memorable obra de ocho minutos
de duración, que bien podría durar quince minutos y no me aburriría.
Comienza el punteo de guitarra que se fusiona perfectamente
con las notas graves de Vane y los finos detalles de platillos de Matías. De
entrada, ya te das cuenta que esta balada, en su mantra y en su propio clímax, te
va a erizar los pelos y anudar la garganta.
“No pertenezco a
ningún lugar, solo así podría terminar” Grita Sergio desgarrando la voz.
En Tan diferente,
además de la ejecución instrumental de estos tres monstruos, Sergio nos da muestra de su gran rango vocal,
especialmente de lo alto que puede llegar.
“¡Gracias! Ahora vamos
a tener una invitada. Ella es Güada (Guadalupe
Amparo) de las Horrorwhite”
Luego de recibirla con aplausos y de que ocupe su lugar
frente a un hermoso piano, lookeada al estilo gotico, Sergio prosiguió:
“Muchos de los temas
es la primera vez que los tocamos así que espero que les estén gustando. Este
se llama Arruinado”
Sin dudas que este fue uno de los momentos cumbre de la
noche. Si bien Le temps se caracteriza por componer canciones enérgicas,
poderosas y hasta bailables, esta se trata de una balada. Una balada con un
piano que Guadalue ejecuta a la perfección, como si fuese una extensión más de
su cuerpo. Si, las baladas bien hechas me pueden.
Al momento de tocar Fantaseo
con mi muerte, Sergio presentó a un nuevo invitado.
“Ahora va a subir
Claudito a bailar un poco. Y ustedes tienen que bailar también”
Claudito es Claudio
Luzero, el bailarín más reconocido del Roxy. Al igual que el resto de la
gente, él interpreta la música y baila canalizando su pasión, la única
diferencia radica en que a su vez él hace de su baile un show.
La borrachera es
tal vez el tema más manijero del
disco. Y fue, además, la canción donde tuvo gran protagonismo el público, a
quién Sergio le cedió la voz para corear:
“La borrachera está
hasta acá, por más que quiera no te puedo olvidar, uooh uooh”
Aparentemente llegó el momento de dar cierre a esta tremenda
noche. Pero no. El trío amagó con abandonar el escenario, pero la gente pedía,
exigía una más. Y así fue. Esta fue la noche de Incuria, pero no por eso iban a
dejar de lado a Pastillas para amar
mejor (2017), su primer disco, el cual da inicio a este universo. El punto
final vino de la mano de La sangre del
diablo.
“Ahora sí, eso fue
todo”
La gente, luego de darlo todo sabiendo que se trataba del
cierre, seguía pidiendo más, pero por esta noche el objetivo estaba más que
cumplido. El mensaje había sido emitido por el trío y recibido por todxs lxs
presentes, incluidxs una gran cantidad de fotógrafxs que retrataron cada
momento.
La ovación final demuestra muchas cosas. Estamos en tiempos
en los que la buena música por sí sola no es garantía de éxito: hay que
trabajar mucho, hay que ser profesional, pero por sobre todo hay que ser
generosx y humilde.
Que un artista o banda pueda llevarte a lo más alto, al
punto máximo de euforia y pasión, pero que también te lleve bien abajo, a lo
profundo de vos mismx, significa que el lenguaje musical va mucho más allá de
la melodía, el pulso y el ritmo, significa que hay ondas sensoriales que están
calando muy hondo y están estimulando algo más que tu cerebro. Le temps lo
entendió todo, y también lo supo llevar a cabo a la perfección.
Este artículo salió publicado originalment en Bateros argentinos.com









